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La Armada desplaza a Sevilla dos barcos para hallar restos de Marta del Castillo

Una lancha y un buque peinarán el Guadalquivir para localizar restos de la joven sevillana

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Uno de los barcos de la Armada, en el Guadalquivir.

La Armada desplaza una lancha y un bote hidrográficos a Sevilla para iniciar este sábado la nueva búsqueda de los restos del cuerpo de Marta del Castillo. Ambas embarcaciones están equipadas con equipos técnicos para escanear los fondos de la dársena del río Guadalquivir. Al margen de que salte la sorpresa y aparezcan huesos de la joven sevillana desaparecida en 2009, los resultados del denominado “levantamiento batimétrico y fisiográfico” que realizarán los militares, serán transparentes: la capacidad del sonar principal cubre una franja de hasta 400 metros de profundidad y el calado en esa zona acotada por la investigación en el río no supera los seis metros.

Las embarcaciones desplazadas desde Cádiz son la lancha hidrográfica transportable Escandallo y el bote hidrográfico del buque Malaspina. La primera está equipada con sondadores situados en la quilla del casco, mientras que el segundo dispone de un sonar de barrido lateral con dos haces de transmisión a banda y banda.

“Es una labor muy delicada porque no sabes qué te vas a encontrar”, han resumido fuentes de la Armada. La previsión es que el barrido de sus dos embarcaciones acabe el domingo y el próximo lunes los buzos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) comiencen sus inmersiones para verificar los supuestos restos hallados.

Tras ordenar el juez la nueva búsqueda en el Guadalquivir el 6 de febrero, una semana después la policía pidió a la Armada que el Instituto Hidrográfico de la Marina realizara un barrido en el río Guadalquivir. Los investigadores pidieron la colaboración de los militares después de desacreditar un informe aportado por el padre de la menor, Antonio del Castillo, porque ubicaba la zona donde supuestamente habría sido arrojado el cuerpo basándose en meras conjeturas. A pesar de carecer de indicios serios que ubiquen los restos del cadáver en esa zona, los trabajos de la Armada y la policía se llevarán a cabo ahí, para “agotar la investigación de todas las hipótesis, por remotas que sean”, según subrayó el juez instructor, Francisco de Asís Molina.

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