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Asesinados una mujer y sus dos hijos en un piso de Campo de Criptana

El padre, que se precipitó por la ventana de una segunda planta, también ha fallecido

La madre ha muerto estrangulada y los niños, de ocho y cinco años, asfixiados

Vista de la calle Convento de Campo de Criptana (Ciudad Real). ATLAS

En Campo de Criptana, un pueblo de Ciudad Real de apenas 13.000 habitantes, todas las miradas se han fijado en un pequeño balcón metálico del segundo piso del número 10 de la calle Convento. Desde allí, minutos antes de las dos de la tarde, los agentes de la Guardia Civil lanzaban un metro para calcular la distancia hasta el suelo, como parte de la investigación iniciada tras hallar los cadáveres de una mujer y de sus dos hijos menores de edad, un niño y una niña de ocho y cinco años. La policía encontró los tres cuerpos de las víctimas en el interior de esta céntrica vivienda de dos plantas, a escasos tres minutos a pie del Ayuntamiento. Fuera de la casa, en plena calle, estaba el padre. Muerto. Después de arrojarse supuestamente por la ventana. El instituto armado baraja como principal hipótesis que se trate de un caso de violencia machista.

Ana María Rosado, de 42 años y natural del cercano municipio de Pedro Muñoz (Ciudad Real), murió estrangulada, según los primeros datos recabados por los investigadores Sus dos hijos, asfixiados. "El padre decidió, presuntamente, quitarse la vida después", ha explicado Antonio Lucas-Torres, alcalde de Campo de Criptana, donde se han declarado dos días de luto oficial y donde las banderas han ondeado este miércoles a media asta. "Respeten a la familia, por favor. Nada de bulos hasta que salga el informe forense", pedía una vecina, horas después de los asesinatos, junto a la escena del crimen. No había constancia de denuncias previas por violencia de género, según ha subrayado el Ejecutivo regional.

El padre, de 47 años, se llamaba Manuel José García-Bustamante. Estaba empleado como conserje en el Ayuntamiento y solía trabajar en la piscina municipal. Su familia era muy conocida en el pueblo, porque su progenitor ha ejercido como profesor durante muchos años en uno de los centros educativos de la localidad y, además, ha escrito un libro sobre juegos infantiles.

Según los primeros datos de la investigación, el suceso se ha producido sobre las diez y cuarto de la mañana, cuando un vecino ha alertado de que un hombre se había tirado por el balcón desde un segundo piso de la calle Convento. Al llegar, los medios sanitarios han certificado su muerte. Los efectivos policiales intentaron entonces localizar a la familia, que no atendía las llamadas ni abría la puerta. Los niños, además, no estaban en el colegio.

Ante tal situación, los agentes han llamado a un cerrajero y, una vez dentro de la vivienda, se han encontrado los cadáveres. Según fuentes de las fuerzas de seguridad, en la casa había un fuerte olor a gas butano. "La principal línea de investigación apunta a que se trata de un caso de violencia machista. Pero la Guardia Civil no descarta otras hipótesis", recalcan fuentes de la Junta. "Vamos a esperar a que los técnicos concluyan su trabajo", ha afirmado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page.

A las pocas horas de los asesinatos, los chats de whatsapp de Campo de Criptana ya hervían. Las fotos de las víctimas circulaban entre los vecinos. Mientras tanto, las instituciones llamaban a la prudencia. El Ayuntamiento ha celebrado por la tarde un pleno extraordinario para condenar los asesinatos en este día "trágico y de dolor". Y más de medio centenar de personas han participado en una concentración en la que han guardado un minuto de silencio por las víctimas.

De confirmarse como un crimen machista, esta mujer sería la víctima número 18 en lo que va de año. Además, ya se han contabilizado ocho menores víctimas de la violencia de género, que ascenderían a 10 con este nuevo caso.

Dos días después del crimen, la delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha confirmó que se trató de un caso de violencia machista.

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