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Margaret Stenning, la jubilada británica que buscó el sol de la Costa Blanca

Sus últimas horas de vida las pasó en una residencia para la tercera edad en la localidad alicantina de El Campello

Un sanitario y un agente de la Guardia Civil trasladan el cadáver de la mujer.
Un sanitario y un agente de la Guardia Civil trasladan el cadáver de la mujer.

Margaret Stenning, de 79, años soñó un retiro dorado en la Costa Blanca como miles de jubilados británicos. Por ese motivo, buscó un apartamento en la provincia de Alicante con su marido, Ronald, de 86 años. Quería una vejez tranquila en un lugar con buen clima. Pero la avanzada edad de la pareja y la delicada salud de ambos los llevó a una residencia para la tercera edad ubicada en la playa de Muchavista, en la localidad alicantina de El Campello.

Allí ingresaron Margaret y su esposo dos meses atrás. Y allí encontró la muerte la mujer, supuestamente a manos de Ronald, el domingo 12 de febrero.El matrimonio no hablaba español y no había tenido tiempo de hacer amistad con otros residentes, según explican desde esta residencia de la cadena empresarial Orpea. Tampoco recibían visitas y el contacto con el personal del centro era muy reducido, prácticamente limitado a las horas de las comidas. Tanto la mujer como su marido eran, sin embargo, muy correctos en el trato. Ella tenía una salud muy precaria. Sufría una hemiplejia que le limitaba mucho la movilidad y siempre tenía que dormir con el mismo costado de su cuerpo en la cama.

Una empleada del centro se la encontró muerta, ese 12 de febrero, cuando iba a retirar el desayuno de la habitación que compartía con Ronald. Él estaba malherido, con un cuchillo en la mano con el que se había autolesionado en el cuello y tuvo que ser evacuado a un hospital. La fiscalía sostiene que el hombre mató a su esposa y luego trató de quitarse la vida. La investigación trata de determinar cómo llegó el cuchillo a la habitación, si el presunto asesino encargó a alguien que lo comprara, ya que en el geriátrico, por motivos de seguridad, no se utilizan cubiertos ni utensilios con filo cortante por motivos de seguridad.

Cinco días después del suceso, una comisión del juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 1 de Alicante se desplazó al hospital de San Juan de Alicante para tomar declaración al anciano. La juez acordó su ingreso en prisión como presunto autor de un delito de asesinato con la agravante de parentesco. El implicado, sin embargo, mantuvo que su mujer se había acuchillado a sí misma y que él había hecho lo propio. Según su declaración, ambos habían hablado en más de una ocasión de la posibilidad de un suicidio conjunto cuando no pudiesen valerse por sí mismos.El juzgado ha localizado a una hija del matrimonio que reside en el Reino Unido y que solía viajar tres o cuatro veces al año a España para visitar a sus padres. La mujer testificó ante la magistrada que lleva el caso y aseguró que nunca había presenciado un episodio de malos tratos en la pareja.

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