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La fiscalía no ve delito en el ‘Cara al sol’ del funeral de Utrera Molina

El ministerio público circunscribe el canto del himno falangista a la esfera íntima

Fotograma de un vídeo que muestra el saludo fascista mientras cantan el 'Cara al sol', en el entierro de Utrera Molina en Nerja.

La Fiscalía de Málaga no ve delito en los cánticos del Cara al sol que entonó un grupo de personas anónimas en el entierro del ministro franquista José Utrera Molina, el pasado 22 de mayo a la salida del féretro de la iglesia de San Miguel de Nerja, y ha archivado la denuncia presentada por el grupo parlamentario de Podemos Andalucía, que pidió investigar los cánticos falangistas y las consignas de homenaje al dictador Franco y a José Antonio Primo de Rivera por si estos “actos de exaltación fascista” constituían un delito de odio. Las imágenes de ese momento se difundieron a través de Internet.

El ministerio público, en el decreto de archivo de estas diligencias, analiza varias vertientes del asunto. Una de ellas es la letra del cántico, que reproduce en su escrito, y de la que saca la conclusión de que no se dirige “contra nadie”. No puede entenderse, por tanto, que “recoge una incitación, ni siquiera indirecta, a la violencia o discriminación contra un colectivo determinado”, lo que impide que los hechos denunciados tengan encaje en el tipo de delito y que, por tanto, se pueda formular acusación.

La denuncia también aludía a que este acto de ensalzamiento del franquismo, en el que se entonó este himno y hubo gritos de “viva Franco”, podría haber incurrido en un presunto delito de enaltecimiento del genocidio, algo que descarta el ministerio público porque, “con independencia de la consideración histórica que pudiera otorgarse a los crímenes franquistas”, la naturaleza del acto “impide” que se dé un elemento imprescindible de este tipo de infracción penal, que es promover o favorecer “un clima de hostilidad, violencia, odio o discriminación”.

“De entrada, habría que especificar el colectivo de personas contra las que se dirige el discurso o que resultarían afectadas por el mismo, cuestión compleja que no es este el foro [sic] adecuado para aclarar. Pero, lo que es claro, es que la canción de marras se entona en un acto eminentemente íntimo, como es el funeral de una persona y solo a él va dirigido el cántico, como muestra de afecto o respeto de sus acólitos y sin que pueda entenderse, tras visionar las imágenes, que hay intención alguna de provocar un clima de odio”, argumenta el escrito de la fiscalía. Recuerda también que la Falange Española es “un partido legalizado” en España y que la finalidad fue “el homenaje” al fallecido, en una “pequeña localidad”, en la puerta de un templo religioso y “únicamente durante el minuto escaso” en que se traslada el féretro de la iglesia al coche fúnebre.

La fiscalía asegura entender que pueda “resultar ofensivo o, cuanto menos, molesto” escuchar el himno vinculado al franquismo, así como proclamas a favor del mismo, a quienes “sufrieron los excesos y vulneraciones de derechos fundamentales propios” de un régimen como el impuesto por Francisco Franco. Sin embargo, el tipo de delito “parece exigir una finalidad explícita” que “no tiene encaje en los hechos”. “No se trata de palabras emitidas en contra o para lesionar a ningún colectivo, sino a favor del fallecido y en un entorno esencialmente íntimo”, insiste el ministerio público.

Estos son los argumentos de la fiscalía para concluir que no existe delito en los cánticos entonados en el funeral de Utrera Molina y dictar el sobreseimiento provisional de las actuaciones. Acuerda, también, remitir testimonio a la Junta de Andalucía por si se hubiera infringido el artículo 32.12 de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, aprobada a finales de marzo pasado y sin reglamento aún que desarrolle las sanciones ante una posible vulneración de esta norma.

Tras el funeral del ministro franquista, y citando este mismo apartado, la Consejería andaluza de Cultura preguntó a la Subdelegación del Gobierno en Málaga qué medidas iba a adoptar frente a este acto. La policía judicial de la Guardia Civil abrió una investigación aún no concluida.

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