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Urbanismo veloz para el jeque

El Ayuntamiento acelera las gestiones para los proyectos del dueño del Málaga

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El jeque, a la derecha, junto a Florentino Pèrez y el alcalde de Málaga.

La compra del Málaga CF por el jeque catarí Abdulá Al Thani y el fichaje de un elenco de futbolistas hasta ahora inalcanzables para el club ha propiciado que se genere una ilusión colectiva en la ciudad que trasciende al fútbol. El interés de Al Thani por invertir en la Costa del Sol de la que es una muestra la adjudicación de la ampliación del puerto deportivo de La Bajadilla en Marbella, contribuye a que la figura del jeque empiece a contemplarse como una especie de redentor en medio del desastre económico. Con más o menos fundamento, la opinión pública de Málaga ha relacionado al catarí con proyectos muy esperados en la ciudad como el puerto deportivo o el auditorio.

Tan altas son las expectativas, que todo lo que tenga que ver con Al Thani se trata con mimo, por más misteriosos que resulten los proyectos. Y por causa del jeque se ha empezado a obrar el milagro de la celeridad urbanística. En una ciudad que ha tardado siete años en tramitar la aprobación de su nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el mero hecho de saber del deseo del jeque por ubicar la futura ciudad deportiva del Málaga en los suelos de Arraijanal ha hecho que el Ayuntamiento apenas haya tardado tres meses en las negociaciones y gestiones precisas para tenerlos a su disposición.

El paraje de Arraijanal, más de 50 hectáreas de suelo entre la desembocadura del Guadalhorce y la frontera con Torremolinos que forman la última parcela costera que queda sin urbanizar en la ciudad, han quedado calificados en el nuevo PGOU como suelo no urbanizable para sistema general, es decir, que no puede tener más fin que el de equipamiento público. Inicialmente el Ayuntamiento que preside Francisco de la Torre (PP) proyectó allí una urbanización con más de 600 viviendas y dotaciones hotelera, comercial y de oficinas, pero la Junta lo rechazó. La administración autonómica tiene proyectado hacer un gran parque en la zona. Sin embargo, el jeque Al Thani quiere esos terrenos para ubicar La Academia, el proyecto de escuela de la cantera del Málaga que incluye la construcción de una decena de campos de fútbol.

Los suelos que se declaran de sistema general para uso público tienen que ser obtenidos por los ayuntamientos a cambio de compensar a sus propietarios con derechos urbanísticos en otras zonas de la ciudad, para lo que teóricamente dispone de un plazo de cuatro años. En el caso de Arraijanal, en menos de tres meses desde la entrada en vigor del PGOU, el Ayuntamiento ya ha llegado a un acuerdo con la propiedad del 60% del terreno, la firma inmobiliaria Vallehermoso, con quien ha permutado las 32 hectáreas que ésta tenía en Arraijanal por el derecho a edificar 1.000 viviendas de VPO en tres zonas de nuevo desarrollo de la ciudad. Tanta celeridad sorprende si se tiene en cuenta que el Ayuntamiento tiene aún pendiente de obtener suelos de sistemas generales contemplados en el plan anterior, de 1996, y existen además varios litigios judiciales con los propietarios disconformes con las compensaciones.

El Ayuntamiento asegura que oficialmente no ha recibido ningún proyecto del Málaga en Arraijanal, y que no conoce más que un “dibujo” que se difundió hace unos ocho meses. La inexistencia oficial del proyecto, ha hecho que hasta el momento se ignoren algunas cuestiones que el consistorio debe resolver, alguna de ellas no sencillas. La primordial es que los suelos son de uso público y no se pueden enajenar, por lo que tendría que usarse la vía de cesión de dominio al Málaga CF, pero estas adjudicaciones sobre equipamiento general deben hacerse según la ley mediante concurso público. También queda por definir la compatibilidad de los usos como ciudad deportiva con los que permite la ley en un sistema general de equipamiento que el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Málaga (Potaum) destinada a parque.

Y también está por ver hasta que punto la ubicación de la ciudad deportiva está vinculada con la construcción del nuevo estadio del Málaga, proyecto que sí puede tener más inconvenientes legales. En principio, el dibujo del jeque proyecta que al norte de Arraijanal, al norte de la carretera A-7 se construya el nuevo estadio con capacidad para 60.000 espectadores y un complejo comercial y hotel. El jeque deberá primero comprar los suelos, que en su mayoría pertenecen a la inmobiliaria Baensa, y pedir su recalificación. Las trabas al estadio pueden venir de Aena, puesto que la zona está dentro de la servidumbre del aeropuerto y de hecho ya puso pegas al proyecto de urbanización de Arraijanal.

 

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