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González Rivas gana fuerza como futuro presidente del Constitucional

La catalana Encarnación Roca, le mejor situada para ocupar la vicepresidencia

El veto del PSOE a que el magistrado Andrés Ollero presida el Tribunal Constitucional obliga a abrir el abanico de candidatos en busca de un nombre de consenso. Las fuentes consultadas señalan al conservador Juan José González Rivas como el mejor situado para presidir el órgano y a la catalana Encarnación Roca para ocupar la vicepresidencia. No obstante, algunas fuentes no descartan candidatos que no estaban entre los favoritos, pero puedan convencer a la mayoría.

Juan José González Rivas jurando el cargo de magistrado del Tribunal Constitucional en 2012.
Juan José González Rivas jurando el cargo de magistrado del Tribunal Constitucional en 2012.

El acuerdo entre el PP y el PSOE para renovar el Constitucional con la condición de los socialistas de que el magistrado Andrés Ollero no sea el presidente no ha sentado bien entre los magistrados del tribunal. Si bien la incorporación de jueces siempre parte de un acuerdo político, la elección del presidente y del vicepresidente corresponde a los 12 miembros del pleno en votación secreta y la mayoría de los magistrados, según las fuentes consultadas, recibieron ayer con enfado que trascendiera el intento de injerencia política.

En un intento de salvaguardar su independencia, en el entorno del tribunal se aseguraba ayer que Ollero sigue contando con opciones, aunque las fuentes consultadas admiten que su currículum político (17 años de diputado del PP) le complican ser elegido como presidente de un tribunal que lucha desde hace años por defender su autonomía frente a las acusaciones de politización.

En la renovación de la cúpula del Constitucional siempre se ha seguido una regla no escrita según la cual el presidente es elegido entre los magistrados que se encuentran en el último tercio de su mandato. En esta situación hay cuatro: Ollero, Juan José González Rivas, Encarnación Roca y Fernando Valdés. Este último, claramente adscrito al sector progresista, minoritario en el tribunal, cuenta con pocas opciones.

Descartado Ollero, las fuentes consultadas se inclinan por considerar favorito como presidente a González Rivas, exmagistrado de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo y de perfil muy conservador. Fue uno de los magistrados que firmaron un voto particular en contra de la sentencia que avaló el matrimonio homosexual.

Si prospera esta opción, la vicepresidencia recaería con toda probabilidad en la catalana Encarnación Roca, que en su día fue propuesta como magistrada por el PSC pero que se ha alineado con el sector mayoritario en casi todos los asuntos clave del tribunal. Algunas fuentes apuestan por la posibilidad de que los elegidos sean estos dos nombres pero invirtiendo los cargos (Roca como presidenta y González Rivas como vicepresidente).

Pero dentro y fuera del tribunal hay también quienes advierten de que la tradición de elegir como presidente a un magistrado que esté en el último tramo de su mandato podría romperse esta vez si ninguno de los dos logra aunar los apoyos suficientes. En la primera votación se requiere mayoría absoluta. Si nadie la obtiene, se vuelve a votar y resultará elegido quien obtenga más votos. En caso de empate tras una tercera votación, será propuesto el magistrado de mayor antigüedad en el cargo y, en el caso de igualdad, el de mayor edad.

Entre los miembros del tribunal que no están en el último tramo de su mandato fuentes consultadas señalan a Pedro González-Trevijano como el nombre que podría generar consenso entre conservadores y progresistas. Es considerado un buen jurista que ha sabido manejarse bien con todos los sectores del tribunal, aunque sus posiciones son inequívocamente conservadoras. Al Constitucional llegó desde la Universidad Rey Juan Carlos, de la que era rector, cargo en el que le sucedió Fernando Suárez, acusado de plagio. Sus últimos años allí estuvieron rodeados de polémica porque el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictaminó que no debía haber optado a ese cargo en las elecciones de 2009, puesto que ya había acumulado los dos mandatos fijados. Recurrió en amparo al Constitucional y el tribunal admitió su recurso.

Romper la regla

En el entorno del PP sí gusta la opción de González-Trevijano y, ante la imposibilidad de que se elija a Ollero, algunos le consideran el candidato favorito de los populares. Los socialistas, sin embargo, no se muestran dispuestos a aceptar su nombre, según fuentes del partido consultadas. Se le considera un hombre próximo a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y “más político” y que González Rivas, que tiene un perfil más jurídico y técnico.González-Trevijano también tiene en su contra que una mayoría de magistrados podría no entender que se rompiera, sin razón aparente, la regla de elegir a los magistrados más veteranos. Tanto González Rivas como Roca y Valdés cumplen con esa regla y no hay una causa que les invalide como candidatos y justifique que se promueva a un magistrado que lleve menos años en el tribunal.

Cuando Casas rompió los pronósticos

Aunque en la elección de candidatos para presidir el Tribunal Constitucional suele haber una negociación previa entre los partidos, la elección corresponde en exclusiva a los 12 magistrados del pleno del tribunal, que votan en urna.
Tras el enfado con el que se recibió ayer la noticia de que el PSOE había forzado al PP a no promover para la presidencia a Andrés Ollero, en el entorno del tribunal recordaban que los magistrados no siempre han cumplido con la previsión de los políticos. Es lo que ocurrió en 2004, cuando María Emilia Casas se impuso por un voto al candidato al que se daba como favorito, el magistrado Vicente Conde. La división del tribunal hacía pronosticar un empate y, en ese caso, al ser magistrado de mayor edad, a Conde sólo le hacían falta cinco votos para salir elegido. Sin embargo, un voto rompió el pronóstico y la presidencia fue para la candidata del sector progresista.

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