Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE será equidistante entre el PP y Podemos

La gestora considera que el PP está en el “inmovilismo”, sin un proyecto para España”

Equidistancia del PP y de Podemos. Esta es la posición que el PSOE quiere adoptar tras los congresos de ambos partidos con el afán de ocupar el espacio del centro izquierda, empujar a Podemos “a la extrema izquierda” y dar muestras de distanciamiento del Partido Popular. En el terreno real, los socialistas se han sentido aliviados con la victoria de Pablo Iglesias, frente a Íñigo Errejón, porque pueden mantener su proclama de que si no hay unidad de la izquierda es porque Podemos “ha roto los puentes” y rehúye la colaboración y el trabajo conjunto.

El portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, en una rueda de prensa.
El portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, en una rueda de prensa. EFE

La comisión gestora del PSOE está obligada a atender los dos frentes que representan el PP y Podemos. Su situación de dirección provisional hasta las primarias de mayo y el congreso de junio, donde se ratificará al elegido y se aprobarán los documentos estratégicos, le obliga a moverse en un difícil equilibrio.

Cada pacto con el Gobierno lo presenta como una concesión del Ejecutivo, obtenido con fórceps, ya sea para arrumbar las reválidas del sistema educativo, o para subir el Salario Mínimo Interprofesional. Frente a ello, un sector dentro del partido, y desde luego Podemos, proclama la existencia de “una gran coalición” entre el PP y los socialistas. Este fue el broche político del discurso de los ganadores del congreso de Podemos. De ahí la necesidad de mostrar absoluta decepción con lo ocurrido en ambos cónclaves. El PP se ha situado en “el inmovilismo” y no ha ofrecido un proyecto para España ni tampoco da muestras de emprender “la regeneración” del partido. Con Podemos nada puede hacerse ya que “ha roto todos los puentes con el centro izquierda, al situarse en la radicalidad y en la extrema izquierda”, según expresiones del portavoz de la gestora, Mario Jiménez en Más de Uno, de Onda Cero.

“Apostar por la continuidad” como hace el PP es, para Jiménez, hacerlo “por las malas políticas que ha habido estos años” y “por comportamientos no precisamente honestos”. No elude el PSOE referirse directamente a Mariano Rajoy. “El PP está cautivo de la biografía de Mariano Rajoy, de su trayecto, y ha decidido que no va a dar ningún paso hacia el futuro, sino más bien a consolidar su estrategia de pasado”; de ahí que se mantengan las mismas personas en su dirección “que se rigen como guardianes, no vaya a ser que alguien pretenda dar un paso en otra dirección”, argumentó Jiménez.

Unidad de la izquierda

Por tanto, absoluta distancia con el PP y con Rajoy, en el permanente intento de justificar la abstención de los socialistas en su investidura que sigue envenenando la vida interna del PSOE. La victoria de Pablo Iglesias frente a Íñigo Errejón se reviste de consternación porque aleja la posibilidad de una eventual unidad de la izquierda que, en la práctica, ninguno quiere.

El PSOE quiere ocupar todo el espacio del centro izquierda y hará lo imposible por empujar a Podemos al extremo. “Creemos que había una oportunidad para haber definido un espacio común y en Vistalegre eso ha volado”, señaló Jiménez. De ese cónclave ha salido “un proyecto de la radicalidad, el alejamiento de las posiciones de trabajo más institucionales y de la posibilidad de encontrarse en las instituciones para sacar adelante un proyecto de progreso”, concluyó.

Aunque en el día a día sí ha habido votaciones conjuntas del PSOE, Podemos, Ciudadanos y los nacionalistas, frente al PP, no es esta la dinámica general que ha buscado la dirección socialista. Los acuerdos más relevantes los ha querido exhibir como propios sin compartirlos con el resto de los grupos de oposición.

Más información