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El 15-M toma la playa

Ecologistas e indignados se manifiestan en las playas de Cádiz contra la especulación inmobiliaria

Una caravana del 15-M recorre España haciendo lo que llaman "vac-acciones"

"La playa hoy tiene un poquito de plaza", dice uno de los manifestantes en la playa de El Palmar, en Cádiz. Más de medio millar de personas han participado hoy en una marcha de cuatro kilómetros para protestar por los planes urbanísticos en la costa de Trafalgar. Se trata de una iniciativa de Ecologistas en Acción contra proyectos inmobiliarios que "amenazan" el entorno natural, según la organización. Tres meses después de las primeras protestas del 15-M, en la marcha participaban también dos decenas de indignados que recorren España para difundir su mensaje. La de Cádiz es una de las paradas en lo que ellos denominan "vac-acciones soleadas".

Estos simpatizantes con el movimiento que nació en la madrileña Puerta del Sol -y que ahora funciona principalmente por asambleas de barrio- se han tomado el periodo estival como otra ocasión para hacer activismo. Tienen entre 19 y 55 años y entre ellos hay pintores, informáticos, actores, terapeutas ocupacionales, técnicos de sonido… No se conocían, pero ahora, entre viaje y viaje (en furgonetas, coches, moto...) organizan actividades de pueblo y pueblo y la mayoría de noches duermen en las playas, explica Laura Losada, de 30 años. La idea la tuvo un integrante de la comisión de Pensamiento de Sol, "inspirado por la Barraca de Lorca", recuerda.

Los viajeros tienen entre 19 y 55 años y no se conocían. Hay pintores, informáticos, terapeutas, técnicos de sonido...

Laura subraya por teléfono que lo vivido desde el mes de mayo en Sol no se olvida: "A nivel humano aprendimos cómo relacionarnos, a compartir en lugar de competir, a pensar en lo que es mejor para todos… ¿por qué las vacaciones no van a ser así?". Los integrantes de Vac-acciones soleadas reflexionan sobre lo que se suele entender como descanso. "Se dice mucho eso de 'necesito desconectar'. Como si estuviéramos enchufados a una máquina de producir. Nosotros queremos conectar" con otras personas, explica Laura.

El viaje comenzó el 1 de agosto en Madrid. En Chinchón hicieron una asamblea, en Valdepeñas, actividades para niños y "reflexiones para padres y madres sobre la crianza". En Almería se pasearon entre los bañistas para difundir su mensaje. "Ofrecíamos pancartas, nuestras o personalizables. El 75% de la gente aceptó colgarla en su sombrilla", recuerda esta viajera.

También han estado en Motril y Málaga. Y, justo antes de llegar Cádiz, Marinaleda. En este municipio sevillano, los indignados han estudiado cómo funciona el Gobierno municipal, liderado por Izquierda Unida. "Viviendas de protección oficial económicas y pleno empleo, porque el Ayuntamiento ha montado cooperativas", explica emocionada Laura. La armonía entre viajeros y habitantes ha sido tal que dos concejales del pueblo se han unido a la comitiva hasta las playas gaditanas. ¿Después? Hay 10 días en blanco hasta el próximo destino, el 26 de agosto en Ponferrada (León), donde denunciarán las explotaciones de carbón a cielo abierto.

Esta no es la única señal de que el 15-M no descansa en vacaciones. En el portal de fotografía Flickr, la página Tomalaplaya recopila imágenes en las que los bañistas protestan desde la arena. "Los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingos al Sol", clama la pancarta de unos socorristas, en alusión a la película en la que Fernando León retrató el drama del desempleo.