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El Gobierno rechaza la vía escocesa de Puigdemont y Junqueras

El Ejecutivo muestra su extrañeza ante la acusación de falta de diálogo

Oriol Junqueras afirma que está todo preparado para hacer un referéndum.

El Gobierno rechaza la posibilidad de llegar a un acuerdo para la celebración de un referéndum en Cataluña a semejanza de lo ocurrido en Escocia porque recalca que, a diferencia de este caso, en España ni el Gobierno ni el Parlamento pueden negociar algo que corresponde al conjunto de los españoles. Fuentes del Ejecutivo consultadas por Efe responden de esta forma a la propuesta planteada por el presidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el vicepresidente Oriol Junqueras en un artículo firmado por ambos en EL PAÍS en el que reclaman al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la negociación de un referéndum acordado y le reprochan su ausencia de diálogo.

El Gobierno, según las fuentes citadas, muestra su extrañeza por esa acusación cuando considera que son los dirigentes independentistas "quienes han hecho de la falta de diálogo y de la imposición la tónica general de su gestión". Además, lamenta que los independentistas insistan en pedir un referéndum que no se puede negociar.

La acogida a la propuesta de diálogo del presidente y vicepresidente de la Generalitat de Cataluña no obtiene el menor resquicio de apoyo en las fuerzas políticas constitucionalistas. El PSOE, a través del portavoz de la comisión gestora, Mario Jiménez, declara a EL PAÍS que dicha propuesta “no tiene credibilidad ni legitimidad porque se hace sobre bases inasumibles en un Estado de Derecho” al hacerlo después de “forzar hasta la ilegalidad a las instituciones catalanas”. Se llama al diálogo, continúa, “desde la desobediencia y el desprecio a las leyes y de retar al Estado y lanzar un ultimátum al orden constitucional”.

El diálogo es lo que propone el PSOE sobre “bases sólidas”: La Constitución, el Estatuto de Cataluña “ y la lealtad entre las instituciones catalanes y el Estado”. Sobre esas premias el PSOE aboga por la reforma de la Constitución “en un sentido federal” y del Estatuto catalán. Estos cambios llevarían a que primero votaran todos los españoles incluidos los catalanes y, después, solo los catalanes para introducir cambios en su Estatuto.

El exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba ha criticado también a los máximos dirigentes de la Generalitat de Cataluña que pidan diálogo, incumpliendo la ley y no admitiendo los requerimientos del Tribunal Constitucional, y cambiando el reglamento de su Parlamento para aprobar una ley de desconexión. Rubalcaba se ha pronunciado de esta forma en la Ser donde ha sido preguntado por el artículo.

"Pido diálogo –ha dicho Rubalcaba– pero si el TC dice esto, yo no cumplo: es una forma peculiar. Pedir diálogo cuando se está cambiando el reglamento del Parlamento de Cataluña para aprobar una ley de desconexión exprés en un tema como este, y poniendo patas arriba todo el reglamento de la Cámara, es una forma peculiar de reclamar diálogo". "Vamos a dialogar porque quiero que me des lo que yo quiero y si no me lo das ya sabes que lo voy a hacer en cualquier caso de manera empecinada te pongas como te pongas... hombre, esto es peculiar", ha continuado.

El ex secretario general del PSOE cree que hay dialogar y votar y por eso, según ha dicho, los socialistas apostaron por reformar la Constitución para reconocer mejor la singularidad de Cataluña, que, a su juicio, "la tiene mal reconocida en estos momentos". "Y después votemos todos los españoles el conjunto de la Constitución, y los catalanes votarán su propio Estatuto en ese marco de nuevo reconocimiento de su singularidad", ha proseguido Rubalcaba, que está convencido de que el Estado tiene que hacer una oferta, por tanto, al conjunto de los españoles y de los catalanes.

Por su parte, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero cree que "tiene trampa" la oferta de diálogo que plantean hoy los máximos dirigentes de la Generalitat de Cataluña. "La carta tiene trampa. Dice sentémonos al diálogo, pero nosotros no renunciamos al referéndum, que saben que es un tema no disponible por el Gobierno de España", ha afirmado Zapatero en el programa Más de Uno, de Onda Cero.

El líder del PPC, Xavier García Albiol, ha calificado de "disparatado" y "sin pies ni cabeza" el artículo del presidente catalán, Carles Puigdemont, y el vicepresident Oriol Junqueras, y ha dicho que "al mil por cien no se celebrará ningún referéndum en Cataluña". Por su parte, Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha dicho: "Estoy a favor siempre de hablar pero lo que no se puede pedir es algo que es ilegal y que va en contra de la Constitución". Para Cifuentes es muy contradictorio que se pida diálogo al mismo tiempo que se imponen las condiciones y considera necesaria una reflexión global sobre qué ha fallado para que una parte muy importante de Cataluña se quiera marchar de España.

Fuentes de la CUP han mostrado escepticismo respecto a la posibilidad de que el Gobierno catalán logre resultados del Gobierno del PP a su propuesta. "Ninguna novedad destacable", han señalado respecto al contenido del artículo. Para la izquierda anticapitalista "la vía escocesa hubiera sido la deseable para todo el mundo, pero ha sido y es imposible ante un Estado autoritario como el español". Ante ese escenario, la formación que apoya al Gobierno catalán apuesta por "dar la voz al pueblo catalán de forma unilateral y convocer el referéndum antes del próximo setiembre", ya que "la única forma de desencallar esta situación es tirar recto y por la vía de los hechos".

Inés Arrimadas, portavoz nacional de Ciudadanos y líder de la oposición en Cataluña, ha afirmado: "La carta de hoy en EL PAÍS es el reconocimiento de Puigdemont y Junqueras de su fracaso; piden a gritos una salida al laberinto que construyeron porque no saben salir; los mismos que dijeron que iban a declarar la independencia en 18 meses porque ya habían ganado el supuesto referéndum de las elecciones hoy vuelven a la pantalla pasada de Neverendum".

Según la portavoz de Ciudadanos, "Puigdemont mintió a todos los catalanes diciendo que Rajoy no le recibía y luego nos enteramos de que se veían a escondidas". "Ante quienes no tienen palabra, ni credibilidad, ni proyecto para Cataluña, defendemos un Gobierno de cambio que ponga en el centro la solución a los problemas reales. El juego ha terminado para los que llevan años fomentando la división de los catalanes", ha añadido.

Juan Carlos Girauta, portavoz parlamentario de Ciudadanos y número uno por Barcelona en las elecciones generales ha opinado que "el artículo postula un paralelismo imposible histórica y constitucionalmente: Cataluña como Escocia y Reino Unido como España. El Tratado de la Unión permite el proceso escocés. Nada similar sucede en España. El caso del reférendum escocés es la excepción, no la regla, en el mundo democrático. Un referéndum de secesión es siempre una mala idea". Véase que en Escocia ya quieren repetir!".

A Girauta le resulta curioso que no evoquen el proceso de Quebec (Canadá). "¿Por qué? Porque su Ley de claridad ha establecido que un Quebec independiente sería divisible, la justa contrapartida a considerar divisible el Canadá. Desde otro punto de vista, el artículo trasluce la impotencia de los secesionistas catalanes. Llega la hora de la verdad y no van a poder cumplir con nada de lo prometido a sus masas. Piden árnica: 'Dadnos algo, proponernos algo, lo que sea, salvadnos la cara'".

Con información de Anabel Díez, Juan José Mateo y Dani Cordero.

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