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El segundo y polémico entierro del general Sanjurjo

El presidente y el comandante general de Melilla asistieron a la inhumación de los restos del militar golpista

Sanjurjo junto a Franco (al fondo) en Melilla, en 1925.
Sanjurjo junto a Franco (al fondo) en Melilla, en 1925.

La Memoria Histórica sigue levantando ampollas. Los restos del general golpista José Sanjurjo, que fueron exhumados en noviembre del Monumento a los Caídos de Pamplona, por decisión del Ayuntamiento de la capital navarra, gobernado por Bildu, reposan desde el pasado día 23 de marzo en el Panteón del Regimiento de Regulares de Melilla. La ceremonia ha provocado polémica ya que a la misma asistieron el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda, del PP, y el comandante general de Melilla, el general Fernando Gutiérrez, “acompañado por una pequeña comisión [de militares] al inhumarse en una parcela militar”.

Después de que elconfidencial.com adelantara la noticia, la Comandancia General de Melilla difundió un comunicado en el que asegura que en la segunda inhumación de Sanjurjo “no hubo honores militares, no formó ninguna unidad ni piquete”, ni tampoco hubo “ningún guion [banderín] ni cornetín”. Eso sí, los restos fueron trasladados desde la base de Colmenar Viejo (Madrid) hasta Melilla a bordo de un helicóptero del Ejército de Tierra, que tenía que cubrir este trayecto, por lo que no implicó ningún coste adicional, según fuentes militares. Las mismas fuentes indicaron que la ceremonia “no fue secreta, sino íntima” e insistieron en que no se le rindieron honores militares, aunque sí se celebró “con dignidad y decoro”.

Los restos de Sanjurjo fueron exhumados el pasado 16 de noviembre en Pamplona, después de que un juez rechazara el recurso de la familia del militar contra la decisión municipal, y fueron sus descendientes quienes pidieron que fuesen enterrados en un panteón militar. “Atendiendo a que fue comandante general de Melilla, estuvo al mando de las fuerzas de Regulares y estaba en posesión de dos cruces laureadas de San Fernando, se autorizó que el entierro se celebrase en el cementerio municipal de Melilla"; en concreto, en el panteón de Regulares número 2, que “se sigue utilizando para la inhumación de los fallecidos de Regulares que lo requieran”, añade la nota.

Imagen del pabellón militar donde reposan los restos del general Sanjurjo. ampliar foto
Imagen del pabellón militar donde reposan los restos del general Sanjurjo. EFE

Lo que no dice el comunicado es que Sanjurjo protagonizó en 1932 un golpe de Estado frustrado contra el Gobierno de la República, conocido como Sanjurjada, por el que fue condenado en consejo de guerra a pena de muerte, que le fue conmutada por cadena perpetua. Tras pasar unos años en prisión, se exilió a Estoril (Portugal). Murió en accidente de avioneta cuando volaba a Burgos para sumarse al golpe de julio de 1936, lo que facilitó el ascenso de Franco como líder supremo de las fuerzas rebeldes.

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Marian Beitialarrangoitia, ha pedido la comparecencia urgente de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, para que explique la presencia de “autoridades militares” en el segundo entierro del general Sanjurjo.

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