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Una bomba en el corazón del PP

Los indicios de corrupción hallados sobre Bárcenas salpican a todo el partido

Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, en 2010.
Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, en 2010.

Luis Bárcenas Gutiérrez (Huelva, 1957) ha trabajado desde siempre en el corazón económico del PP, primero como gerente del partido y mano derecha del tesorero, Álvaro Lapuerta, y tras la jubilación de éste, como tesorero en la nueva Ejecutiva que diseñó a su gusto Mariano Rajoy en el congreso nacional de 2008.

Su implicación en el caso Gürtel, una extensa trama de corrupción que salpicó a cuatro comunidades autónomas gobernadas por el PP y a una docena de Ayuntamientos, llevó la preocupación al núcleo duro del partido, que forzó una comparecencia pública para defenderse.

Rajoy pronunció en febrero de 2009, unos días después de que estallara el escándalo, una frase solemne: “No es una trama del PP, sino contra el PP”. Algunos de los dirigentes que se hicieron la foto de la unidad con Rajoy para responder a las gruesas sospechas de corrupción que apuntaban al partido eran los mismos que gobernaban las comunidades que más colaboraron en el enriquecimiento ilegal de la red Gürtel, como Francisco Camps, que acabó dimitiendo, o Esperanza Aguirre.

Bárcenas era el guardián de todos los secretos económicos y laborales del PP nacional cuando el juez Baltasar Garzón desarticuló una red dirigida por Francisco Correa, un empresario muy conocido en la dirección del partido. De hecho, hasta 2008 Correa, con su red de empresas, se encargaba de organizar todos los actos electorales del PP y se relacionaba directamente con Luis Bárcenas. En las grabaciones de conversaciones de Correa con sus colaboradores, aportadas a la causa por un exconcejal del PP, el jefe de la trama corrupta presumía de haber “llevado a Bárcenas, a su casa y a Génova, 1.000 millones de pesetas, por adjudicaciones de obras de la época de Cascos”.

Cuando la policía registró las sedes de la trama corrupta, halló documentos muy comprometedores sobre pago de comisiones ilegales a Bárcenas durante varios años por más de un millón de euros. Aunque Bárcenas no ocupaba ningún cargo público (fue senador por Cantabria a partir de 2004) que le pudiera vincular con adjudicaciones irregulares de dinero público a la trama corrupta, su presencia en las cuentas de Correa abrió una crisis profunda en el interior del partido.

Rajoy le defendió un año entero, hasta que Bárcenas pidió su baja como militante del PP en abril de 2010 y unos días después dejó su escaño en el Senado. Desde entonces, intenta defenderse en una extensa causa judicial en la que se investigan no sólo las comisiones ilegales cobradas supuestamente por Bárcenas de la red corrupta, sino otras actuaciones sospechosas de quien estuvo durante muchos años en el corazón económico del PP. Son las que siguen:

» Inversiones en el extranjero. En uno de los registros la policía halló un apunte manuscrito con el nombre “LBárcenas” que daba cuenta de un negocio ilegal de promoción inmobiliaria a través de una sociedad creada por Correa en el extranjero. El nombre del beneficiario de esa promoción inmobiliaria era “Rosalía Iglesias”, la esposa de Bárcenas, que aparecería en otras operaciones sospechosas del entonces gerente del PP.

» Comisiones de la trama corrupta. El sumario del caso Gürtel está salpicado de referencias a dirigentes del PP que cobraron comisiones ilegales de la trama. En la contabilidad que llevaba Correa de estos regalos, identificaba a los beneficiarios con sus iniciales o con sus apodos. La fiscalía anticorrupción, la Abogacía del Estado, la policía y los jueces que han pasado por esta causa siempre han considerado que las iniciales L.B. correspondían a Luis Bárcenas, aunque él lo negó ante el Supremo e incluso apuntó el nombre de un constructor, Luis Delso, al que se referían los jefes de la red corrupta como “Luis el cabrón”. Ni el Supremo ni la Audiencia Nacional creyeron a Bárcenas.

» La compraventa frustrada de bodegones. El Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales del Banco de España apuntó una operación sospechosa en 2002, cuyo protagonista fue Bárcenas. Había retirado de un banco 325.000 euros en billetes de 500 en diciembre de ese año y los devolvió un mes después. La policía consideró que era una típica operación de blanqueo de capitales y Bárcenas se defendió revelando que era un dinero que le había pedido Rosendo Naseiro, exdirigente del PP, para comprar dos bodegones. La operación no llegó a buen fin, pero la sospechosa sobre Bárcenas se hizo más grande.

» 500.000 euros en billetes de 500. La investigación también descubrió que la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, ingresó en una sucursal de Caja Madrid en 2006 hasta 500.000 euros en billetes de 500. La Agencia Tributaria abrió un expediente por esta operación que Bárcenas intentó justificar dos años después con una historia que no se creen los investigadores. Según el extesorero del PP, ese dinero corresponde a la venta de dos cuadros que compró en 1987 por 1.803 euros y vendió en 2006 por 558.196 euros, sin tener que pagar impuestos por la plusvalía debido al tiempo transcurrido entre la compra y la venta.

» Dinero en Suiza. En 2010, la investigación del caso Gürtel acreditó a través de una de las primeras comisiones rogatorias enviadas a Suiza que Luis Bárcenas intentó obtener una tarjeta de crédito con un límite de gasto mensual de 25.000 euros, lo que disparó las sospechas de que el extesorero del PP escondía dinero en Suiza.

“Pone de manifiesto”, señalaba entonces un informe policial, “la intención de realizar operaciones de elevada cuantía con la tarjeta y precisa la acreditación de una solvencia. De dicha información podemos concluir que Luis Bárcenas tiene intereses económicos en el exterior, y que se concretan en posiciones bancarias de una entidad financiera ubicada en Suiza de las que es beneficiario económico”. Tres años después, el resultado de nuevas comisiones rogatorias ha confirmado la sospecha.