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Díaz y Sánchez convocan a los militantes separados por 2.000 metros

Los principales candidatos a las primarias socialistas coinciden en el mayor acto de campaña a la misma hora en la orilla izquierda del Guadalquivir

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Voces de muerte sonaron / cerca del Guadalquivir. Este río de los versos de Federico García Lorca (Poema Muerte de Antoñito el Camborio – Romancero Gitano) es hoy el escenario lorquiano para el mayor duelo público de los dos principales aspirantes a la dirección socialista. Susana Díaz y Pedro Sánchez han convocado sus actos más importantes de esta campaña a la misma hora (siete y media de la tarde) en la margen izquierda del río Guadalquivir en la capital andaluza. La primera, en el muelle de las Delicias y el segundo, a unos 20 minutos de distancia andando, en el muelle de la Sal, frente a Triana, el barrio de Susana Díaz. Con ella estará el exvicepresidente Alfonso Guerra y con su oponente, Anne Hidalgo, alcaldesa de París.

Hasta el sitio elegido para el cierre de campaña de ambos candidatos (el sábado han convocado actos de menor entidad en Cáceres y Madrid) ha sido considerado un desafío. Díaz ha tomado el espacio donde prometió apoyo incondicional a Sánchez en el cierre de la última campaña electoral. Él se ha ido a las puertas del barrio de la presidenta de la Junta, donde este viernes por la mañana una docena de operarios empezaban a levantar el escenario.

Montaje del escenario en el muelle de la Sal
Montaje del escenario en el muelle de la Sal

Ninguno de los dos quiere que se mida el acto por el número de asistentes, pero será uno de los baremos. Ambos lugares cuentan con espacio para unos 2.000 espectadores.

Sí serán relevantes los personajes elegidos para evidenciar el apoyo. Sánchez ha tirado de respaldo internacional con Anne Hidalgo. La candidatura de Díaz se ha apresurado a recordar que la alcaldesa apoyó a Benoït Hamon, el socialista que derivó hacia la izquierda para vencer a Manuel Valls en primarias y terminó cosechando solo un 6% de los votos.

Díaz, por su parte, ha recurrido a un histórico, el exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, quien se ha comprometido a asistir al mitin del muelle de las Delicias.

La ciudad ha vivido las primeras horas al margen del trascendente duelo previsto a orillas del Guadalquivir. “¿Quién actúa?”, preguntaba Manuel Heredia, un joven vecino de Triana de 17 años al vislumbrar desde el puente el montaje del escenario. “Vaya rollo”, lamentaba al conocer que se trataba del mitin de cierre de campaña de Pedro Sánchez.

Pero no son solo 2.000 metros los que separan a ambos líderes. El modelo de partido también difiere. Ambos quieren dar mayor protagonismo a la militancia, pero Sánchez aboga por cederles gran parte de la responsabilidad de la dirección cuando sumen un 20% en sus iniciativas frente a Díaz, que apoya la existencia de fórmulas de control que equilibren los órganos de dirección y regular las consultas a la militancia frente a pactos o censuras.

En cuanto a los socios políticos del nuevo PSOE, Sánchez quiere una mayor participación de simpatizantes y organizaciones cercanas, sin descartar el diálogo con Podemos. En este último punto, Díaz discrepa abiertamente al considerar que la formación de Pablo Iglesias pone en peligro la unidad territorial y la esencia del PSOE.

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