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“La trompa del elefante”

El discurso de Cristina Fernández deja en el aire una posible alusión a la cacería del Rey en Botsuana

Cristina Fernández de Kirchner, durante su discurso.
Cristina Fernández de Kirchner, durante su discurso. EFE

En la primera parte de su populista discurso, Cristina Fernández hizo un repaso de los datos económicos de la actividad de Repsol en Argentina. En la larga lista de reproches a la empresa española, comentó: "No se trabajó ni se produjo sobre el gas convencional que existe. A continuación, detallamos la caída de reservas de petróleo. Parece casi la trompa del elefante, esta última parte, la trompa del elefante... ¡En fin!", suspiró la presidenta dejando la frase en el aire.

Durante toda la tarde, la cita fue muy comentada en las redes sociales. Para muchos fue una malintencionada alusión a la cacería del Rey en Botsuana, que tantas críticas ha recibido. Para otros, solo fue una expresión sin más trascendencia.

El hecho cierto es que comparar una curva de un gráfico con una "trompa de elefante" no es habitual en las presentaciones de evoluciones de magnitudes. Por eso, y por la proximidad al escándalo que ha provocado el safari del Rey, la expresión fue destacada con gran profusión.

El resto del discurso siguió con reproches: "Desde 2001 se redujeron las reservas de petróleo un 50%. Pese a la caída de la producción, se duplicaron las ventas, a través de aumentos de precios. El año que más tuvimos que importar los argentinos combustibles, fue el que más crecieron las ventas".