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El yerno de la viuda del expresidente de la CAM abandona la prisión

El sospechoso del crimen abona 150.000 euros de fianza y no podrá salir del país

Miguel López (c), tras su detención. Manuel Lorenzo EFE Video: EFE

Miguel López, presunto asesino de su suegra, María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala, ya está en la calle. A las 19.00 horas de de este lunes ha abandonado el centro penitenciario de Fontcalent tras depositar la fianza de 150.000 euros que le ha impuesto el juez que instruye la causa. El sospechoso ha dejado la cárcel en el coche de su abogado, José Antonio García Sánchez, en el asiento del copiloto, con semblante serio y sin detenerse ante los medios de comunicación que aguardaban su salida.

López ha pasado casi cuarenta días en un módulo de respeto en el que no se ha cansado de repetir su inocencia. Su letrado ve en su excarcelación un espaldarazo a sus tesis. “Abre una gran posibilidad de defensa”, ha dicho a la prensa a las puertas del presidio alicantino García Sánchez. “Miguel está en la calle, que es donde debía estar”, ha añadido, antes de disculpar que el encausado no fuera a realizar declaraciones públicas porque “tiene los nervios y las emociones a flor de piel”.

El juez José Luis de la Fuente ha adoptado contra el sospechoso otras medidas cautelares, además de la fianza. Así, le ha retirado el pasaporte y le prohíbe abandonar el territorio nacional, le ha impuesto la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado y le ha vetado el acceso al concesionario de coches Novocar, que él mismo regentaba y donde la víctima fue tiroteada el pasado 9 de diciembre. Con esta última medida, el magistrado pretende evitar que López influya en las declaraciones que sus antiguos empleados, testigos en la causa, deben prestar en el juicio con jurado popular que se celebrará en los próximos meses contra él.

El juez ha reiterado en su último auto que persisten los indicios que apuntan a la culpabilidad del sospechoso. “El avance en la instrucción no ha visto desvirtuar los indicios ya referidos en el inicial auto de prisión”, señala, "aunque tampoco ha aportado”. El magistrado cree que la excarcelación del sospechoso obedece al “criterio de proporcionalidad” y considera que las medidas cautelares garantizan que no va a eludir la acción de la Justicia.

López ingresó en prisión provisional sin fianza el 10 de febrero como supuesto autor material de los dos disparos que causaron la muerte de su suegra el pasado 9 de diciembre en el concesionario de automóviles Novocar. Desde su llegada a la cárcel, López, que está casado con la hija menor de Martínez y del fallecido banquero Vicente Sala, ha vivido en el módulo penitenciario número tres, el conocido como de "educación y respeto".

El pasado viernes la acusación particular que ejerce el hijo de María del Carmen, Vicente Sala, defendió que su cuñado debía seguir en prisión provisional, la misma posición que mantiene la Fiscalía. La investigación policial apunta a que López fue el autor material del asesinato de su suegra por causas económicas en el marco de la pugna por el control del patrimonio de la familia, donde había y hay diferencias casi irreconciliables entre la fallecida y su único hijo varón, por un lado, y las tres hermanas restantes, por otro.

Los indicios incriminatorios, según el juez

El juez José Luis de la Fuente, instructor del caso por el crimen de la CAM,  recoge en el auto en el que concede la libertad bajo fianza a Miguel López, principal implicado, que tenía un "móvil económico" para asesinar supuestamente a María del Carmen Martínez, pues "resulta innegable" que las decisiones adoptadas por ésta en las juntas de accionistas de las firmas Samar Internacional y Compañía Española de Resinas, el 19 de septiembre del pasado año, le perjudicaban y provocaron "un clima de crispado enfrentamiento" en la familia.

En esas reuniones, la víctima destituyó a sus tres hijas como miembros del consejo de administración para nombrar a su único hijo varón y primogénito, Vicente Jesús Sala, como presidente, y enterró el sistema de reparto de dividendos entre socios vigente hasta ese momento.

María del Carmen Martínez hizo valer la posesión de la denominada acción de oro, que su marido Vicente Sala le había legado a su muerte, y que le confería derechos políticos privilegiados. Le colocaban, según recuerda el magistrado, "en una situación de completo control de las sucesivas decisiones a adoptar en esa y las demás compañías, incluida las del grupo del automóvil dirigidas por el investigado".

El acta de esa junta de accionistas refleja el enconado enfrentamiento que se respiraba en la familia. Uno de los nietos dijo a su abuela si era consciente de que con su decisión estaba privando a todos ellos “de su formación académica”. La matriarca le respondió: “Sabéis que he sido y soy buena madre y abuela, y lo seré siempre, como también he sido buena esposa de vuestro padre y abuelo, y seré fiel a su pensamiento y voluntad siempre igualmente”.

El auto insiste además en las “lagunas y contradicciones” en las que incurrió López respecto a sus “movimientos posteriores al asesinato”, su experiencia en el manejo de armas como tirador olímpico y las presuntas maniobras que desplegó el día del crimen para quedarse a solas “en un lugar y oscuro” del concesionario con su suegra.