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Cristina de Borbón ya es como Ana María Tejeiro

La estrategia de Torres de equiparar la implicación de su esposa y la del duque da sus frutos

Diego Torres y su esposa, Ana María Tejeiro, acuden a declarar a los juzgados de Palma el pasado febrero.
Diego Torres y su esposa, Ana María Tejeiro, acuden a declarar a los juzgados de Palma el pasado febrero.

La investigación judicial del caso Nóos sepultó una antigua amistad y enfrentó a profesor y alumno en una lucha sin cuartel por atribuirse las culpas. En esa pugna, el maestro de Esade, el experto en mecenazgo Diego Torres, ha llevado siempre las de ganar frente a su exsocio, Iñaki Urdangarin. Torres ha sabido darle al duque de Palma donde más le duele: en su entorno personal y familiar. Desde casi el inicio del caso, la estrategia del exsocio del instituto Nóos ha pasado por remitir al juzgado correos electrónicos que ponían en evidencia la implicación de la Casa del Rey y, en concreto, de la infanta Cristina, en los negocios de Nóos y, en general, en las actividades empresariales de su esposo.

La imputación de la Infanta acordada por el juez —apenas siete días después de la última remesa de correos comprometedores— es una pequeña victoria para Torres, que se ha sentido víctima de un agravio comparativo: mientras su esposa ha estado imputada desde el primer minuto, ha hecho falta más de un año de indagaciones para llamar a declarar a la Infanta. Pero todo eso ha cambiado hoy. Ahora, Cristina de Borbón ya es como Ana María Tejeiro, la esposa de Torres: una imputada más en el caso de presunto desvío de fondos públicos.

El lamento de Torres se hizo patente en un escrito que remitió al juzgado en marzo del año pasado. Su abogado, Manuel González Peeters, pidió al juez de Palma que decretase el archivo de la causa en relación con Ana María Tejeiro. Los “mismos argumentos” por los que, en su día, el magistrado rechazó la imputación de la infanta —que había sido solicitada por el sindicato Manos Limpias— servían, a juicio de Torres, para exculpar a su esposa.

En el escrito de marzo de 2012, en el que se oponía a la imputación de la Infanta, la fiscalía argumentó que la infanta Cristina no formaba parte del comité de dirección de Nóos y que solo acudió a la sede de la entidad en una ocasión y por motivos personales. Pese a ser cotitular junto a su marido de la sociedad patrimonial Aizóon, el fiscal tampoco consideró en su día que tuviera participación en la toma de decisiones.

Aunque en esta ocasión el fiscal tampoco ha apoyado la imputación de la infanta, las nuevas revelaciones del caso han echado por tierra, según el juez, algunos de los argumentos que la mantenían ajena a la cuita. Torres quiso insinuar, en cualquier caso, que la implicación de las dos mujeres en el caso era muy similar. El exsocio no ha logrado que su mujer sea apartada del proceso. Pero, a la larga y gracias a los documentos que ha sabido guardar y administrar cuidadosamente, ha conseguido otro triunfo no menor: la imputación de la Infanta.

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