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Violencia de genero

Un juez del Supremo achaca la violencia de género a “la maldad del ser humano” y la mayor fuerza del hombre

Antonio Salas, magistrado de la sala de lo Civil, niega que el maltrato sea un problema educacional

Foto archivo de una manifestación en Madrid contra la violencia machista.

Antonio Salas, magistrado de la Sala I (Civil) del Tribunal Supremo, ha achacado la violencia de género a “una manifestación más” de la “maldad del ser humano” y ha afirmado que “si la mujer tuviera la misma física que el hombre (…) no pasaría esto”. El juez, que considera que el maltrato es “un problema gravísimo en nuestra sociedad” y “muy difícil de solucionar”, reaccionó así en Twitter el pasado 1 de enero a la noticia de la primera mujer asesinada a manos de su antigua pareja en 2017, un crimen ocurrido en Rivas-Vaciamadrid (Madrid).

Desde que expresó esta opinión en la red social, Salas ha entrado en un debate, que todavía continúa abierto, sobre el origen y las causas de la violencia de género. En respuesta a la periodista Elisa Beni, que mostró mediante emoticonos su estupor por las palabras del magistrado, el juez insistió: “¿Tú crees que si la mujer tiene más fuerza que el hombre va a ser maltratada?”.

Después de que otra interlocutora, Teresa Franco, delegada de la Mujer de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), le contestara que los asesinos no lo son por ser “malos (biológicos)”, sino “porque aprendieron que las mujeres son suyas”, el juez Salas contestó: “O sea que se pega y se mata por un problema educacional, no porque se sea intrínsecamente malo. No lo creo así”, afirmó. “¿Es que los maltratadores no tuvieron la misma educación que quienes no lo somos?”, insistió después.

Además de atribuir la violencia del hombre hacia la mujer a la “maldad innata” y a la mayor fuerza física, Salas opinó que le parece “un error” crear “un patrón único” para explicar este fenómeno. En 2016, 44 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. Además, los juzgados españoles recibieron en el tercer trimestre de 2015 –último periodo del que hay estadísticas- un total de 426 denuncias diarias por diferentes manifestaciones de violencia de género.

Salas, en el debate abierto en su cuenta de Twitter, repuso a Teresa Franco el maltrato en parejas homosexuales. “Lo hay y mucho, lo que pasa es que no se estudia”, afirmó. Cuando la delegada de Mujer de la AUME le indicó que ese fenómeno sí está estudiado y que necesitaba “formación en género”, el magistrado empezó a quejarse de que “hay poco respeto para las opiniones ajenas”. “No creo necesitar formación en género. Siempre he respetado por igual a hombres y a mujeres. Pero tengo preferencia por las primeras. De nacimiento”.

La fiscal Inés Herreros, especialista en violencia de género y perteneciente a la Unión Progresista de Fiscales, terció en la discusión y le dijo al magistrado Salas que “negar que la causa de la violencia de género es por el hecho mismo de ser mujeres supone exactamente un retraso de 12 años y cinco días”, en referencia a la entrada en vigor de la Ley de Violencia de Género, cuyo preámbulo dice que “se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el mero hecho de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”.

A esta observación, Salas manifestó: “¿Qué adelanto ha habido desde hace 12 años y 5 días en términos estadísticos?”. Cuando Herreros le replicó que el adelanto es la “sensibilización” y “tener estadísticas que antes no se tenían”, la respuesta del magistrado fue: “La sensibilización como medida creo que ha servido de poco. Al que es maltratador no le importa”. Según Salas, leyes como la de violencia de género “son normas políticas más que jurídicas”, y puso en duda la necesidad de cursos de formación en esta materia para jueces y fiscales.

La fiscal Herreros insistió: “Lo mejor es que cuando aprendemos directamente de las experiencias de las mujeres combinado con el estudio”. “Todo eso está muy bien, pero de tejas abajo a una campeona de halterofilia no la considera inferior su pareja masculina. Con perdón”, reiteró el magistrado Salas.