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Dos diputados de IU renuncian al plan de pensiones que les da el Congreso

En la secretaría de la Cámara baja han reconocido que no había precedentes de una renuncia así

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Lara posa se prepara para la foto de su acreditación en el Congreso.

Los diputados de Izquierda Unida Cayo Lara y Alberto Garzón han sido los primeros en la historia de la Cámara que han renunciado al fondo de pensiones privado que paga el Congreso a los parlamentarios. En principio, se trata de una decisión individual de ambos, pero podría extenderse al resto de parlamentarios de IU.

Según Lara, la decisión es coherente con la posición que han mantenido durante la campaña de defensa del sistema público de pensiones y no de los modelos privados de provisión social. La Cámara ingresa el 10% de la asignación de cada parlamentario en un fondo de pensiones. Según fuentes de la Cámara es un plan colectivo de pensiones que no solo afecta a sus señorías sino que incluye también a todos los funcionarios que trabajan en el Congreso. Por tanto, no es una póliza para cada beneficiario, sino un fondo común que incluye un seguro de vida, otro de invalidez y un concepto denominado ‘prestación de supervivencia’ que se abona mediante un pago cuando llega la edad de jubilación.

Lara y Garzón renunciaron ayer en el momento de tomar posesión del acta de diputado y en el momento de rellenar los formularios. Como no hay precedentes de renuncia, la Mesa de la Cámara tendrá que decidir cómo tramita la renuncia.

Los nuevos diputados pasan estos días por el Congreso para rellenar los formularios, que incluyen las declaraciones de bienes y de actividades. Los parlamentarios recogen también un kit que incluye una cartera de piel, un iPad y un iPhone.

Entre los diputados acreditados ayer se encuentra el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida. El diputado nacionalista, además de formalizar su acta de diputado, mantuvo una reunión con la hasta ahora portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría.

La dirigente del PP, de la que se dice que podría ser vicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy, no solo dirige el traspaso de poderes, sino que ha abierto una ronda de conversaciones con los portavoces parlamentarios. En esa ronda se trata de establecer acuerdos sobre el funcionamiento de la Cámara, la distribución de la Mesa y la constitución de los grupos. Significativamente, Sáenz de Santamaría ha empezado con CiU, grupo con el que, según fuentes del PP, esperan mantener una estrecha colaboración, especialmente en asuntos económicos.