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Feijóo dice que el PP recibe una “herencia compleja” con “deudas ocultas"

Pronostica que el futuro Gobierno se encontrará con agujeros y un déficit real superior al que se ha computado

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Feijoo, hoy en rueda de prensa.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, dejó entrever esta mañana que el Gobierno español ha falseado la contabilidad y que solo cuando tome posesión el Ejecutivo de Mariano Rajoy se conocerá el “estado real” de las arcas públicas. Preguntado sobre los recortes que está implementando la Generalitat en la sanidad catalana, y la bajada de sueldos a los funcionarios que propone el lehendakari Patxi López, el jefe del Ejecutivo gallego pidió esperar a conocer los datos verdaderos sobre la economía. “No haré demagogia sobre los presidentes que actúan con rigor”, aseguró Feijóo. Y luego lanzó todas las dudas posibles sobre el Gobierno central en la comparencia posterior a la reunión semanal de su Ejecutivo. Lo hizo tres días días después de pedir al PSOE que esté “a la altura de las circunstancias” y arrime el hombro para salir “entre todos de este agujero” como se hizo ya durante los “Pactos de la Moncloa”.

Este fue el diagnóstico de Feijóo: “Lo cierto es que el Gobierno que tome posesión se va a encontrar con 18.000 millones de euros de deudas del Insalud. Cada español debe 500 euros de la sanidad que están sin pagar. A ese contexto hay que sumarle el déficit público del Gobierno de España, el déficit público real que se determine cuando el Servicio de Intervención del Ministerio de Hacienda lo certifique, más el gasto por encima del presupuesto, más el déficit tarifario”.

A pesar de que el traspaso de poderes aún está muy verde y ni siquiera se ha producido la reunión entre el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero y su sucesor, Mariano Rajoy, Feijóo avanzó que la herencia que tiene su partido es compleja, “con una deuda pública del 70% más las deudas ocultas, más las facturas sin compatibilizar”. El presidente gallego no explicó de qué datos dispone para avalar estas acusaciones pero pidió esperar a que se produzca el relevo en el poder para abordar entre todos la situación de las cuentas públicas y se congratuló de que Rajoy durante la comparecencia de su triunfo electoral anunciase que llamará a los presidentes de las comunidades autónomas.

La actitud adoptada por el líder conservador esta mañana es calcada a la que protagonizó a su llegada a la Xunta en abril de 2009. Tras urgir entonces durante semanas al expresidente socialista, Emilio Pérez Touriño, a acelerar el traspaso de poderes y agilizar los trámites legales, su Gobierno no tardó en destapar supuestos agujeros en las cuentas del bipartito que mandaba en la Xunta. Los cifró en 2.600 millones que salen de los anticipos a cuenta recibidos por la Xunta en 2008 y 2009, cuando Galicia entró de lleno en la recesión y sufrió un severo desplome del consumo. De momento, el Gobierno autonómico solo ha tenido que afrontar un pago de 114 millones de euros para devolver esos fondos al Ministerio de Economía. El segundo plazo, de más de 400 millones, se compensó por el incremento de la recaudación en 2010.