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Vara rechazó pactar con IU una moción de censura en Extremadura

Pedro Escobar, coordinador regional de la coalición, admite que habló de la idea con el líder del PSOE pero niega haberla propuesto

José Antonio Monago, presidente del PP en Extremadura, a su llegada al Congreso
José Antonio Monago, presidente del PP en Extremadura, a su llegada al Congreso EFE

El socialista Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura en funciones, y Pedro Escobar, coordinador de IU en esa comunidad, mantuvieron varias reuniones secretas tras el 22-M. En esas conversaciones, según confirman fuentes de ambas partes, se habló de la posibilidad de que, aunque en un primer momento fuese investido presidente el popular José Antonio Monago (gracias a la abstención de IU), PSOE e IU pactaran una moción de censura en abril de 2012 y Vara volviera a ocupar entonces la presidencia. El mandatario socialista rechazó embarcarse en esa operación para evitar la “inestabilidad” en la región.

El entorno de Vara asegura que fue Escobar quien hizo la oferta. Escobar lo niega tajantemente: “Surgió en una charla en la que se habló de eso como de mil cosas, pero la moción de censura no fue en ningún momento una propuesta de IU al PSOE. Yo no hice esa propuesta a Vara”. Reconoce que la cuestión salió, pero no recuerda quién la puso sobre la mesa. Sí admite que Fernández Vara la desestimó. “Opinó que era poco aconsejable porque crearía inestabilidad”, cuenta Escobar. Y añade: “Yo le dije que era un recién llegado en esto y que hay muchas cosas que no sé exactamente cómo funcionan”.

El presidente en funciones descarta también forzar nuevas elecciones

La fecha mencionada en las conversaciones, abril de 2012, no es casual. Según los plazos que establece el Estatuto de Autonomía de Extremadura, José Antonio Monago, de ser investido, no podría disolver las Cortes antes de un año desde la disolución anterior: es decir, abril. Por eso, en caso de querer presentar una moción de censura, PSOE e IU tendrían que hacerlo preferiblemente antes de esa fecha; porque después sería el líder popular el que tendría la sartén por el mango. Si Monago se viese en una situación de debilidad política, después del próximo mes de abril, podría disolver las Cortes y convocar él nuevas elecciones con la esperanza de lograr mayoría absoluta.

La moción de censura es la espada de Damocles que el popular José Antonio Monago tendrá sobre su cabeza durante toda la legislatura si finalmente es investido a primeros de julio. Pero hay otro obstáculo que debe salvar antes: la dirección federal de IU, que hasta el pasado martes había pedido a sus tres diputados extremeños que votasen a favor de Vara (en vano, porque ellos han decidido abstenerse, dejando gobernar al PP), cambió su estrategia ese día y les ordenó que al menos voten “en contra” de Monago. Si los tres diputados obedecieran (cosa improbable en este momento), la investidura sería imposible porque Monago —con los 32 votos de su grupo a favor y 33 en contra— no obtendría mayoría ni absoluta ni simple, y habría que repetir las elecciones.

Monago gobernará en minoría. Tendrá que negociar cada ley  y estará a merced de PSOE e IU

Fernández Vara aseguró ayer, en su perfil de la red social Twitter, que eso no ocurrirá. “Extremadura no es un juguete de nadie. Tendrá elegido presidente en julio. Que nadie piense otra cosa. El PSOE lo garantiza”, escribió. ¿Cómo puede garantizarlo? Con una paradoja: si los diputados de IU votaran finalmente contra Monago —y mantuvieran su decisión de no votar a favor de Vara en ningún caso—, el PSOE tendría que abstenerse para que el candidato popular fuera investido. Vara sostiene que lo haría, porque Extremadura no puede estar en estos momentos otros tres meses más sin Gobierno.

El coordinador regional de IU afirma que la posibilidad de votar contra Monago y que hubiera que repetir los comicios “también salió” en las charlas con Vara, sin concretarse. Ayer por la tarde, en la SER, descartó ese plan: “No tenemos ninguna intención de forzar nuevas elecciones”. Poco antes se había reunido con los otros dos diputados electos de IU, Alejandro Nogales y Víctor Casco. Según un comunicado de la formación, solo hablaron “de la organización del grupo parlamentario”. A pesar de todas las presiones, no hay novedades en su decisión de abstenerse en la investidura.

Se abstenga IU o el PSOE, Monago gobernará en minoría. Tendrá que negociar cada ley —empezando por los Presupuestos— y estará a merced de PSOE e IU, que juntos suman mayoría absoluta.