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El cine más barato de España está en Santander

La sala Los Ángeles, inaugurada en 1957, vende sus entradas a 4,80 euros. Su director explica que la política de precios está vinculada a las características del negocio

Fachada del cine Los Ángeles, en Santander.

Situado frente al Ayuntamiento de Santander, con cuatro empleados y una sola sala, así es el cine más barato de España, según un informe elaborado por la asociación de consumidores Facua. Se llama Los Ángeles y, aunque su fachada tiene un cierto aire a los negocios que pueblan Venice Beach, el nombre no tiene nada que ver con la ciudad californiana. Su creador, Marcos Restegui, se lo puso en honor a su mujer, y el rótulo luminoso salió, literalmente, de su puño y letra. Las entradas para las tres funciones diarias —de miércoles a domingo— cuestan 4,80 euros desde 2015, lo que le convierte, por segundo año consecutivo, en el más económico del país. En el otro lado de la tabla se sitúa Cinesa Diagonal Mar, en Barcelona, donde los tickets se venden por 10 euros.

El cine Los Ángeles en los años sesenta.
El cine Los Ángeles en los años sesenta.

La política de precios de Los Ángeles, explica Marcos Restegui, hijo del fundador del cine y actual responsable, está vinculada a las características del mismo. Inaugurado en 1957, cerró tras 49 años de actividad y fue reabierto en 2005, cuenta con una sola sala que permite el paso a los asistentes 15 minutos antes de cada función. Los Ángeles se ha convertido en un elemento icónico de la ciudad cántabra y que aún rezuma el ambiente de cinéfilo de los sesenta. Aunque poco a poco han ido mejorando y recuperando algunos espacios —que quedaron en un mal estado de conservación tras su cierre—, como el patio de butacas, la fachada y la digitalización de los proyectores, los vestigios de una época dorada de la industria cinematográfica siguen presentes en el vestíbulo, paredes, azulejos del baño y taquillas, pero sobre todo en la última planta, en el despacho de Restegui: “Era de mi padre. Sigue tal cual”, señala el empresario, de 48 años, mientras enseña cuadernos de su padre con recortes de prensa y fotografías antiguas de estrenos.

Y es precisamente esta cápsula del tiempo uno de los mayores atractivos que tiene Los Ángeles. “Me quedo con la sensación de atravesar la puerta y retrotraerme a las salas de antaño, lo cual es motivo suficiente para una visita”, asegura Pelayo López, experto en cine y director de la web Cinentérate Cantabria, quien explica que los precios de las entradas vienen marcados por derechos, comisiones e impuestos: “El margen de beneficio para el exhibidor no es tanto como se pueda pensar”, señala. Y menos cuando son los más baratos de España.

La sala del cine Los Ángeles.
La sala del cine Los Ángeles.

Para Restegui, ha sido el modelo de negocio en general el que ha hecho perder valor al cine y, aunque no pasa por alto los puntos flacos de Los Ángeles —sobre todo, que solo tiene una pantalla—, sí cree que los positivos son los que contribuyen a reanimar la industria: “No es lo mismo entrar al cine por un supermercado que por un vestíbulo. Ni que te saquen por un garaje o a la calle directamente, llueva o no. Yo me diferencio de los demás porque estoy en el centro de la ciudad. El cine está en crisis porque se vende mal”.

Los Ángeles lanzó en enero un ciclo de proyecciones musicales que terminará el próximo 27 de mayo, con títulos como El Cascanueces, Romeo y Julieta, La Bella durmiente y La Traviata. Eso sí, las entradas son un poco más caras de lo habitual: 7 euros. Y es que, explica Restegui, han sido las distribuidoras las que han marcado el precio “porque si no se desvirtúa el producto”. Además, tiene intención de ampliar el escenario para poder ofrecer también obras de teatro. “Se va a seguir apostando por este cine porque amo la actividad”, confirma el exhibidor cinematográfico, que tiene un hijo de 6 años y le gustaría que continuara con el negocio: “De momento, le gusta cortar entradas y repartir folletos”.