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La Audiencia Nacional da la razón a Laureano Oubiña que saldrá en libertad condicional

El narcotraficante se enfrentaba a una sanción que paralizaba 60 días la obtención del tercer grado penitenciario por falta disciplinaria grave

La Audiencia Nacional juzga al narcotraficante Laureano Oubiña.
La Audiencia Nacional juzga al narcotraficante Laureano Oubiña.

El narcotraficante Laureano Oubiña ha ganado el pulso a la prisión de Navalcarnero que había dejado en suspensión por falta disciplinaria grave el auto del juez central de Vigilancia Penitenciaria del pasado 24 de febrero por el que acordó su inmediata excarcelación, al concederle la libertad condicional de su última condena por blanqueo de dinero.

En un auto firmado este jueves por el juzgado central de Vigilancia Penitenciaria, y en base a la resolución de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional al recurso de alzada de Oubiña contra la sanción que paralizaba 60 días la obtención del tercer grado penitenciario, se considera que los hechos imputables al interno “no constituyen infracción disciplinaria alguna” ni tampoco “es prueba de cargo suficiente”. El famoso narcotraficante gallego ya ha anunciado que presentará una demanda contra la prisión.

En los fundamentos jurídicos del auto se detalla el incidente por el que la prisión retrasó la excarcelación de Oubiña, incumpliendo así el auto de la Audiencia Nacional que era irrevocable, según el acuerdo de la comisión disciplinaria del centro penitenciario por el que se le imputó a Oubiña una falta grave. Los hechos sucedieron el 2 de febrero, cuando el interno regresaba de permiso para ser atendido en un centro hospitalario de Madrid donde recibía tratamiento oncológico y un funcionario le llamó la atención por el aspecto de su barba más recortada.

“Al proceder a su identificación por el jefe de servicios, (Oubiña) trata de dificultar dicho acto contestando con menosprecio a las preguntas que se le realizan como por ejemplo al indicarle que el día anterior salió del centro con barba y contesta: ¿Qué es eso de barba, qué bobadas son esas”, expone el auto de la magistrada María Reyes Jimeno Gutiérrez.

El expediente disciplinario también reprocha “el tono altanero y chulesco” que mostró Oubiña al funcionario cuando este le llamó la atención y añade que, entonces, el jefe de servicios le cogió del brazo para indicarle que se dirigiera a su celda, “momento en el que el interno levanta violentamente los brazos, agitándolos, y en tono elevado se dirige al funcionario en los siguientes términos: No me toque, no tiene educación ninguna”.

El auto añade que “no se estima acreditada la comisión de la infracción tipificada en el Reglamento Penitenciario por no existir prueba de cargo suficiente para desvirtuar el principio de presunción de inocencia”, por lo que concluye que el recurso de Oubiña debe ser estimado, dejando sin efecto la sanción de privación de permisos impuesta por la prisión de Navalcarnero.

La excarcelación del mayor transportista de hachís y que más años ha pasado en prisión en la historia judicial española ha vuelto a estar rodeado de polémica. La cuestionada decisión de las autoridades de la prisión de Navalcarnero provocó, incluso, que su abogado Enrique Trebolle planteara un habeas corpus por retención ilegal que fue desestimada por el juzgado de guardia al considerar que era una cuestión estrictamente penitenciaria.

Este es el segundo incidente carcelario que impide a Oubiña salir de la prisión. En 2011, la prisión de Dueñas (Palencia) paralizó otro auto de libertad condicional cuando cumplía una condena por narcotráfico tras el hallazgo de un móvil en su celda, lo que motivó la apertura de un expediente por falta grave.

Laureano Oubiña negó los cargos y denunció a otro interno al que acusó de haberle dejado el teléfono en su celda para comprometerle. Al final, el propio denunciado llegó a reconocer los hechos y meses después se cerró el expediente a favor del polémico traficante que para entonces ya encadenaba otros dos juicios por blanqueo por lo que no llegó a obtener la libertad.

Oubiña, que acaba de cumplir 71 años, se encuentra en un centro de reinserción de Guadalajara donde colabora con la Asociación San Francisco de Asís en la acogida a inmigrantes y reinserción de extoxicómanos. El juez José Luis Castro le impuso la prohibición de no regresar a Galicia hasta el mes de julio cuando se extinga la condena por blanqueo de dinero.

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