Arnold Mangamba, senegalés, de 30 años, quiere volverse a su país por la crisis. / SAMUEL SÁNCHEZ
“Intento convencer a mis amigos de que no vengan a España"
Muchos subsaharianos se jugaron la vida para venir a España. Todos endeudaron a sus familias para pagar ese pasaje a Europa. Pero con la crisis ya no aguantan más aquí: sin trabajo, sin casa, y sobre todo, sin posibilidad de enviar dinero a sus casas, han decidido marcharse: a otros países europeos, pero también a África








