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Detenido el propietario del mayor imperio del ocio nocturno de Mallorca

Bartolomé Cursach está siendo investigado en el caso de supuestas extorsiones en la policía local

Operativo de la policía en enero de 2016.
Operativo de la policía en enero de 2016.

Bartolomé Cursach, el mayor empresario del ocio nocturno de Mallorca, ha sido detenido este martes en una operación a raíz del caso que investiga la trama de presunta corrupción en la Policía Local de Palma por supuestos tratos de favor a propietarios de clubes de ocio y extorsiones a empresarios de la competencia. Agentes de la Policía Nacional han arrestado también a uno de los directivos de su grupo de empresas, el que fuera director general de Ordenación Turística con el Gobierno del PP de Gabriel Cañellas, Bartolomé Sbert, así como al administrador de sus sociedades.

Las detenciones han sido ordenadas por el magistrado del Juzgado de Instrucción número 12 de Palma, Manuel Penalva, y el fiscal anticorrupción, Miguel Ángel Subirán, que desde hace casi cuatro años investigan prácticas corruptas en el seno de la Policía Local. Los investigadores han destapado una trama que ha revelado tratos de favor a empresarios por parte de los agentes investigados, y acoso y extorsiones a quienes no aceptaban los chantajes, así como la connivencia de los policías con funcionarios del Ayuntamiento acusados de tramitar actas de denuncia falsas y de hacer desparecer las de empresarios cercanos.

Por estos episodios se han centrado las pesquisas en Cursach, quien, según los investigadores y la narración de varios testigos que figuran en la causa, sería uno de los empresarios beneficiados por los agentes de la trama, acusados también de exigir prebendas y de crear una red empresarial paralela a su trabajo para ofrecer servicios a estos locales de ocio. La Policía Nacional ha realizado registros en el domicilio particular de Cursach, situado en una urbanización a las afueras de Palma, así como en algunas de sus empresas como Megapark, un macro recinto de ocio orientado al público alemán que simula una antigua abadía y que cuenta con zonas de discoteca y terraza al aire libre en pleno paseo del turístico barrio del Arenal. La policía también ha entrado en un conocido gimnasio de su propiedad, situado en un polígono industrial.

Propietario de discotecas

Cursach ha sido siempre una figura empresarial controvertida en Mallorca, con una amplia leyenda popular a sus espaldas. Empresario hecho a sí mismo, actualmente es propietario de los principales locales de ocio nocturno de las zonas turísticas de Mallorca, que compagina también con una cadena hotelera y con locales de restauración. De su propiedad es la macro discoteca BCM —que responde a sus iniciales—, situada en la conocida zona de Magaluf, un establecimiento convertido en templo de peregrinación de un ingente número de turistas ingleses que la abarrotan cada noche de verano. También es dueño de la legendaria Tito's, en pleno Paseo Marítimo de Palma, y de la histórica Riu, así como del enorme establecimiento de comida Asadito, de uno de los gimnasios más grandes de Palma, y de solares y hoteles en lugares estratégicos.

Hace dos años compareció en la sede del Parlamento de Baleares con unas gafas de sol oscuras que no se quitó en toda la sesión mientras respondía a preguntas de los diputados sobre la fallida inversión de 13,5 millones de euros en la compra de una finca junto al solar donde se ubicó posteriormente el hospital de referencia de Son Espases. La comisión parlamentaria pretendía aclarar las circunstancias en las que se produjo la recalificación de los terrenos y la adjudicación de las obras, que investiga actualmente el juez José Castro.

El empresario también tuvo una etapa ligada al fútbol y se convirtió en el máximo accionista del Real Club Deportivo Mallorca en 2003, invirtiendo posteriormente en el Atlético Baleares. Cursach ha estado ligado a la órbita del PP, siendo cercano al expresidente Jaume Matas y al que fuera presidente del PP de Palma, José María Rodríguez, que impulsó un decreto contra el ruido que popularmente se bautizó con el apellido del empresario porque muchos aseguraron que era un traje a medida para sus establecimientos nocturnos. Uno de los policías investigados en la trama y cuyo testimonio aparece en el sumario de la causa afirmó ante el juez que las órdenes de Rodríguez "eran coincidentes" con los intereses del grupo Cursach.

Está previsto que en las próximas horas los tres detenidos pasen a disposición judicial en una operación que continúa abierta y que permanece bajo secreto de sumario.

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