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Bárcenas certifica la caja b del PP y dice que Rajoy rompió con Gürtel

El extesorero del PP niega que Correa le pagara por intermediar en contratos del Estado

Luis Bárcenas, este lunes.

Luis Bárcenas selló este lunes la paz con el PP en el juicio sobre la trama central del caso Gürtel. El extesorero que puso seriamente contra las cuerdas con sus declaraciones a la formación conservadora, evidenció el deshielo iniciado en los últimos meses. Bárcenas certificó que la contabilidad secreta que confeccionó con su antecesor, Álvaro Lapuerta, entre 1990 y 2008 “era una contabilidad no oficial, extracontable, y era del PP, claro”. Sin embargo, aseguró que fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien, en el año 2003, rompió las relaciones del partido con Francisco Correa, cerebro de la trama.

La Fiscalía Anticorrupción reclama para Bárcenas una pena de 42 años y medio de cárcel y una multa de 88,8 millones de euros. En este juicio, el ministerio público le acusa de evadir 11,5 millones de euros en impuestos entre 2000 y 2009, de apropiarse de casi 300.000 euros del partido y de embolsarse 1,24 millones de euros en comisiones por facilitar contratos públicos a empresarios que le presentó Francisco Correa.

En los meses previos a su declaración como acusado, el antiguo responsable de las finanzas populares ha realizado algunos gestos favorables al PP. El más tangible fue la retirada de la acusación en el caso de la destrucción de los ordenadores que guardaba en la sede nacional del partido, en la calle Génova 13 de Madrid. También ha rechazado públicamente que el PP, como entidad, se haya beneficiado de los delitos del caso Gürtel. Tanto Bárcenas como el partido han coincidido en pedir, en los primeros compases de la vista oral, el pasado octubre, la nulidad de la investigación.

“La contabilidad extracontable”

Salvar a Rosalía. La principal contra Bárcenas tiene que ver con sus delitos fiscales. Ayer quedó evidenciado que la gran preocupación del extesorero es exculpar a su esposa, Rosalía Iglesias. "Las decisiones de compra y venta de obras de arte las tomaba yo; mi mujer se limitaba a poner la firma en el documento que le pasaba yo”, afirmó.

El garabato. "Las declaraciones de la renta las realizaba yo con el asesor. Las hacíamos separadas o conjuntas según fuera más ventajosa. El asesor me las explicaba, y yo firmaba la mía y ponía un garabato en la declaración de mi mujer".

Los viajes de Correa. “Las facturas no tengo ni idea a quién se emitían, tengo los recibos sellados que sirven para comprobar que yo he pagado mis viajes”.

Las cuentas claras. Reconozco la caja b, evidentemente (...) corresponde a que había determinados donativos y el señor Lapuerta y yo anotábamos quién entregaba esas cantidades y el uso que se hacía de ellas. Eran donativos sin carácter finalista, no respondían a ninguna gestión”. "Era una contabilidad no oficial, extracontable, era del PP, claro".

El acercamiento quedó patente este lunes, en la trigésima jornada del juicio —la primera de 2017—. En sus respuestas a la fiscal anticorrupción Concepción Sabadell, Bárcenas se cuidó mucho de atacar al PP. Según su relato, la decisión de romper con las sociedades de Francisco Correa, que se encargaban de organizar los actos y los viajes del PP durante el aznarismo, partió del actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en el año 2003.

Bárcenas aseguró que el empresario Joaquín Molpeceres, dueño de Licuas, y el yerno de éste, avisaron a Rajoy de que Correa “se dedicaba a actividades ilícitas en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid y cualquiera que quisiera hacer negocios en esos municipios tenía que pasar por su despacho”. “Le hicieron la envolvente”, explicó Bárcenas. Según él, a Correa “se le subió a la cabeza el nivel de relaciones, su situación económica y el sentirse una persona importante, se creía que el partido era suyo”.

No obstante, Bárcenas contó que la dirección nacional del PP, concretamente el ex secretario general Ángel Acebes, accedió a que en 2008, la rama valenciana de las empresas de Correa —Orange Market— organizara el Congreso Nacional del PP de Valencia en el que Rajoy fue elegido presidente del partido. Según Bárcenas, la petición de contar con Orange Market partió del expresidente valenciano Francisco Camps.

El palco del Bernabéu

Bárcenas se desvinculó radicalmente de cualquier pago —en metálico o en viajes— de Correa. En su declaración como acusado, el cerebro de la trama aseguró que entregó diversas cantidades al extesorero a cambio de supuestas mediaciones ante los ministerios de Fomento y Medio Ambiente a favor de grandes constructoras como ACS u OHL. “Pensar que el señor Florentino Pérez o el señor Villar Mir, habiendo algo llamado el palco del Bernabéu, puedan acudir al gerente del partido y al señor que le hace los viajes al partido para que le otorguen adjudicaciones es una idiotez (...). No he recibido nunca nada del señor Correa ni para mí ni para el PP”, aseguró.

Bárcenas se ha retractado de su declaración de abril de 2014 en la que reconoció que en el PP se “efectuaron pagos en negro a proveedores concretos”. “Las condiciones en que hice mi declaración eran muy especiales [se encontraba en prisión] y no sé a qué me refería”, ha afirmado el extesorero. “Ninguna de las empresas de Correa ha recibido cantidades en efectivo. De la sede central del partido todo lo que se pagaba, se pagaba oficialmente, la subvención por la ley electoral era lo bastante generosa para que no hiciera falta pagar nada, no era necesario pagar nada”, ha insistido ante las preguntas de la fiscal anticorrupción Concepción Sabadell.

En su declaración, que duró cinco horas y media y proseguirá este martes, Bárcenas rechazó que se quedara con 300.000 euros de la caja b del PP, como sostiene la fiscalía. Este dinero, que iba a servir para que el partido adquiriera bajo cuerda acciones de Libertad Digital, se utilizó supuestamente para la compra de un apartamento de lujo en la estación de esquí de Baqueira. Según él, el hecho de que Álvaro Lapuerta llevara la contabilidad a medias con él impedía cualquier tentación.

“El señor Lapuerta era una persona honrada, honrada, honrada. No hay connivencia con él [para apropiarse de fondos de la caja b] sino excesivo celo de él de controlar los fondos, por eso llevaba él otra contabilidad, es imposible que nadie se haya apropiado eso, absolutamente imposible”. Álvaro Lapuerta, de 89 años, ha quedado excluido del juicio por la demencia senil que padece.

El portavoz del PP, Pablo Casado, recordó que su partido siempre ha negado la existencia de una contabilidad B. En el Comité de Dirección del partido celebrado este lunes no se trató sobre la declaración de Bárcenas.

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