Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La sentencia, penúltimo paso del ‘caso Nóos’

Las acusaciones y las defensas probablemente recurrirán el fallo ante el Tribunal Supremo

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, el 14 de junio. Foto: CATI CLADERA. Vídeo: ATLAS

La sentencia del caso Nóos de la Audiencia Provincial de Baleares conocida este viernes con toda probabilidad no será el último paso judicial de la trama de desvío de fondos públicos a las empresas de Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina. Las defensas de los acusados que durante la vista oral no alcanzaron acuerdos de conformidad con el fiscal, el ministerio público e incluso la abogada Virginia López Negrete, que representa al extinto sindicato Manos Limpias y acusa en solitario a la hermana del Rey, podrán interponer un recurso ante el Tribunal Supremo en caso de no estar de acuerdo con el fallo del tribunal presidido por la magistrada Samantha Romero. La Audiencia de Palma ha condenado a Urdangarin a seis años y 3 meses de cárcel y ha absuelto a la infanta Cristina.

El recurso de casación ante la Sala de lo Penal del Supremo es la última posibilidad de revisión de la sentencia. En esta segunda instancia extraordinaria lo que se revisan son las diferencias de interpretación jurídica, no los hechos que se consideren probados en la primera sentencia de la Audiencia Provincial.

La interposición del recurso ante el Supremo no tiene por sí misma capacidad para paralizar la ejecución de la sentencia. El fiscal anticorrupción Pedro Horrach se plantea pedir el ingreso inmediato en prisión de los condenados con penas superiores a seis años de cárcel. Será el tribunal sentenciador, la Audiencia de Baleares, quien deberá valorar el riesgo de que los condenados escapen a la justicia en caso de mantenerlos en libertad con penas tan graves.

Las tres magistradas baleares han dedicado los últimos ocho meses a deliberar y a redactar una sentencia en la que han buscado con ahínco —y conseguido— la unanimidad. A este tiempo hay que sumar los seis meses que duró la vista oral, con 61 sesiones entre enero y junio de 2016, y en las que las juezas Romero, Rocío Martín y Eleonor Moyà también mantuvieron reuniones para preparar el fallo.

Sin embargo, la sentencia difícilmente contentará a todas o a alguna de las partes, y los abogados y el fiscal tratarán de que el Supremo acabe dándoles la razón en sus argumentos jurídicos, lo que se traducirá en reducciones o aumentos de penas según los casos. También puede darse la posibilidad —poco probable en asuntos de tanta extensión y complejidad jurídica— de que el alto tribunal confirme la sentencia de la Audiencia balear en todos sus extremos.

La firmeza de la sentencia de hoy en el caso de la infanta Cristina todavía sigue en el aire. Aunque Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, que trató de extorsionar a la defensa de la hermana del Rey para retirar la acusación, anunció desde prisión que iba a disolver el seudosindicato, la abogada Virginia López Negrete ha asegurado que sigue representando legalmente a la organización y que podrá interponer un recurso ante el Tribunal Supremo en el caso de que la sentencia no fuera de su agrado.

Más información