Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Becerril: “Cinco años es suficiente. No hay nada más detrás de mi marcha”

La defensora del pueblo, primera mujer en ocupar el cargo, anuncia oficialmente su renuncia a continuar

La defensora del Pueblo, Soledad Becerril.
La defensora del Pueblo, Soledad Becerril.

A falta de un mes para que acabe su mandato, la defensora del pueblo, Soledad Becerril, ha anunciado oficialmente este martes su renuncia a continuar al frente de la institución. "Cinco años es un tiempo suficiente para intentar llevar a cabo este trabajo", ha apuntado la exdiputada del PP y UCD, que ha vinculado exclusivamente a este motivo su marcha: "No hay nada más detrás". "Ni he tenido ni tengo la intención de presentarme de nuevo como candidata [al puesto]", ha remachado la primera mujer que ha ocupado este cargo.

"Acaba aquí mi tiempo como Defensora", ha subrayado Becerril durante una comparecencia oficial en la sede madrileña de la institución. La exdirigente popular asumió el cargo en 2012 y llegaba con un amplio historial político a la espalda. En 1981 se convirtió en la primera ministra de la actual etapa democrática y la segunda de toda la historia de España, después de que Leopoldo Calvo Sotelo la nombrara titular de la cartera de Cultura. También ha pasado cinco legislaturas por el Congreso y una por el Senado. Fue alcaldesa de Sevilla a finales de los noventa.

Francisco Fernández Marugán, exparlamentario socialista y adjunto al Defensor, asumirá el cargo a partir del próximo 21 de julio de forma interina. Un puesto que ocupará hasta que las Cortes eligan un sustituto con los votos a favor de tres quintas partes de las Cámaras. Un nombramiento que dependerá, por tanto, de la capacidad de pacto de los partidos. A principios de esta década, María Luisa Cava de Llano ejerció como Defensora interina durante dos años, después del cese de Enrique Múgica (socialista, pero propuesto por un Ejecutivo popular).

Ya con la vista puesta en el futuro, Becerril no se cierra puertas. ¿Dejará la primera línea de la política? Abre los brazos y aguanta la respuesta unos segundos: "Ya veremos. Hasta aquí ha llegado la Defensora en calidad de Defensora".

Más información