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Podemos llega a la moción dividido por el referéndum

Los anticapitalistas se desmarcan de la línea oficial con su apoyo expreso a la consulta unilateral

Pablo Iglesias, en la Asamblea de Madrid. ATLAS

Pablo Iglesias sube este martes a la tribuna del Congreso para defender su proyecto de país en la moción de censura a Mariano Rajoy con su partido dividido ante la consulta unilateral del 1 de octubre en Cataluña. Anticapitalistas, el sector más a la izquierda de la formación, se desmarcó ayer de la línea oficial para apoyar la consulta ilegal ante un Estado “autoritario”. El líder de Podemos defenderá en su discurso un referéndum pactado.

Iglesias se examina este martes en la tercera moción de censura de la democracia, en la que presentará su proyecto alternativo al del presidente del Gobierno al que pretende sustituir. El líder de Podemos llega al debate parlamentario más trascendente de su trayectoria sin números para sacar adelante la moción —solo tiene asegurado el apoyo de 15 diputados al margen de los 67 de su grupo, los de ERC, Compromís y EH Bildu— y con el partido dividido ante una de las cuestiones centrales que abordará en su propuesta política, el encaje de Cataluña en España. El ala más izquierdista de Podemos, Anticapitalistas, se desmarcó este lunes con su apoyo expreso al referéndum unilateral.

Esta corriente, con asiento en la ejecutiva del partido a través del eurodiputado Miguel Urbán y con un peso importante en territorios como Cataluña y Andalucía —la líder de Podemos en esa comunidad, Teresa Rodríguez, es anticapitalista— respalda la consulta del 1 de octubre porque el Gobierno español es “autoritario” y “niega” a los catalanes decidir su encaje territorial. “Apoyamos el referéndum del 1 de octubre, y llamamos a toda la izquierda del Estado español a organizar la solidaridad con los derechos democráticos del pueblo catalán”, afirmaron en un comunicado en el que no se expresa ninguna crítica a la actuación del Gobierno catalán.

El sector de Urbán y Rodríguez sostiene que el Gobierno del PP, apoyado por el PSOE y Ciudadanos, mantiene una posición “inmovilista” que “niega sistemáticamente al pueblo catalán el derecho a decidir su relación con el resto del Estado”. “La posición visceralmente antidemocrática del bloque constitucional español solo refleja los límites de la propia Constitución y la incapacidad de este bloque de organizar el Estado mediante el consenso, recurriendo así a métodos cada vez más autoritarios”, afirma el texto, en línea con las declaraciones el pasado domingo del entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, quien también acusó al Estado de autoritarismo. “Las leyes no están por encima de la democracia”, zanjan.

Anticapitalistas se distancia de la postura oficial de la dirección de Podemos, aunque Urbán quiso enfatizar en un mensaje en Twitter que comparte con Iglesias y con Xavier Domènech, líder de Cataluña en Comú, “el derecho a decidir y un referéndum con garantías”. No es esa la discrepancia, ya que todos los sectores de Podemos abogan efectivamente por un referéndum pactado en Cataluña, pero las diferencias se producen ante la consulta ilegal anunciada para el 1 de octubre.

La dirección de Podemos defiende que el referéndum unilateral es “legítimo” como “movilización”, en palabras de Iglesias, y por tanto no debe ser criminalizado. “Poner urnas en democracia no es ilegal”, afirmo el líder de Podemos en una entrevista con Efe. Ahora bien, al mismo tiempo, evita respaldar la consulta de octubre porque no es la “solución” al problema. El secretario de Organización, Pablo Echenique, marcó este lunes distancias con la consulta ya que, al estar organizada por un “sector muy concreto, el de los independentistas”, supone que “la inmensa mayoría de la gente que votaría no se va a quedar en casa”, subrayó en La Sexta. Echenique también negó que España sea un Estado autoritario.

La posición de Anticapitalistas entronca con la defendida por Podem, la marca del partido en Cataluña, donde esta corriente tiene un peso importante en la dirección (cuatro de los 11 miembros de su consejo de coordinación son de la corriente anticapitalista y 8 de 30 en el consejo ciudadano). El líder de Podem, Albano Dante Fachin, ha convocado una consulta a las bases para decidir qué posición adoptar, pero su postura es que su partido debe participar en el referéndum, entendido como una movilización, ya que su primera opción, la consulta pactada, no es posible en este momento. La dirección nacional de Podemos no prevé llamar a la participación, según explicaron fuentes a EL PAÍS. El debate se completa con la posición de Cataluña en Comú, el partido promovido por Ada Colau, que no ha respaldado hasta ahora la consulta del 1-O pero tampoco ha despejado aún su posición definitiva.

Iglesias defenderá su propuesta de una España plurinacional en su discurso, de unas dos horas, después de que la portavoz parlamentaria, Irene Montero, argumente los motivos de la moción en una intervención también extensa, que fuentes del partido calculan en hora y media.

El partido estará arropado en el Congreso por varios de los alcaldes de los Ayuntamientos gobernados por sus marcas afines y abrirá sus sedes en todo el país para que se siga el debate. La secretaría de Organización animó a seguirlo en un mensaje difundido por las redes ya que, “desde el día siguiente, los enemigos del cambio y los amigos de los ladrones empezarán su trabajo de retorcer los hechos y reescribir la historia. Por eso es importante que todo el mundo vea el pleno y tenga los hechos para rebatir las mentiras”.