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Adjudicado por 5.000 euros el Audi A8 de Francisco Camps

La Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia se desprenden de los vehículos oficiales de los anteriores gobernantes

Un A4 comprado en 2005 para los escoltas de Camps.

El Gobierno valenciano ha vendido por algo menos de 14.000 euros cinco automóviles de la etapa del expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps. El mejor precio, 5.000 euros, fue pagado por un Audi A8 que perteneció a Camps, heredó su sucesor, el también popular Alberto Fabra, y no llegó a ser utilizado por el actual presidente, el socialista Ximo Puig.

El Audi A8 de Camps fue adquirido en 2005, tenía 554.000 kilómetros y salía a la venta por el mismo precio por el que fue adjudicado.

El resto de automóviles subastados era de gama inferior. Se incluía un A4 comprado también en 2005 para los escoltas de Camps, con 360.000 kilómetros a sus espaldas, que fue adjudicado por 4.600 euros. Y tres Ford: dos Mondeo vendidos por 1.400 y 1.300 euros, y un Focus por el que se pagaron 1.350 euros.

Quedó sin vender, en cambio, un Audi A6, adquirido por la Generalitat en 2006, con 251.000 kilómetros, por el que nadie ofreció el precio de salida, 10.000 euros. Era el que se encontraba “en mejores condiciones”, según un portavoz de la Generalitat, que ha adelantado que volverá a ser subastado.

Tampoco se ha adjudicado, porque ha sido vendido directamente como chatarra, otro Audi A8 blindado, comprado en 2001 por el entonces presidente de la Generalitat Eduardo Zaplana y utilizado “puntualmente” por Camps. El automóvil costó algo más de 333.302 euros, pero estaba averiado —no arrancaba desde enero de 2015. Y, según los cálculos del Ejecutivo autonómico, su reparación, de 20.000 euros, era más cara que su valor de tasación. La misma suerte ha corrido un segundo Audi A4, utilizado igualmente por el cuerpo de escoltas de Camps.

La directora general de Sector Público, Modelo Económico y Patrimonio de la Generalitat, Empar Martínez, afirmó al anunciar la subasta, a principios de marzo, que con la venta se ponía “punto final a una etapa de fastos y ostentación que se pagaba con el dinero de todos los valencianos”. “Ya no habrá más vehículos de gran lujo para altos cargos con un coste desorbitado para las arcas públicas. Nuestra prioridad es la moderación en este tipo de gastos y administrar con responsabilidad los recursos públicos”, añadió.

Además de evitar las gamas altas, los criterios de renovación de la flota de automóviles del Gobierno autonómico contemplan que hayan sido fabricados “prioritariamente” en la Comunidad Valenciana. La única fábrica de coches ubicada en la comunidad es la planta de Ford en Almussafes.

Coches de Barberá

También el Ayuntamiento de Valencia va a subastar dos Audi A8 oficiales utilizados en la etapa de la exalcaldesa Rita Barberá, que no se utilizan desde que se produjo el cambio en el Gobierno local, en 2015 –el actual alcalde, Joan Ribó, de Compromís, continúa haciendo la mayor parte de sus desplazamientos en bicicleta o andando-. Los vehículos de la exregidora, fallecida en noviembre, salieron a la venta en octubre, pero la subasta quedó desierta porque nadie se interesó por ellos.

El Consistorio ha rebajado de 18.032 euros a 14.000 el precio de uno de los coches (comprado por el Ayuntamiento en 2008 por 37.000 euros, con 63.000 kilómetros). Y de 14.000 a 12.000 lo que pedía por el segundo, un A8 blindado, de 2004, que costó 270.000 euros y tiene 84.000 kilómetros.

La primera teniente de alcalde de Valencia, la socialista Sandra Gómez, ha expresado su confianza que en la subasta, que todavía no tiene fecha, pueda recuperarse “al menos una parte de la inversión”. En paralelo a la venta de los vehículos de alta gama, el Ayuntamiento está adquiriendo bicicletas eléctricas para los empleados municipales, y tiene previsto reducir el tamaño del aparcamiento del Consistorio.

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