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La estafa de la moneda virtual española alcanza a 78 países

La divisa inventada por el valenciano Ramírez Marco atrapó a inversores de Azerbaiyán, Burkina Faso y Japón

De México a Madagascar. La promesa de fortuna exprés de José Manuel Ramírez Marco -padre del unete, una moneda virtual que derivó en una colosal estafa piramidal- desembarcó en 78 países. El inventor de la divisa recaudó en un año y medio un total 20,7 millones de euros en Italia, 12 en España, tres en Estados Unidos y dos en Perú, según un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) al que ha tenido acceso EL PAÍS. Ramírez, que está imputado por estafa y blanqueo de capitales, prometía un beneficio anual del 188 %.

El empresario José Manuel Ramírez Marco. El País

El reguero de damnificados por este valenciano de 42 años suma 22.000 ahorradores y se extiende por República Dominicana, Indonesia, República del Congo, Azerbaiyán, Burkina Faso, Japón o Canadá, según el informe. Las víctimas eran captadas por internet por este supuesto emprendedor que, antes de convertirse en gurú digital, se responsabilizó del guardarropa de la discoteca Piper’s de Torremolinos (Málaga).

Así funcionaba el timo

Para conseguir un beneficio anual del 188 %, los clientes de la moneda virtual unete debían pagar un mínimo de 60 euros al mes por entrar en un sistema que prometía cobrar miles de euros a cambio de copiar y pegar anuncios en las redes sociales. Una labor de tan solo 10 minutos diarios que no requería pericia informática. Y un sinsentido, ya que no producía ninguna actividad económica.

La trama se comprometía a abonar los supuestos beneficios del trabajo en Internet de sus clientes en unetes, una moneda que –en teoría- equivalía a un dólar, pero que en la práctica carecía de valor. El esquema derivó en una colosal pirámide financiera, en un modelo Ponzi, como el que levantó hasta 2008 en Wall Street el financiero Bernard Madoff.

La red de José Manuel Ramírez Marco captaba a sus clientes a través de charlas multitudinarias en hoteles y vídeos colgados en la red.

Italia encabeza la nómina de víctimas (46 %), seguida de España (26 %), Estados Unidos (7 %), Perú (4 %) o Colombia (3 %). En los cuatro primeros países, cada cliente depositó de media 6.000 euros.

La UDEF señala que la madeja de cuentas bancarias de Ramírez recibió hasta septiembre de 2014 un total de 7.419 ingresos por valor de 48 millones de euros. Los afectados solo han recuperado ocho millones.

Ramírez entró en prisión provisional en octubre de 2015 junto a su pareja, la cofundadora de la empresa, Pilar Otero, de 44 años. El creador del unete se encuentra actualmente en libertad. Y, según una fuente próxima a la causa judicial, manejó el pasado año importantes sumas de dinero. En 2016 pagó más de 100.000 euros a un letrado. Cuando se pregunta en su entorno por este desembolso, una fuente cercana a Ramírez responde así: “El dinero del abogado procedió de un préstamo que le hizo una empresa”.

La investigación sobre los manejos de Ramírez, que desarrolla desde 2015 el Juzgado Central número tres de la Audiencia Nacional, suma 23 imputados. Las pesquisas se centran ahora en recuperar el patrimonio de la red en el extranjero. Los agentes sospechan que una cuenta controlada por el rey del unete en el banco letón Rietumu acumuló 30 millones de euros. Y que la trama manejó depósitos en Banif y en una oficina del Valartis Bank de Liechtenstein, que acumularon saldos de 13,2 y 9,2 millones, respectivamente.

Relación de principales países afectados por la moneda virtual 'unete' ampliar foto
Relación de principales países afectados por la moneda virtual 'unete'

Las indagaciones han aflorado que Ramírez Marco está siendo investigado por las autoridades de Eslovenia por blanqueo de capitales. El motivo: ingresar más de un millón de euros en metálico en varias cuentas abiertas en 2014 en este país. Desde uno de estos depósitos, en el banco NKBM, el padre del unete transfirió 783.000 euros a la sociedad domiciliada en Emiratos Árabes Lap International Group. Se trata de una firma vinculada a empresas radicadas en la ciudad alicantina de Elche, según los investigadores.

Las pesquisas indagan además el rastro del dinero desaparecido en Francia, Panamá, Malta, Croacia y Emiratos Árabes. A estos países fueron presuntamente a parar los fondos que Ramírez recaudó través de la sociedad Union Business Online LTD radicada en el paraíso fiscal de San Vicente y las Granadinas, donde los clientes debían transferir las sumas que querían convertir en unetes, una divisa digital que –en teoría- equivalía a un dólar. Y, en la práctica, no valía nada.

“El unete representa un presunto sistema piramidal que ha atrapado los ahorros de miles de inversores”, valora Manuel Carlos Merino Maestre, un abogado personado en la causa en representación de la Asociación Nacional de Afectados de Internet y Nuevas Tecnologías (Anfitec).

Con objeto de lavar su imagen, Ramírez y su novia pidieron a sus clientes dinero para la ONG Torre Fuerte de Arequipa (Perú), donde residen 40 niños víctimas de abusos sexuales y maltrato. La UDEF cree que la pareja captó para este propósito 100.000 euros. Darío Quintana Juárez, pastor evangélico responsable de la ONG, aseguró en junio de 2015 a EL PAÍS que solo 32.000 euros acabaron en la contabilidad de la fundación benéfica.

Pilar Otero en las oficinas de Unetenet de Malta ampliar foto
Pilar Otero en las oficinas de Unetenet de Malta

Ramírez ha declinado atender a este periódico. Su abogado, Francisco Miranda, se refiere así a las víctimas: “El 98 % del centenar de denuncias contra mi cliente son falsas. Vamos a demostrarlo”. Según este letrado: “Solo se han presentado denuncias en España”. EL PAÍS, sin embargo, ha recibido peticiones de información sobre el supuesto timo del unete desde Perú, Ecuador, Colombia y México, desde donde el entramado de cuentas bancarias de Ramírez captó 4,2 millones de euros.

La trama del unete estalló en junio de 2015 después de que un antiguo trabajador de Ramírez, el informático boliviano Javier Adrián Trigo Caña, -hoy testigo- decidiera colaborar con los investigadores españoles y entregara documentación de los servidores de la compañía. Su iniciativa dinamitó una presunta red internacional pilotada por un hombre que fabulaba entre sus allegados con crear un banco y una ciudad, Unetecity.

investigacion@elpais.es

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