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El PP elude ahora hablar de "quiebra total" en Castilla-La Mancha

Los 'números dos' de los populares y los socialistas reanudan el traspaso de poderes, tras evitar su suspensión

La líder del PP, María Dolores de Cospedal, y el secretario general del partido en Castilla la Mancha, Vicente Tirado. Ampliar foto
La líder del PP, María Dolores de Cospedal, y el secretario general del partido en Castilla la Mancha, Vicente Tirado. EFE

El PP de Castilla-La Mancha sigue enrocado en su particular cruzada por cuestionar la veracidad de las cuentas en la comunidad autónoma. Esta tarde, el secretario regional de los populares y número dos de María Dolores de Cospedal, Vicente Tirado, volvió a exigir "transparencia" en la información que están recibiendo por parte del Gobierno saliente de José María Barreda. Sin embargo, en esta ocasión eludió afirmar que Castilla-La Mancha estaba "en quiebra total" como declaró el viernes pasado. Tirado prefirió ilustrar la situación económica con los datos económicos proporcionados por el Ministerio de Economía -tercera comunidad con mayor deuda, 7.000 millones de euros, y la de mayor déficit: del 1,74% en este ejercicio, por encima del límite de 1,3%- en lugar de aportar "datos basados en estimaciones" como los que tanto él como Marcial Marín Hellín, el coordinador económico regional del PP, se dedicaron a airear este fin de semana.

Precisamente esas afirmaciones, que llegaban a poner en duda que los 70.000 funcionarios de Castilla-La Mancha pudieran llegar a cobrar sus nóminas, hicieron peligrar el traspaso de poderes ordenado y tranquilo que se está llevando a cabo entre representantes socialistas y populares.  Este lunes por la mañana, Santiago Moreno, consejero en funciones de Presidencia y Administraciones Públicas de la Junta de Castilla-La Mancha, disipó las dudas y aseguró que "el Gobierno mantendrá todos los trabajos para asegurar el traspaso de gobierno al nuevo Ejecutivo que nombre María Dolores de Cospedal".

No obstante, las insinuaciones del PP sí hicieron mella en el proceso de transición y han motivado la ruptura de las negociaciones preparatorias entre responsables de distintas áreas de gobierno, iniciadas el 24 de mayo a petición de los populares y que los socialistas aceptaron "siempre y cuando se cumplieran unos compromisos de lealtad y confianza mutuos". Premisas que las acusaciones de los conservadores tiraron por tierra.

"La documentación que nos han solicitado en los encuentros previos ya está preparada y será el consejero saliente el que se la entregue al consejero entrante cuando María Dolores de Cospedal lo designe", explicó Moreno en una rueda de prensa tras una reunión con todos los consejeros en funciones. Hasta que el nuevo Gobierno de la Junta no esté constituido, el Ejecutivo de José María Barreda no pondrá a disposición de Cospedal la información pertinente.

Hasta que el nuevo Gobierno de la Junta no esté constituido, el Ejecutivo de José María Barreda no pondrá a disposición de Cospedal la información pertinente

Mientras tanto, será el consejero de la Presidencia en funciones el único responsable del Gobierno de Barreda que siga a disposición de Tirado para tratar "cuantos asuntos de trámite y gestión" puedan surgir durante el tiempo que trascurra hasta que los nuevos consejeros del PP sean nombrados, "siempre y cuando los populares lo pidan", puntualizan desde la Consejería de Presidencia.

Ambos dirigentes, ya como interlocutores únicos, van a reunirse este martes, si bien el talante con el que cada uno encara el encuentro es muy distinto. Tirado acude aparentemente ignorante de las explicaciones ha dado el consejero de Presidencia saliente, en las que refutó con cifras cada una de las acusaciones aireadas por los populares:

El peligro del cobro de nóminas de los funcionarios. "Su nómina mensual", dijo Moreno, "ascience a 275 millones de euros; solo por los ingresos por participación en impuestos, el Estado central transfiere 350 millones de euros al mes por lo que su salario está asegurado para este mes y los que vengan". Sobre el número de "recolocados del PSOE en empresas de la Junta", como denunció Marín en EL PAÍS, explicó: "Durante el mandato de José María Barreda solo ha habido 243 personas en puestos de altos cargos (121) o personal eventual (122) no los 3.000 que alguno se inventa que solo puieden estar en su fantasía". Y respecto a la poca transparecncia en las cuentas, declaró: "Somos el único gobierno que ha cerrado la cuenta general de 2010 para que pueda ser sometida al escrutinio de las nuevas Cortes con mayoría del PP".

Visiblemente indignado, Moreno exigió a los populares una rectificación por la "alarma social" que han creado con sus informaciones que, según el dirigente socialista, son "falsas, realizadas a sabiendas, con escaso rigor y nula aportación de pruebas" e impropias en un partido que "va a asumir la responsabilidad de Gobierno". El secretario regional del PP considera que "por exigir que se sepa la verdad" no cree "que se haya de pedir disculpas", pese a que habló de una "quiebra" pese a reconocer que carecía de "datos sobre la situación económica real".

Por exigir que se sepa la verdad no creo que se haya de pedir disculpas"

Vicente Tirado

Tirado no parece preocupado por el cambio de situación en el proceso de traspaso de poderes. "No se puede suspender lo que nunca ha existido", dijo en la rueda de prensa posterior a la Junta Directiva Provincial del PP de Toledo, a la que asistió Cospedal, y recalcó que durante todo este tiempo "el equipo económico de Barreda no se ha reunido con el PP y en las reuniones con otras consejerías estas siempre remitían al área económica". Este martes exigirá que se le aporten documentos sobre la "verdadera" situación económica.

La tensión que ha definido la relación entre el PSOE y el PP de Castilla-La Mancha la pasada legislatura no se ha mitigado durante el interregno abierto tras el cambio de Gobierno decretado por las urnas el pasado 22 de mayo. Para evitar recrudecer la falta de confianza, Tirado evitó repetir las insinuaciones de quiebra, aunque insistió en "el hermetismo del Gobierno de Barreda" a la hora de facilitar datos económicos y advirtió de que su partido "estudiará los documentos y hará auditorías" para conocer con lo que deben lidiar en el futuro.

Los socialistas, por su parte, lamentan que ahora solo se ponga el foco en el "culebrón del traspaso de poder" y queden en el olvido las acusaciones populares que entienden son "una cortina de humo" para justificar, culpando al PSOE, las "duras medidas" que el PP tiene previsto adoptar cuando esté en el Gobierno. "Yo les he invitado a que debatan conmigo las cifras; no quieren", se lamenta Moreno.