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Rajoy negocia una declaración de la UE en Roma contra el desafío separatista

El presidente busca que los 27 aprueben una referencia a "la obligación de todos" de cumplir las leyes

Mariano Rajoy en el Pleno del Congreso.
Mariano Rajoy en el Pleno del Congreso.

El Gobierno quiere el respaldo de la Unión Europea frente al desafío soberanista de Cataluña. Mariano Rajoy negocia con los 27 incluir una referencia a “la obligación de todos” los ciudadanos de cumplir las leyes en sus Estados. El presidente pretende que se recoja en la declaración de la cumbre del 60 aniversario del tratado de Roma que se celebrará el 25 de marzo en la capital italiana. Rajoy se lo anticipó este miércoles al portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, al que advirtió de que en Europa no hay amenazas, sino leyes y principios que hay que cumplir.

El diputado indepedentista catalán reprochó este miércoles a Rajoy, en medio del pleno especial sobre la última cumbre comunitaria la semana pasada en Bruselas, que en España se utilicen los jueces para amedrentar en Cataluña a los principales líderes separatistas.

Rajoy le recordó en su réplica a Tardá los “principios básicos e irrenunciables” de la libertad y el Estado de Derecho en la UE: que todos sus ciudadanos están sometidos a las leyes, que democracia y ley van unidas y que esos valores fundacionales no se han quedado anticuados sino que serán reafirmados el 25 de marzo por los 27 socios europeos en la cumbre que conmemorará el 60 aniversario de ese club en Roma.

“Aquí no se amenaza a nadie, aquí se cumple la ley, y esto también figurará en la Declaración de Roma”, soltó Rajoy, que añadió que esa “obligación de cumplir la ley por parte de todos” figurará en ese documento porque es “uno de los valores básicos de la Unión Europea”. El presidente español añadió que el hecho de que algunos dirigentes catalanes hayan incumplido leyes, como han dictaminado recientemente los jueces en el caso de Artur Mas, es una de las razones fundamentales por las que no son recibidos en prácticamente ningún despacho relevante en Europa “y nadie les hace caso”. Tardá no se arredró dialécticamente, avisó de que el Estado español al final “irá a por lana [primero dijo “leña”] y saldrá trasquilado” y apostilló: “Para que exista democracia las leyes deben ser democráticas y legítimas”.

Respetar las leyes

Fuentes de La Moncloa aclararon más tarde que el Gobierno español aún está negociando con sus socios europeos la inclusión de esa referencia a la obligatoriedad de respetar las leyes de sus Estados en la declaración de Roma. En el documento de trabajo discutido hasta el pasado viernes, anticipado por EL PAÍS, figuran ya dos referencias a la importancia de los principios y valores establecidos en lo que se conoce como las reglas de la ley de la UE (rule of law). Una es muy genérica sobre la importancia del desarrollo de esa unión de derechos, reglas, leyes y valores y otra menciona el deseo de promover “una Europa que proteja las reglas basadas en un sistema multilateral, orgulloso de sus valores y protector de su gente, que promueve el libre y justo comercio y defiende las reglas de la ley”.

A Rajoy le preguntó más tarde, ya en la sesión de control, el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, si además de cumplir lógicamente la ley el Gobierno tiene algún otro plan o medidas encauzadas ante la cada vez más complicada situación política en Cataluña. Rajoy no se esperaba ese desmarque ahora del PSOE. Le pareció extraña la pregunta. Repitió su argumentario de que el Ejecutivo gestiona y trabaja en favor de todos los españoles, catalanes incluidos, y pidió al principal partido de la oposición alguna idea nueva que no vislumbra.

Por la tarde, en el Senado, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, cerró el ciclo de conferencias del VI Foro Autonomías con un retrato del modelo de Estado y algunas propuestas de mejora que sintetizó en profundizar en una mejor conferencia de presidentes autonómicos, negociar un nuevo sistema de financiación más fiable y reforzar la Operación Diálogo con más lealtad institucional entre todos y menos litigios y normas autonómicas.

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