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El chivatazo a Ignacio González agrava la bronca en la fiscalía Anticorrupción

El fiscal jefe desautoriza a los investigadores de Lezo tras dar el visto bueno a su informe sobre las filtraciones

El fiscal anticorrupcion Manuel Moix sale de la fiscalia especial contra corrupción.
El fiscal anticorrupcion Manuel Moix sale de la fiscalia especial contra corrupción. EL PAÍS

El caso del supuesto chivatazo al expresidente madrileño Ignacio González y a otros investigados del caso Lezo ha agravado el enfrentamiento interno en la Fiscalía Anticorrupción. El fiscal jefe, Manuel Moix, desautorizó a los fiscales encargados del caso, que, en uno de sus escritos, apuntaron su sospecha de que el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, estaba detrás de la filtración. Moix afirmó este miércoles que Nieto, número dos de Interior, “no tiene nada que ver” con el chivatazo. Sin embargo, el propio jefe Anticorrupción había dado su visto bueno oficial al informe de sus subordinados.

El clima en la Fiscalía Anticorrupción se ha vuelto casi irrespirable. La bronca, apenas soterrada, entre los fiscales que investigan el caso Lezo, Carlos Iañez y Carmen García Cerdá, y el fiscal jefe, Manuel Moix, escaló un nuevo peldaño a cuenta del supuesto chivatazo recibido por el principal imputado, el expresidente madrileño Ignacio González, en prisión desde el 21 de abril, de que estaba siendo investigado.

En un escrito dirigido a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para oponerse a la petición de González de ser puesto en libertad, los fiscales Iañez y García Cerdá apuntaban —indirecta pero inequívocamente— al número dos de Interior, José Antonio Nieto, como origen de la filtración. Los fiscales hablaban de la “investigación chivada del secretario de Estado” y subrayaban la “gravedad” de esa supuesta comunicación de Nieto “por lo que ello puede implicar”.

El secretario de Estado de Seguridad ha admitido desde que estalló el caso que se reunió el 8 de marzo en su despacho oficial con Pablo González, hermano del expresidente madrileño y también encarcelado. Sin embargo, ha negado repetidamente haber tratado con él de aspectos de la investigación.

Nieto exigió el martes a la Fiscalía Anticorrupción que emitiera una nota para aclarar su situación. El ministerio público matizó a última hora del martes en un comunicado que al secretario de Estado no se le imputa “ningún delito”.

Este miércoles, el jefe de Anticorrupción desautorizó implícitamente a los fiscales Iañez y García Cerdá. En declaraciones a los periodistas en Sevilla, se remitió al comunicado del día anterior. Sin embargo, Moix quiso ir más allá de negar la imputación de Nieto. El fiscal jefe recalcó que el número dos del Ministerio del Interior “no tiene nada que ver” con el supuesto chivatazo relatado por los fiscales en su informe.

Esta afirmación choca con el hecho de que el propio Moix visó —dio su visto bueno oficial— al escrito de los fiscales Iañez y García Cerdá, incluyendo las polémicas referencias a Nieto.

El informe de los fiscales relata también que González se reunió con un “alto cargo de la Policía Nacional” para saber si lo investigaban. También recurrió a personas del Ministerio de Justicia, de la fiscalía y de la judicatura, cuya identidad no reveló, para “conocer el estado de sus casos”. Así lo reconoció el propio González en su declaración como máximo imputado en el caso Lezo ante el juez Velasco.

Entorpecer las pesquisas

Fuentes de la Fiscalía Anticorrupción han mostrado su sorpresa por las declaraciones de Moix, que dio el visto bueno al escrito en el que se contenían las referencias a la supuesta filtración. Este escrito está “secreto”, y su distribución por parte de la Fiscalía General del Estado con el beneplácito de Moix, puede entorpecer la investigación de los supuestos chivatazos a la red de Ignacio González, sostienen las mismas fuentes. Los fiscales llevan enfrentados con su jefe después de que este les ordenara que no pidieran al juez Velasco una serie de registros a empresas en el caso Lezo.

La investigación de la fiscalía sobre los supuestos chivatazos a la red de González, que implican también supuestamente a altos cargos de la fiscalía, la judicatura y la Policía, sigue su curso. Sin embargo, fuentes judiciales señalan que “por el momento” no se han recabado indicios o pruebas que permitan identificar a los autores de estas filtraciones.

Fuentes del Ministerio del Interior atribuyen las acusaciones veladas contra Nieto a la “guerra interna” que se libra en Anticorrupción. El enfrentamiento entre Moix, al frente de esa fiscalía especial desde marzo, y los fiscales del caso Lezo, respaldados por la mayoría de sus compañeros, ha alcanzado cotas pocas veces vistas en el ministerio público, y parece complicado que se reconduzca.

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