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Los dos favoritos recurren al voto útil para ganarse a los seguidores de Patxi López

Susana Díaz considera que el voto útil actuará a su favor y Pedro Sánchez confía en que el ataque de sus adversarios le beneficia

Acto de primarias de Susana Díaz este martes en Madrid. Ampliar foto
Acto de primarias de Susana Díaz este martes en Madrid.

A por los avales de Patxi López. Este es una de los objetivos que se han fijado los seguidores de Susana Díaz y de Pedro Sánchez para asegurarse la victoria en las elecciones primarias del próximo domingo. Tras el debate que los tres candidatos a la secretaría general del PSOE celebraron el lunes, las consecuencias de ese encuentro son sensiblemente más relevantes de lo que en un principio se había previsto. Díaz considera que el voto útil actuará a su favor; Sánchez no duda de que el ataque de sus adversarios le beneficia.

Conforme pasan las horas, el análisis del debate entre los tres aspirantes a la secretaría general del PSOE ha tomado otros derroteros. El equipo de la presidenta de Andalucía, además de líderes territoriales que la apoyan, considera que ella ganó sin la menor duda al conseguir arrinconar a Sánchez. Interpretan que este no supo reaccionar ante sus severas consideraciones sobre su actuación política e incluso personal.

Esa actitud de la presidenta andaluza —así como la unidad de criterio que mostró con Patxi López y la coincidencia de ambos en atacar a Sánchez— moverá apoyos hacia el anterior secretario general, opinan por su parte fuentes de su candidatura. Los seguidores de Sánchez no proclaman a su candidato vencedor en el debate en el sentido dialéctico y argumental, sino que resaltan “la agresividad” de la presidenta y “la desafortunada intervención” de López al colocarse junto a ella. La consecuencia será, según el equipo del exlíder del PSOE, que el trasvase de voto de López a Sánchez se va a producir. Sostienen que tienen constancia de ello en Baleares, Murcia y Madrid.

Díaz y el legado político de los expresidentes

Susana Díaz reivindicó ayer a Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero como los “padres del socialismo moderno” en un acto ante más de 500 personas en Madrid. La candidata contrastó así su proyecto con el de Pedro Sánchez, al que la mayoría de los referentes históricos del socialismo no apoyan. El ex secretario general insiste en que no quiere un PSOE “de notables” sino de militantes.

Diputados como Miguel Ángel Heredia, Micaela Navarro, Soraya Rodríguez, César Ramos o Ángeles Álvarez acudieron al acto. También lo hicieron el senador y diputado autonómico José Cepeda así como Purificación Causapié, actual portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, y Antonio Miguel Carmona, su predecesor hasta su relevo con el beneplácito de Sánchez. La candidatura de Díaz les pone como ejemplo de su potencial para unir al partido. La aspirante presentará hoy su programa en la agrupación de Fuencarral, cuyo secretario general es el diputado regional Juan Segovia. Ayer también estuvo presente.

La presidenta balear, Francina Armengol, anunció anteanoche su apoyo a Sánchez en la Cadera Ser, tras haber apostado durante cuatro meses por López. Armengol mantuvo su apoyo a Sánchez durante todo su mandato y fue la única gobernante autonómica socialista con la que pudo contar el ex secretario general. Hace semanas pidió la unidad de las dos candidaturas, algo que López rechaza. La recogida de avales supuso una inflexión importante, ya que Sánchez obtuvo 935 en Baleares frente a los 295 de Díaz. El equipo de López no ha aportado la distribución territorial de sus 10.866 avales.

La coincidencia de criterio y la ausencia de hostilidad entre Susana Díaz y Patxi López no supone sin embargo que haya un pacto previo, algo que niegan con vehemencia las dos partes. Es más, Díaz aspira a que los militantes que vieron en el debate que hay una sintonía razonable entre ambos ejerzan el voto útil y el domingo la apoyen. De la candidatura de Díaz trasciende que la presidenta andaluza mantendrá hasta el final un tono amable con López y no será su adversario en ningún momento. La candidata mantiene que su proyecto es necesariamente “transversal”, por lo que aspira a recoger apoyo de todos los territorios y de los otros dos candidatos.

A pesar de que hay elementos comunes en los proyectos expuestos por Sánchez y López, este último trató de diferenciarse del anterior secretario general y le puso en evidencia en varias ocasiones durante el debate. La sorpresa de Sánchez fue ostensible. No entendió la posición de López y su círculo reconoce que le sorprendió. Ahora, no obstante, en su equipo creen que esa actitud le beneficia y que parte de los militantes que estaban con el político vasco —pero que no quieren que gane Díaz— se irán con Sánchez.

En un acto ayer en Madrid, la presidenta andaluza aseguró que no iba a pedir el apoyo para ir “contra nadie”, sino que tras ganar se lo pedirá a los dos para “hacer al PSOE más grande”.

Si el resultado de sus intervenciones durante el debate llevó a López a aparecer cercano a Díaz y hostil a Sánchez, no era su intención. Así lo señaló él mismo ayer en Onda Cero. “No quise poner en evidencia a nadie, sino centrar el debate”, aseguró López, quien vio “a dos candidatos anclados en buscar culpables”, en referencia a sus rivales. El político vasco restó importancia a la retirada del apoyo de Armengol ya que tiene constancia de que hay “cientos” de militantes que dicen haber avalado a los otros dos candidatos pero que le aseguran que van a votarle.

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