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Susana Díaz: “No quiero el voto del insulto, sí el del respeto”

La presidenta de la Junta andaluza asegura que quiere dirigir un partido “unido”

Susana Díaz interviene en un acto en Vitoria con militantes de su partido. EFE

Susana Díaz ha hablado de banderas en Euskadi. De las banderas de la paz, la libertad y la tolerancia que ha atribuido a la lucha que mantuvo el socialismo vasco frente a la barbarie de ETA, y de la bandera de la unidad que ahora viene reclamando para su partido en plena batalla interna por la Secretaría General. “Quiero ser la secretaria general de un partido unido”, ha manifestado la dirigente andaluza este miércoles en Vitoria enarbolando imaginariamente la bandera blanca de la concordia ante sus dos competidores. Y ha sentenciado: “No quiero el voto del insulto, sí el del respeto”.

El llamamiento a rebajar la tensión lo ha reforzado con el compromiso de no dar la espalda a Pedro Sánchez y Patxi López si resulta elegida el próximo domingo. “Esa misma noche llamaré a Pedro y a Patxi. Les tenderé la mano, seré generosa, pondré el partido por delante de las personas y les pediré que me ayuden a hacer más grande al PSOE para volver a ganar [las elecciones] en España”, ha dicho.

Susana Díaz ha participado por primera vez en un acto de campaña en el País Vasco desde que anunció su candidatura a dirigir el PSOE. Ha compartido un almuerzo con 170 comensales en un hotel de Vitoria, entre los que se encontraba la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, su mano derecha y secretario de Organización del PSE, Miguel Ángel Morales, otros cargos del partido y el líder de la UGT en Euskadi, Raúl Arza. De todos ellos, Díaz ha destacado, citándole en su discurso, a Jesús Eguiguren —"admiro profundamente a Jesús", ha dicho entre aplausos cuando se refería a su contribución en el final de ETA—. Entre los asistentes también se encontraba la exconsejera vasca Pilar Unzalu durante el Gobierno presidido por Patxi López.

La defensa de un PSOE “unido y con moral de victoria” ha sido el eje central de la intervención de una Susana Díaz que ha insistido en todo momento en la necesidad de coser las heridas internas “para construir juntos un proyecto de cambio en España y ganar las elecciones al PP”, como según ha recordado hizo el Partido Socialista en Andalucía antes de elegirle a ella como máxima dirigente regional del partido.

Un partido unido y “sin complejos”, ha sido otra de las consignas lanzadas por la dirigente andaluza, que unas horas antes presentaba en Fuencarral su proyecto político y sus aportaciones al programa marco que prepara su partido, y después de comer en la capital alavesa marchaba a Valladolid a otro acto de campaña. “¿Quién nos va a acomplejar? ¿La derecha nos va a acomplejar, que no ha sido capaz de gestionar una recuperación económica y tiene además una relación turba con las instituciones? Y tampoco nos van a acomplejar los que representan la izquierda inútil”, ha afirmado en alusión a Podemos. Ha hecho una defensa del proceso de primarias abierto ahora y de su compromiso por seguir dando a la militancia la opción de decidir sobre los grandes asuntos que conciernen al PSOE. “Que lo tenga claro Pablo Iglesias. En el PSOE vamos a decidir siempre nosotros”.

Díaz no ha tocado el tema de la territorialidad, el encaje de Euskadi en España. “Los socialistas no entendemos de territorios, sino de personas”, ha dicho sin referirse a cuestiones como el autogobierno o el derecho a decidir, ni al concepto de nación que su oponente López introdujo en el debate que los tres candidatos mantuvieron el pasado lunes en Ferraz. La dirigente andaluza, eso sí, ha querido ensalzar la “lucha” del socialismo vasco por “la paz, la igualdad y la tolerancia” en los momentos en que a algunos miembros de este partido “les costó la vida” frente a ETA.

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