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“Existe el riesgo de que vuelva a Euskadi el tiempo de la división”

Faltan 56 días para unas elecciones vascas cuyo adelanto anunció el ‘lehendakari’, Patxi López, el pasado martes. La crisis y el resurgir del debate soberanista marcarán las primeras autonómicas sin la amenaza de ETA

El 'lehendakari', Patxi López, en la sede del PSE de Bilbao. Ampliar foto
El 'lehendakari', Patxi López, en la sede del PSE de Bilbao.

Jueves de Aste Nagusia en Bilbao. Patxi López (Portugalete, Bizkaia, 1959) combina el trabajo en la sede socialista en la capital vizcaína con el programa festivo.

Pregunta. Dijo que no se arrastraría para agotar la legislatura. ¿Adelanta los comicios porque podría tener que arrastrarse?

Respuesta. Dije que íbamos a seguir gobernando con unas prioridades: que todas las políticas que definimos para activar la economía, ayudar a empresas y familias y luchar contra el paro estuvieran en marcha, así como las acciones que impedirían aplicar los recortes del Gobierno central. Y lo hemos hecho. Cumplidos esos objetivos, es momento de que la ciudadanía decida sobre otras cosas que hacen falta, como las reformas fiscal, de la arquitectura institucional y de las políticas sociales, cosas que hasta ahora el PNV y el PP han impedido.

P. Puede quedar la imagen de que el primer lehendakari socialista, salvando a Ramón Rubial al frente del Consejo General Vasco, no logra terminar su mandato.

R. Ya, y algunos hablan de fracaso. ¿Dónde está el fracaso? Nos marcamos cuatro objetivos al iniciar la legislatura: acabar con el terrorismo, normalizar la vida política y social, afrontar la crisis sin desmantelar el Estado de bienestar y reforzar los servicios públicos y las políticas sociales. Lo hemos hecho. ¿Cuatro meses qué significan de adelanto? Nada. Hemos llegado aquí y ahora hace falta seguir avanzando. hacia una Euskadi a la vez solidaria y competitiva. Lo dije al anunciar el adelanto electoral: hace tres años y medio la lucha era por la libertad; ahora es por sostener el modelo social y de bienestar. Y creo que los ciudadanos tienen que decidir con qué modelo se quedan.

P. ¿Qué hubiera debido recortar en el próximo presupuesto?

Urkullu y el PNV han torpedeado a Euskadi, no solo al Gobierno

R. Es otra cosa que se dice sin mucho sentido. La recaudación cae una media del 3 o 3,5%, moderada para estas circunstancias. Y esa caída ya está conjugada por las medidas que tomamos a principios de año. Y no nos ha supuesto ningún recorte en los grandes servicios públicos o las políticas sociales. Podríamos haber hecho un presupuesto, visto cómo van los ingresos, sin ningún recorte.

P. Todos los partidos piden acuerdos frente a la crisis. Su imposibilidad es una de las razones que usted aduce para el adelanto.

R. Me sorprende el cinismo de algunos. El primer año de legislatura ya trasladé a los partidos y a las Diputaciones, las competentes en la materia, la necesidad de un diálogo para una reforma fiscal que nos permitiera tener suficiencia financiera y que fuese más justa y equitativa en la redistribución de la riqueza. Y que deberíamos dar una vuelta a nuestro entramado institucional para evitar duplicidades y despilfarros, y hablar de la cartera de políticas sociales para hacerla sostenible. Y se negaron en redondo. Y ahora un candidato de un partido que sostiene una de esas Diputaciones que se negó habla tranquilamente de una reforma fiscal en profundidad. Con las mismas palabras que utilicé yo.

P. ¿Qué piensa cuando escucha a Urkullu decir eso?

Los ciudadanos deben decidir qué modelo frente a la crisis quieren

R. Me parece un ejercicio de cinismo y desfachatez. Ahora, como candidato a lehendakari, pretende hacer lo que a mí me recriminó. Iñigo Urkullu y el PNV no solo han torpedeado al Gobierno; han torpedeado a Euskadi.

P. Deja al próximo Ejecutivo la carga financiera de una deuda multiplicada por siete.

R. Dejo una carga financiera razonable a la que hoy Euskadi puede hacer frente; dejo (no renuncio a seguir gobernando) a la comunidad autónoma más solvente, que va a cumplir a rajatabla su compromiso de déficit sin despedir funcionarios, cerrar hospitales o acudir a rescates, que paga a sus proveedores en 34 días de media y sin una factura en el cajón. Y que ha sido capaz en medio de esta crisis enorme de sostener todos los servicios públicos.

P. ¿Un inmigrante sin papeles que acuda a partir del 1 de septiembre a un ambulatorio vasco será atendido?

Tengo muy claro que con Bildu no va a haber ningún tipo de pacto

R. Sí. No vamos de dejar de atender a nadie en la sanidad vasca. Me parece un error de bulto excluir a colectivos de un sistema que tiene que ser universal.

P. Todos los sondeos dan ganador al PNV.

R. Estamos acostumbrados a que los sondeos den como ganador a otro y luego ser capaces de darles la vuelta. Podemos conectar con la mayoría de la sociedad vasca. En estas elecciones está en juego cómo nos enfrentamos a la crisis y hay cuatro modelos: el de recorte sobre recorte de Rajoy; el del PNV del recorte a la vasca, con la vuelta además al debate identitario; Bildu ya ha demostrado su no permanente a todo lo que permite avanzar a un país. Y está el modelo socialista, que ha combinado buscar el crecimiento y generar empleo con sostener lo público.

P. En muchos sondeos estos años los vascos prefieren un Gobierno PSE-PNV. ¿Sería ahora factible?

Me duele que pueda rentabilizar el nuevo tiempo quien nos

secuestró la libertad

R. Euskadi debe hacerse entre todos, no unos contra otros o por encima de otros, no buscando la división entre vascos por motivos identitarios. Veremos las formulas de gobierno después de las elecciones. Euskadi debe hacerse desde la transversalidad, pero eso no implica Gobiernos de concentración.

P. ¿Volverá la tensión soberanista con una probable mayoría abertzale en el Parlamento?

R. La composición del Parlamento está por ver. Algunos ya están planteando una vez más debates identitarios basados en soberanismos, independencias, autodeterminaciones,… Esos debates son los que nos dividen y enfrentan, los que agotan nuestras energías y acaban lastrando a un país, que es lo que menos necesita en esta crisis. Hemos dejado atrás todos esos debates que solo dividen a los vascos y los tiempos de la confrontación por todo, pero eso no quiere decir que no exista riesgo de que vuelvan si gobierna quien piensa que la identidad es un motor político por encima de otros principios y valores. Si el debate es exclusivamente identitario en Euskadi, seguramente habrá un tiempo de enfrentamiento y división.

P. ¿Pactaría con el PNV para evitar un Gobierno de EH Bildu?

R. Lo intentamos en Gipuzkoa y fue el PNV quien dejó que Bildu gobernara. Tengo muy claro que con Bildu no va a haber ningún tipo de pacto. Y no creo que tengan mayoría para gobernar.

P. Al modelo vasco que usted propone su exsocio, el PP, le acusa de ser un sálvese quien pueda, obviando las necesidades del conjunto de España.

R. El PP firmó en el acuerdo de bases que teníamos que, además de combatir el terrorismo, el objetivo era defender el autogobierno, los servicios públicos y las instituciones. Pero cuando empezó a gobernar en España ha preferido defender a Rajoy y sus recortes, que van precisamente en contra del autogobierno, los servicios públicos y las instituciones vascas. Nosotros nos hemos limitado a ser fieles a ese acuerdo. Rajoy está haciendo a las comunidades autónomas lo que Merkel a los países del sur de Europa: imponer políticas que lo único que hacen es llevarnos a una peor situación económica, más desempleo y desmantelamiento del Estado de bienestar.

P. Nada suele ser casual en política. No lo parece que las elecciones se celebren al día siguiente del aniversario del cese de ETA.

R. A veces sí hay casualidades. Se han hecho muchas interpretaciones, unas para bien y otras para mal. No me parece mal que la gente vea con esa fecha simbólica que es la primera vez que podemos votar todos en absoluta libertad y que todos concurrimos en igualdad de condiciones. Y no me refiero a esos discursos de la izquierda abertzale, sino a quienes por defender nuestras ideas en una campaña electoral hemos tenido que ir escoltados. Muchos han arriesgado su vida solo por hacerlo.

P. Es posible que quien más termine rentabilizando el cese de ETA sea la izquierda abertzale.

R. Me duele que pueda rentabilizar algo del tiempo que estamos empezando a vivir en paz y libertad quien tanto lo ha impedido, quien nos ha secuestrado la libertad a todos los vascos durante 40 años. Quien ha estado mucho tiempo siendo soporte de una banda terrorista que nos mataba solo por pensar diferente. Ese mundo de Batasuna está demostrando que es lo de siempre, que vuelven a la pancarta. Uno por ser legal no se convierte en demócrata de toda la vida. Tiene mucho camino por recorrer todavía.

P. ¿Si no repite como lehendakari estará cuatro años en la oposición?

R. Estamos en el minuto uno y mi objetivo es repetir como lehendakari.

P. Es legítimo que los votantes quieran saberlo al ir a las urnas.

R. Eso lo suelen querer saber los periodistas. Los votantes quieren saber para qué te presentas y qué quieres hacer si gobiernas y eso les vamos a decir.

P. ¿A medio plazo se ve más en Madrid que en Portugalete o en Vitoria?

R. No. Me sigo viendo en Euskadi.

P. Tiene uno de los mejores carteles nacionales en la familia socialista.

R. Sé que me quiere mucho la gente, pero creo que es por un reconocimiento a los socialistas vascos y a lo que a veces hemos resistido y a veces hemos conseguido.