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El juez mantiene imputados a Calatrava y un exdiputado por la Ópera de Palma

El juez cree que la posibilidad de adjudicación fraudulenta del teatro "sigue incólume hoy"

El Gobierno balear pagó 1,2 millones al arquitecto por dos maquetas y un 'power point'

Malas noticias para los implicados en la supuesta adjudicación fraudulenta de la Ópera de Palma –jamás construida- al arquitecto Santiago Calatrava por el Gobierno de Jaume Matas, del PP. El juez del caso Palma Arena, José Castro, ha rechazado las peticiones del propio Calatrava y la del exconsejero de Cultura y exdiputado autonómico Francesc Fiol y ha confirmado la imputación de ambos, además de la del que fue número dos de Fiol en la consejería, el exsecretario general Sebastián Vanrell.

Calatrava, según el fiscal Pedro Horrach y la acusación del Gobierno balear, participó con Matas en 2006 en “un montaje electoral” al resultar beneficiado a dedo de la construcción de un teatro de la Ópera sobre la bahía de Palma. El arquitecto, según la denuncia, cobró por el proyecto 1,2 millones de euros. “Absolutamente todo el expediente de contratación [de Calatrava] no es más que un montaje”, mantuvo el Ministerio Público. Calatrava, según Anticorrupción no presentó ningún anteproyecto, solo un vídeo, dos maquetas y una presentación en power point. Horrach consideraba acreditados los delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y fraude.

Casi un año después de comenzar su investigación, el juez Castro considera que la probabilidad de que esos delitos efectivamente se cometieran por los tres implicados “queda incólume al día de hoy”, y recuerda que la pieza separada que investiga esa adjudicación supuestamente fraudulenta “está distante de ser concluida”, por lo que considera “prematuro”, el archivo de la causa respecto a ellos.

Durante su declaración, el expresidente balear Jaume Matas no negó la adjudicación pero aseguró que fue “una decisión política y plenamente legítima” que tenía como objeto “adquirir un calatrava”, sin embargo, el juez le impuso una finanza de 1,6 millones de euros para hacer frente a las indemnizaciones derivadas de las irregularidades. Fiol responde de los presuntos delitos ya que, como exconsejero de Cultura, habría participado en la negociación con el arquitecto y habría dirigido la tramitación del expediente de pago y la contratación de Calatrava.