Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

España enviará entre 20 y 40 instructores militares a Malí

La UE ultima su plan para formar al Ejército maliense

Un grupo de soldados en las calles de Bamako, en marzo pasado.
Un grupo de soldados en las calles de Bamako, en marzo pasado. AFP

España participará con entre 20 y 40 oficiales en la misión de instrucción del Ejército maliense a la que los ministros de Asuntos Exteriores de la UE darán luz verde el próximo lunes, según fuentes militares. La operación militar EUTM (Misión de Entrenamiento de la UE) Malí contará con unos 250 instructores y su cometido será formar a los cuadros y oficiales del Ejército maliense y reestructurar su cadena de mando y cuartel general. Además de España, se esperan contribuciones de Francia, Bélgica e Italia, entre otros.

Aunque los ministros de Exteriores aprobarán el lunes el concepto de la operación, su aprobación definitiva se producirá en enero, una vez que el Parlamento británico la autorice. También el Parlamento español, según la ley de Defensa Nacional de 2005, debe aprobarla.

Está previsto que los instructores europeos se instalen en dos bases al norte de Bamako, en la ribera del Níger, y que la misión se prolongue por un año, prorrogable. Su coste inicial se estima en unos 50 millones de euros.

Se da por seguro que el mando corresponderá a un militar francés y que Francia aportará también la fuerza de protección.

El objetivo de EUTM Malí —inspirada en la misión EUTM Somalia, que se dedica desde 2010 a instruir a militares somalíes— es reconstruir al Ejército maliense, prácticamente desarticulado desde la insurrección tuareg y el golpe de Estado de marzo pasado, para que pueda recuperar a medio plazo el control del norte del país, actualmente en manos de grupos yihadistas en la órbita de Al Qaeda, como AQMI y MUYAO.

Los militares malienses deberían relevar en el futuro a los 3.300 efectivos de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados del África Occidental), a los que corresponderá la tarea de limpiar el norte del país de grupos terroristas, A la espera de que el Consejo de Seguridad de la ONU dé su bendición a la intervención militar extranjera —Francia presiona para sacar una resolución antes de fin de año—, los países europeos siguen debatiendo sobre cómo apoyarla.

Bajo el ofrecimiento genérico de “apoyo logístico y estratégico” que ha hecho la UE, algunos países, como Alemania, quieren limitar su compromiso para no verse arrastrados a una guerra de resultado incierto, mientras que Francia pretende aportar también “apoyo aéreo”; lo que supone la cesión de helicópteros con sus correspondientes tripulaciones y personal de mantenimiento. Es decir, el riesgo de que haya militares europeos implicados en los combates.

El presidente de Costa de Marfil y de la CEDEAO, Alassane Quatara, urgió ayer al Consejo de Seguridad a convalidar una intervención que se produciría entre enero y abril del próximo año, mientras que el secretario general adjunto de la ONU para operaciones de paz, Hervé Ladsous, advierte de que “nada podrá hacerse antes de septiembre u octubre” de 2013. Para entonces, ya debería estar operativo el primer batallón maliense instruido por oficiales europeos.