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Bárcenas indigna al juez y al fiscal al pedir a Cosidó que interceda en el caso Gürtel

El extesorero del PP solicita al director general un informe sobre el caso a espaldas del juez

Ruz ordena a la policía que no lo elabore y afea al exsenador su "mala fe procesal"

Bárcenas, a la derecha, junto a la Audiencia.
Bárcenas, a la derecha, junto a la Audiencia.

El extesorero del PP, Luis Bárcenas, ha conseguido indignar al juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, el instructor del caso Gürtel, y a la Fiscalía Anticorrupción. La causa del enfado es un escrito presentado por Bárcenas y sus abogados en la dirección general de la Policía y remitido directamente a su máximo responsable y compañero de partido, Ignacio Cosidó, en el que le solicita un nuevo informe policial que le desvincule del caso. El escrito, introducido a espaldas del juez, ha llegado al despacho de Ruz a través la propia policía. El juez, tras dar traslado al fiscal, ha ordenado a los agentes que no hagan nada y ha acusado al exdirigente del PP de actuar "con mala fe procesal".

La implicación de Bárcenas en la trama tiene dos vertientes. Por un lado, él y su mujer estan imputados por fraude fiscal por ingresar en efectivo medio millón de euros no declarados en un banco cuya obtención, según la Agencia Tributaria, no está aclarada. Pero, además, el extesorero del PP aparece como una de las principales ramas de conexión entre la trama Gürtel y la dirección nacional del partido. En la contabilidad B de la red de Francisco Correa, en la que aparecían los regalos y dádivas a diversos cargos de la formación, aparecían las siglas L. B., L. Barc. o Luis el Cabrón. Los investigadores consideran que la persona que se esconde tras esos apelativos es precisamente Bárcenas.

Esa es la parte de la investigación que el exsenador popular y extesorero trataba de atacar a través de su escrito dirigido directamente a Cosidó. En ese documento, presentado directamente en la dirección general y en el que consta el sello del registro de ese organismo a pesar de que el caso se encuentra judicializado, Bárcenas solicitaba un nuevo informe policial que demostrara que esas siglas no tienen ninguna relación con él. Así lo entendió el anterior instructor del caso, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) Antonio Pedreira, que en septiembre de 2011 archivó la investigación contra Bárcenas. Sin embargo, Anticorrupción recurrió y la sección cuarta de la Audiencia Nacional -tras la inhibición del TSJM- tumbó la resolución de Pedreira y resucitó el caso del exdirigente del PP.

Tras recibir el escrito, la dirección general de la Policía lo envió directamente a la Unidad de Delincuencia Económica y Finaciera (UDEF) del cuerpo, la que ha llevado a cabo el grueso de la investigación del caso Gürtel. Sus funcionarios no hicieron nada, simplemente enviaron el documento al juzgado de Ruz. Este, a su vez, dio traslado al fiscal que, en su informe, protestaba airadamente por la actitud de Bárcenas y le acusaba de actuar "a espaldas del juez" en un proceso judicializado desde febrero de 2009, cuando estalló el escándalo.

Con ese informe sobre su mesa, Ruz redactó un auto en el que acusa a Bárcenas de actuar "con mala fe procesal" y le invita a dirigirse al juzgado si desea pedir cualquier tipo de diligencia que, en todo caso, deberá ser autorizada por el juez. Este, además, recuerda que la UDEF, en este caso, actúa con funciones de Policía Judicial, por lo que debe limitarse a cumplir las instrucciones que le lleguen desde el juzgado. Por eso, el juez les ordena que no hagan el informe ni ninguna otra gestión solicitada directamente por las partes. Fuentes de la Audiencia aseguran que, de haberlo hecho, hubieran incurrido en responsabilidad disciplinaria.

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