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Entrevista

Arrimadas: “Colau es imprescindible para la estrategia de Puigdemont”

La portavoz de Ciudadanos analiza la actualidad de Cataluña y de su partido

Inés Arrimadas, diputada de Ciudadanos en Cataluña.

Inés Arrimadas (Jerez de la Frontera, 1981) asiste este fin de semana a la Asamblea Nacional de Ciudadanos tras ascender a la portavocía nacional de un partido que sigue poniendo el foco en Cataluña, su cuna, donde ella lidera la oposición al independentismo.

Pregunta. Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, apoya el pacto nacional por el referéndum. ¿Por qué cree que da ese paso decisivo para su carrera?

Respuesta. La señora Colau votó sí a favor de la independencia en la consulta del 9-N y ha ido a la manifestación independentista del 11-S. Ahora mismo, la señora Colau es la mejor aliada del señor Puigdemont para centrar el debate en si nos vamos o nos quedamos de España y de la Unión Europea, y no en la pobres, la corrupción, los recortes o el paro. La señora Colau ahora mismo es imprescindible para la estrategia de Puigdemont y de Junqueras. Me parece una pena, porque es seguir centrando Cataluña en cómo nos relacionamos con el resto de españoles, como si el resto de españoles fuera el origen de nuestros problemas.

P. ¿Por qué enarbola esa bandera cuando su éxito se ha basado en reivindicaciones sociales?

R. Porque el cuerpo se lo pide. Están refundando su partido y apuestan por una república catalana. Más claro el agua. ¿Cuál es el problema? Que muchísimos votantes de Podemos en Cataluña no son independentistas y les gustaría tener una opción política que hablara más de corrupción, de pobreza, de empleo…

P. El PP y Ciudadanos son los dos únicos partidos catalanes que nunca han flirteado con el referéndum. ¿Se puede gobernar en Cataluña sin estar dispuesto a abrir esa puerta?

R. Sí, si tienes un proyecto alternativo. Si te centras en decir no a la independencia y no al referéndum y no propones nada más es muy complicado. Nosotros vamos a proponer un proyecto alternativo de reformas en Cataluña, que hacen mucha falta, y en toda España. Es la única solución. No es solo el no a la independencia y a los referendums, que creo que no hay dudas al respecto en nuestro ideario, sino un a las reformas.

P. Sin embargo, fundadores de su partido como Arcadi Espada o Albert Boadella le acusan de haber ablandando su discurso.

R. Nadie dentro del partido puede dudar sobre esto.

P. ¿Se equivoca entonces la eurodiputada Carolina Punset, que piensa lo mismo?

R. Vivirá en otra realidad. Que se mire mis preguntas al presidente Puigdemont. Que busque un ápice de debilidad. A lo mejor hay gente a la que le molesta que en Cataluña, además de decir no a la independencia, presentemos mociones de sanidad, educación, infraestructuras, reformas, lucha contra la corrupción… Hemos crecido. Esa es la clave de diferencia: habrá mucha gente en contra de la independencia, pero capaces de dar un proyecto alternativo solo estamos nosotros.

P. “Montaje, escándalo y vergüenza”. Así ha calificado Artur Mas la operación contra la presunta financiación irregular de la extinta CDC. ¿Qué opina?

R. Lo que es un escándalo y una vergüenza es robar a los catalanes con el 3% durante décadas.

P. Mas declara el lunes por el 9-N. ¿Se repetirán las muestras de apoyo que recibió Jordi Pujol en el caso Banca Catalana?

R. Pujol dijo: ‘A partir de ahora las lecciones morales las daremos nosotros’. Que cuando te han pillado con el carrito del helado, intentes buscar excusas ideológicas o identitarias… no me extraña que Mas, que había criticado la independencia, ahora parezca el más independentista.

P. ¿Qué especificidades se le podrían reconocer a Cataluña en la Constitución?

R. ¿De verdad que va a cambiar mucho que en vez de nacionalidad le quitemos las últimas letras y llamemos a Cataluña nación? Yo creo que no. Hay que centrarnos más en lo que afecta al día a día de los ciudadanos. Somos firmes defensores de la diversidad en España. Todavía hay gente que apuesta por la uniformidad, y creo que se equivoca y nos van a tener enfrente. Ya tenemos reconocida nuestra diversidad y singularidad como nacionalidad dentro de España.

P. ¿Qué hará la líder de la oposición si se convoca el referéndum?

R. Es que dudo que vaya a ser así. El principal interesado en que no se vuelva a hacer un 9-N es la Generalitat, porque se visualizaría el fracaso y que han vuelto a engañar a los catalanes.

P. ¿Sirve de algo la mediación que ha emprendido la vicepresidenta Sáenz de Santamaría?

R. Hace más de un año, el PP tenía mayoría absoluta y no tenía en su cabeza abrir diálogos y reformas. Que ahora tengan que cumplir una serie de requisitos impuestos por Ciudadanos ha hecho que las cosas estén cambiando. Está teniendo otra actitud porque no le queda otra.

P. Ciudadanos favoreció la presidencia de Rajoy tras comprometerse a no hacerlo. ¿Cómo recuperar la credibilidad?

R. Antes lo importante era quién pactaba. Ahora la gente empieza a entender que lo importante es qué se pacta. La estructura que estamos manteniendo es la única que permite dos cosas: dar estabilidad, que esto no sea Grecia, que no sea el caos, y obligar a los viejos partidos a ir cambiando cosas. La estrategia, insisto, no es perfecta, ni idónea, pero es la mejor dada las circunstancias. Otro detalle: en las Comunidades Autónomas en las que hemos mantenido la posición de oposición constructiva y exigente hemos crecido en intención de voto. Algo estaremos haciendo bien dentro de que el escenario no es fácil, de que somos un partido nuevo, que acaba de llegar y de que estamos luchando contra Goliats políticos, que tienen mucha más experiencia y muchos más recursos que nosotros.

P. El PP y el PSOE están capitalizando los éxitos de la legislatura. ¿Ciudadanos debe endurecer su posición?

R. Tenemos una ventaja: pusimos por escrito las condiciones que exigíamos al PP. El PSOE dio apoyo al PP por interés personal, partidista y sin firmar nada a cambio. La diferencia es sustancial. Nuestro apoyo no es a Rajoy, es un apoyo a 150 medidas que son buenas para los españoles. Todavía se sigue viendo esa pinza de los viejos partidos para ponerse de acuerdo en lo de siempre: elegir a jueces, subir impuestos y tapar la corrupción.

P. La oposición critica la tibieza del Gobierno ante las políticas de Donald Trump. ¿Debería ser más contundente?

R. Entiendo que España tenga que mantener una posición diplomática, pero lo que sí que me preocupa el tema de fondo. Es algo que tenemos mucho más cerca de lo que nos parece. No hay que irse tan lejos para ver posicionamientos populistas del tipo cerrar fronteras, del tipo cerrar el libre comercio, de apostar por sociedades cerradas en sí mismas. Nosotros defendemos todo lo contrario. A los populismos hay que darles una alternativa en positivo, de sociedades abiertas y libertades. Ese es el debate que ahora mismo hay en Europa. Una cosa son las relaciones diplomáticas y otra cómo hacemos frente a los populismos que tenemos más cerca. La dicotomía política que hay sobre la mesa es si un partido apuesta por sociedades más libres, abiertas e innovadoras o por sociedades más cerradas, más proteccionistas. Ese es el debate de fondo que hay que ganar

P. ¿En qué se parecen Trump y Podemos?

R. En que apuestan por sociedades más cerradas, en que ambos están en contra de los tratados de libre comercio, en que ambos son muy críticos con la pertenencia a uniones internacionales como la europea. El fondo es sociedades que tienen miedo al diferente, que quieren cerrarse en sí mismas, que marcan a un culpable y proyectos políticos que lo que hacen es buscar soluciones. La idea que más me importa es que a los populismos no se les gana únicamente diciendo lo malos que son, sino dando una alternativa viable. A nivel europeo los partidos demócratas y liberales vamos a ser un instrumento para satisfacer las ganas de cambio y garantizar la estabilidad y las sociedades abiertas.

P. Su Asamblea votará extirpar el socialismo democrático del ideario del partido, eliminar la referencia al centro izquierda como su espacio natural y borrar su origen catalán. ¿Ciutadans tiene que desaparecer para que crezca Ciudadanos?.

R. No nos estamos cargando el pasado, ni renunciando a nuestra historia. Estamos haciendo unos estatutos para el futuro. La historia del partido sigue siendo la misma y se podrá seguir consultado en la web. Seguimos teniendo un origen catalán, y a mucha honra; seguimos siendo un partido nacido de dos corrientes políticas, la socialdemócrata y el liberalismo progresista, y a mucha honra… pero ahora los afiliados votan el documento del futuro.

P. En el cónclave también se votará una enmienda para que dejen de citar a Adolfo Suárez como ejemplo. ¿Han abusado de su figura porque no tienen referentes históricos con los que construir su espacio político?

R. Cuando se hace referencia a Suárez se hace referencia no solo desde el punto de vista del contenido político, que sí es verdad que se atrevió a dar una opción de centro a millones de españoles y a liderar la Transición, sino también desde el punto de vista de las formas. Su proyecto de consenso y reconciliación es muy importante también en el silgo XXI. Tenemos otras referencias a nivel europeo. Necesitamos crear un espacio propio, pero no renunciar al pasado. Es divertido estar en un partido en el que se puede debatir incluso cuáles son las referencias que podemos utilizar en un discurso. Es un debate interesante. Utilizarlo en un mitin no significa que nuestra opción política se base única y exclusivamente en lo que la UCD hizo en su momento.

P. ¿Qué referencias tienen a nivel europeo?

R. Estamos dentro del grupo ALDE, los liberales y demócratas. Eso nos está dando pie a tener relación con otros líderes europeos de nuestro mismo espacio político. Confieso que en aquello en lo que más nos centramos en nuestras conversaciones es en cómo dar alternativas políticas constructivas a los populismos. En otros países estamos viendo cómo también hay amenazas populistas. Tenemos que ser el espacio político capaz de ilusionar a la gente, capaz de rebatir intelectualmente las ideas populistas dando una alternativa ilusionante y de regeneración. Hace mucha falta explicar en España que el centro existe, y que la opción política que nosotros representamos existe en otros países de Europa, después de venir de 35 años en los que eras del PP o del PSOE. Estamos justo en el medio.

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