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Los dos ‘pendrive’ de Púnica

La Guardia Civil destapa la caja b del PP de Aguirre gracias a un par de memorias informáticas halladas en casa del gerente

Beltrán Gutiérrez sale de la Audiencia Nacional junto a su abogado.
Beltrán Gutiérrez sale de la Audiencia Nacional junto a su abogado.

Si el caso Gürtel tuvo su "puto pendrive" —en palabras de un Francisco Correa consciente de que la memoria USB que la Policía intervino a su contable guardaba los secretos de su trama—, la Púnica tiene dos de estos delatores ingenios informáticos. Ambos fueron localizados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el registro que realizó el 11 de febrero de 2016 en el domicilio de Beltrán Gutiérrez, exgerente del PP madrileño y uno de las personas de la máxima confianza de Esperanza Aguirre.

El primero, de color pistacho y con la inscripción "Indra", fue encontrado en un cajón del dormitorio junto a la ropa interior. El segundo, azul y plata y con publicidad del Ayuntamiento de Las Rozas, al fondo de una balda del armario de la misma habitación. Los agentes, que durante tres horas y media registraron la vivienda, también hallaron otros equipos electrónicos —intervinieron un móvil, una tableta, un disco duro y un tercer pendrive—, pero 15 meses después son ambas memorias las que sustentan buena parte de los informes sobre la supuesta financiación irregular del PP que la UCO ha entregado al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

La facturas de Bárcenas retrasaron el registro

La Guardia Civil llevaba pocos minutos de registro del domicilio de Beltrán Gutiérrez –sólo habían anotado en el acta el hallazgo en la entrada de la vivienda de un listín de teléfonos “antiguo” y un estuche con documentación- cuando el contenido de una carpeta azul les obligó a interrumpir la diligencia. Los agentes habían encontrado recibís, certificados de autenticidad de obras de arte y un sinfín de facturas a nombre de Luis Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias. Las poco convincentes explicaciones que dio en ese momento la mujer de Beltrán Gutiérrez –alegó que se referían a la restauración de obras de casa de su madre- llevó a la fiscal Anticorrupción presente en el registro, Carmen García Cerdá, a telefonear al juez Velasco para informarle del hallazgo de dicha documentación y de que podía tener relación con otras investigaciones de la Audiencia Nacional, en referencia al caso Gürtel. El magistrado ordenó que se interviniera, por lo que el registro continuó. Recientemente, todas esas facturas del extesorero y su esposa se incorporaron a la pieza de los llamados papeles de Bárcenas después de que el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata los reclamara tras solicitarlo una acusación.

En el primero de estos pendrive, la Guardia Civil localizó carpetas denominadas "elecciones 2007", "proveedores" y "actos del PP en Madrid 2006/2007" en el que se recogían facturaciones, importes sin impuestos y con ellos, y un desglose de los pagos y las deudas que se habían generado. En ese archivo, se recogían todos los mítines celebrados entre el 10 de abril y el 27 de mayo de 2007, así como la forma en la que el PP iba abonando "de manera fraccionada" los mismos. En total, la contabilidad reflejaba pagos por un total 980.133,97 euros. Sin embargo, el mismo documento digital también incluía aquellos cargos que, de manera irregular, eran cargados a otras entidades, como la fundación Fundescam. Entre estos gastos, los agentes destacan varias facturas giradas por empresas como Back RVS y Formaslect, que partir de ese momento centraron buena parte de las pesquisas. Era el primer indicio de la supuesta utilización por parte del PP de Aguirre de empresas interpuestas para facturar gastos electorales.

En este mismo pendrive se localizaron varios correos electrónicos incriminatorios. Uno de ellos, intercambiado por Beltrán Gutiérrez con otro dirigente del PP madrileño, apunta a que en las actuaciones musicales del último mitin de la campaña de 2007, celebrado en el Palacio de los Deportes de la capital, costaron el triple de los 20.000 euros que reflejaba el contrato formalizado. En otro, la directiva de una empresa le preguntaba al entonces gerente del partido de Esperanza Aguirre "a quién tenemos que facturar" los 30.000 carteles electorales que iba a imprimir para la campaña. Acabó pagando Fundescam.

La supuesta contabilidad opaca de los populares madrileños apareció en la otra memoria USB. En ella, la UCO encontró un archivo digital bautizado como "caja 07-08" que, según los informes de la Guardia Civil, refleja "la existencia de una caja b controlada por el gerente del partido que se nutre de fondos opacos y que se destina al pago de proveedores de campaña". En el mismo, aparecen escritas en color negro las cantidades que reflejan las entradas de dinero. En rojo y con el signo menos delante, los pagos. Este archivo contable recoge la entrada de 1.014.375 euros en efectivo. Pese a la elevada cifra, otro archivo denominado "deudas nov 2007" desvelaba que el saldo negativo de esta supuesta caja b del PP después de aquellas elecciones autonómicas de 2007 alcanzó los 873.027 euros.

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