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Por qué los datos del CIS dan un respiro al PSOE

Muchos de sus votantes están indecisos; pero pocos han elegido otro partido.

El CIS ha publicado su primer sondeo del año. A lo largo del mes se han publicado media docena de sondeos, algunos más actualizados que el del CIS. En el gráfico siguiente he calculado un promedio con todos los sondeos.

De acuerdo con el promedio, el PP lograría un 34,8% de los votos si hubiese elecciones y subiría casi dos puntos desde junio (sobre todo por sus ganancias antes de formar gobierno). El segundo puesto sería ahora para Unidos Podemos (21,4%), que adelanta al PSOE (19,8%), y Ciudadanos seguiría cuarto y apenas se movería (12,7%).

El PSOE pierde el segundo puesto porque ha caído tres puntos en las encuestas. Esa es la factura de la crisis interna del partido que acabó con la dimisión de Pedro Sánchez y lo dejó bajo la tutela de una gestora. En noviembre la caída llegó a ser de cuatro puntos.

Pocos votantes han cambiado de partido

El PP sube en las encuestas y el PSOE baja, pero los votos no se han movido de uno a otro. En realidad los datos del CIS apenas observan transferencias entre partidos. En la tabla vemos representa cómo votarían ahora quienes en junio votaron por PP, PSOE, UP y C's.

El PP es el partido con mayor fidelidad: el 84% de sus votantes de junio repetirían su voto si volviésemos a las urnas. le siguen en fidelidad los votantes de UP (78%), C's (67%) y el PSOE (64%). Estos datos explican la estimación del voto a cada partido.

La tabla ofrece otra clave: muy pocos votantes han decidido cambiar de partido. Por ejemplo solo un 4% de los votantes de C's dice que ahora votaría al PP, pero se compensan con el 2% de los votantes del PP que harían el viaje contrario.

Los votantes infieles —los que no tienen claro si repetirán su voto de junio— no han cambiado de siglas, sino que se han refugiado en las indefinición. Esa ambigüedad la sufren más Ciudadanos y el PSOE: un 23% y un 28% de sus votantes dicen ahora que quizás no votarían o que no saben por qué partido lo harán. Es un fenómeno que vemos hace meses: los partidos centrados tienen más indecisos. Ciudadanos además es el partido con menos votantes incondicionales.

Las buenas noticia para el PSOE

La caída del PSOE en las encuestas se explica por la baja fidelidad de sus votantes de junio: solo un 64% tiene claro que repetiría su voto si hubiese elecciones mañana. El electorado socialista está dividido o al menos agitado. Lo vemos por ejemplo en otro dato del CIS: su actual secretario general, Javier Fernández, es el peor valorado entre sus propios votantes.

La buena noticia para el PSOE es que sus ex votantes no han cambiado de siglas.

Una parte de los socialistas se han refugiado en la indecisión. Solo el 2% de los votantes del PSOE de junio dice que votarían por Ciudadanos. Otro 3% dice que lo haría por Unidos Podemos, aunque esos casi se cancelan con los votantes de Iglesias que cambiarían su voto en sentido inverso. De los votantes socialistas que no saben si repetirían su voto de junio, la enorme mayoría (8 de 10) han elegido la indefinición o las dudas. Esos votantes son más fáciles de recuperar.

Así los sondeos consolidan cierto equilibrio entre los cuatro grandes partidos. Todos tienen ya votantes incondicionales. Otros electores dudan, pero no hay grandes flujos de un partido a otro. Ocurre desde hace más de un año. Lo vimos en las urnas: entre junio y diciembre los cambios fueron un ligerísimo trasvase de Ciudadanos al PP y sobre todo la abstención imprevista en las filas de Podemos. En 2016 no hubo los grandes movimientos de votantes que si vimos los años anteriores. Este equilibrio puede romperse en el futuro, pero de momento los muros entre partidos vuelven a levantarse.

Metodología. El promedio de sondeos del primer gráfico es una media centrada y ponderada de las encuestas que tiene en cuenta la muestra de los sondeos y su fecha (según una ley exponencial con 15 días de vida media). Los promedios de encuestas reducen el error de muestra de los sondeos, están menos afectados por el ruido y por lo general mejoran la precisión de las encuestas individuales.

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