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Nóos encargó facturas ficticias que intentó cobrar a la Generalitat

Las sociedades de Torres y Urdangarin presentaron al cobro 32 cargos por 755.557 euros

El empresario asegura que no fue nunca consciente de haber entregado facturas irreales

Una de las facturas falsas. Ampliar foto
Una de las facturas falsas.

El Instituto Nóos encargó a una empresa de Barcelona la emisión de 13 facturas “por trabajos que no se habían realizado”, según manifestó ante el juez que investiga el caso Urdangarin Pablo Herrera Fontanals, administrador de la firma de comunicación y diseño BPMO Edigrup de Barcelona, cuyo contable aportó las facturas por un total de 143.840 euros. Esa facturación ficticia sirvió a Nóos para justificar, supuestamente, cobros ante organismos oficiales por operaciones comerciales inexistentes.

 El fiscal Anticorrupción Pedro Horrach y el juez José Castro recolectaron este fin de semana nuevos elementos documentales y declaraciones de empresarios, entre ellas la de Herrera Fontanals, que alimenta la tesis de la existencia de supuestos delitos de falsedad y fraude a la Administración del entramado de Nóos para malversar fondos públicos.

El juez explicó en un auto dictado el pasado jueves que esas 13 facturas presuntamente falsas, libradas por Concept BMPO, fueron presentadas por el Instituto Nóos a la Generalitat Valenciana en el marco del convenio sobre los Juegos Europeos. Sin embargo, la Generalitat las rechazó al no contener el CIF, ni definirse los eventos por los que se cobraban, ni aportarse los CD y los materiales audiovisuales, ni reflejar las personas que habían participado en los eventos y el proyecto.

El pasado viernes, el juez Castro y el fiscal Pedro Horrach se trasladaron a Barcelona e interrogaron a Pablo Herrera sobre las 13 facturas de su empresa. El empresario explicó que su grupo, BPMO Edigrup, se dedica genéricamente a la comunicación y Nóos le había encargado diseñar el logotipo de los Juegos Europeos. Pero al final no se hizo nada, ya que el proyecto no se realizó. Herrera dijo haber facturado con Nóos para los eventos de Valencia Summit y del IB Fórum de Baleares, pero rechazó haber presentado facturas de su grupo sobre el logotipo de los Juegos Europeos. “Un logotipo no cuesta el importe total de 143.840 euros”, dijo sobre las facturas presentadas por Nóos a la Generalitat valenciana. “Si lo hubiera hecho, no lo olvidaría”, concluyó Herrera.

Sin embargo, esa misma tarde, Herrera volvió ante la comisión judicial y dijo que al finalizar su declaración de la mañana se había quedado “intranquilo”, pensando que pudieran haberse falseado facturas con el nombre de su empresa. Por eso, había revisado la documentación y había encontrado un documento —que suponía procedente del Instituto Nóos—, en el que se solicitaba a su empresa que emitiese una serie de facturas por unos trabajos que no se habían hecho.

Según Herrera, debió ser el contable de su empresa el que recibió la encomienda para “emitir esas facturas” con “indicación de la fecha y los gastos que se debían consignar”.

Herrera aportó en ese momento 12 facturas por importe de 10.000 euros y una por importe de 4.000, de fecha del 17 y 18 de mayo de 2006, y dijo que el original se le entregaría a alguna persona del Instituto Nóos. El empresario insistió en que “no había realizado ninguno de estos trabajos, y prueba de ello es que ningún dinero ha recibido por este concepto”. Para corroborarlo presentó un documento contable de abono de 124.000 euros que cancela las facturas para que en las cuentas de la empresa no quedase reflejado que Nóos debía ese dinero.

Herrera se puso en contacto ayer con EL PAÍS para asegurar que su firma no fue nunca consciente de haber entregado una partida de facturas irreales o por conceptos no ejecutados. “No fabricamos ni recibimos encargos de facturas falsas, en todo caso no supimos, a posteriori, con qué fin se emplearon”, afirmó.

El juez investiga otro grupo de facturas de Lobby Comunicación, por importe global de 581.717 euros, que Nóos presentó al cobro a la Generalitat y que esta también rechazó porque no se presentaban los proyectos reflejados en dichas facturas ni las nóminas de consultores y directores de cuentas. De esas 18 facturas, 15 corresponden a honorarios por realización de proyectos de comunicación y la otra, por honorarios de un director de cuentas y un consultor.

La pieza abunda en los hallazgos de facturaciones dobles en Palma y Valencia y el rechazo de entregas de cargos por las Administraciones de la Generalitat valenciana. También recoge una nueva declaración de un consultor sobre la supuesta utilización fraudulenta de una de sus facturas: Marçal Planellas, que emitió gastos de 30.000 euros para un trabajo en Palma, que se duplicaron y se justificaron también en Valencia.

El importe total de las facturas rechazadas reflejadas por el juez asciende a 755.557 euros.

Gran parte de las facturas rechazadas responde a los mismos conceptos, aunque proceden de diferentes empresas. De ahí parece deducirse que los responsables de Nóos, Diego Torres e Iñaki Urdangarin, supuestamente intentaron “colar” las facturas rechazadas con otras de diferentes empresas.

Por otra parte, el juez ha encargado un nuevo informe a la Agencia Tributaria sobre la segunda estructura fiduciaria opaca supuestamente integrada por sociedades radicadas en Inglaterra y Belice.

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