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La Iglesia a Podemos: “No han ido a misa y no saben lo que se dice”

El partido de Pablo Iglesias endurece su discurso contra la jerarquía católica

Pablo Iglesias e Irene Montero, hoy en el Congreso.

El conflicto entre Podemos y la Iglesia a cuenta de la emisión de misas en la televisión pública ha subido enteros desde que ayer el partido justificó la iniciativa parlamentaria de su socio Izquierda Unida con el argumento de que en estos espacios se "incita al odio". La Conferencia Episcopal ha contestado este miércoles a Podemos que tal afirmación carece de fundamento y solo busca "alimentar a la clientela", en palabras del presidente y arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez. "Me llama la atención que se pueda decir esto, seguramente quien lo ha dicho no ha ido a misa y no saben lo que se dice allí; cuando se dice una cosa hay que tener fundamento para poder decirlo", se ha quejado. Podemos ha endurecido de forma sorpresiva su discurso contra la jerarquía católica, con quien choca por primera vez.

"Es un recurso político, poco serio, una forma de alimentar a la clientela", ha lamentado Blázquez en una entrevista en la cadena COPE. El presidente de la Conferencia Episcopal defiende la emisión de misas dominicales en La 2 porque "es un ofrecimiento de carácter religioso que se hace a los ciudadanos" igual que otras confesiones "tienen la oportunidad de exponer y celebrar su propia fe" en ese medio. No obstante, aunque TVE dedica espacios a varias confesiones religiosas, solo emite servicios religiosos católicos.

Podemos no había mantenido un discurso tan beligerante con la Iglesia católica hasta ahora. Pablo Iglesias, de hecho, se significó por sus halagos al Papa Francisco. "El Papa está siendo muy valiente y como líder mundial rema en una dirección muy parecida a la que remamos nosotros", dijo el líder de Podemos en 2014. “¿Cree usted en Dios?”, le preguntaron a Iglesias en plena campaña electoral en junio de 2016. El líder de Podemos contestó: “Si Dios es lo que dice su representante en la Tierra, el papa Francisco, creo bastante en lo que dice”.

No obstante, el partido defiende la laicidad del Estado y medidas que limitan los "privilegios" de la Iglesia, pero siempre ha hecho equilibrios para no perder el voto católico.

Podemos propone sustituir la actual Ley de Libertad Religiosa por una Ley de Libertad de Conciencia que garantice la laicidad, plantea la anulación de los concordatos con la Santa Sede, y promueve la eliminación de las capellanías y los servicios religiosos en las instituciones públicas. Asimismo, reclama el inventario y la recuperación de los bienes inmatriculados por la Iglesia católica — esta misma semana ha presentado una iniciativa en el Congreso a este respecto—, la "supresión de los privilegios fiscales, como el impago del IBI o la financiación estatal, para la Iglesia católica y otras confesiones religiosas" y que se elimine la simbología religiosa en los actos oficiales.

La iniciativa parlamentaria para eliminar de La 2 el programa que emite la misa católica los domingos partió de Izquierda Unida, no de Podemos, y el partido de Pablo Iglesias, con el que comparte grupo parlamentario, se vio en el centro de la polémica porque la medida la presentaba el grupo conjunto en el Congreso. La dirección de Podemos, sin embargo, pasó a abrazar con ganas la iniciativa subiendo el tono contra la jerarquía católica y este espacio en la televisión pública, del que la portavoz parlamentaria, Irene Montero, sostuvo que "incita al odio" contra los homosexuales y ataca los derechos de las mujeres.