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El acercamiento de presos y la disolución total de ETA, los dos grandes temas pendientes

El Gobierno español y el vasco difieren en cómo abordar ambas cuestiones

Un agente observa los explosivos encontrados en un zulo de ETA este año.

A las doce y media de la tarde de este viernes, ETA ha anunciado su desarme unilateral e incondicional. "En la tarde del 8 de abril, ETA estará totalmente desarmada", ha afirmado Jean Noël Etcheverry Txetx, activista de la asociación ecologista abertzale Bizi. Unas palabras que marcan un nuevo punto y aparte del conflicto vasco, que deja ahora dos principales frentes abiertos: el acercamiento de presos y la disolución total de la banda terrorista.

El acercamiento de presos

El pasado enero, decenas de miles de personas —78.000, según los organizadores; y 65.000, según la policía municipal— recorrieron las calles de Bilbao para pedir el acercamiento de los presos de ETA a Euskadi. Una manifestación que evidenció, de nuevo, la capacidad de movilización de la izquierda abertzale, que ha hecho de esta reivindicación su principal bandera. Según los datos publicados en enero por el EPPK, el colectivo que aglutina a los reclusos de la banda terrorista, 396 presos se encuentran "dispersados" por 74 cárceles: 309 en España, 86 en Francia y 1 en Portugal.

Este tema se ha convertido en el principal escollo en las conversaciones entre el Ejecutivo de Rajoy y el de Urkullu. El PNV apuesta por acercar a los presos y cuenta, además, con el respaldo de PSE, Podemos y Bildu. "Sería bueno que el Gobierno de España hiciera una política penitenciaria con visión de Estado, con el acercamiento de presos de ETA a zonas más próximas al País Vasco para facilitar su relación con los familiares y que vean la realidad que hoy se vive en Euskadi", ha llegado a afirmar la socialista Idoia Mendia.

La disolución total de la banda terrorista

La última encuesta del área de Prospección Sociológica, que depende del Gobierno de Euskadi, señaló que un 81% de los vascos apoya la reinserción de presos etarras; y solo un 9% respalda la política penitenciaria del Gobierno del PP. Pero, pese a ello, el actual ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha sido contundente: para acercar a los presos pone como condiciones previas la disolución de la banda, la entrega de armas, el arrepentimiento expreso, el perdón a las víctimas y el resarcimiento del daño.

En ese sentido, el PP marca la disolución total de la banda terrorista como condición previa para sentarse a hablar de otras cuestiones. "La política penitenciaria del PP es siempre muy clara: ETA tiene que disolverse", ha recalcado Zoido reiteradamente. De hecho, este mismo viernes, tras el nuevo anuncio, el portavoz del Gobierno ha vuelto a repetir la misma idea. "La posición del Gobierno no ha variado nada desde que llegó en diciembre de 2011; ETA lo que tiene que hacer es desarmarse y disolverse. Y esa posición no ha variado nada, ni un centímetro, en seis años", ha afirmado Íñigo Méndez de Vigo.