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Madrid, primera ciudad española en restringir el tráfico por contaminación

El centro de Madrid estará cerrado al tráfico para buena parte de los vehículos

El centro de Madrid este jueves estará cerrado al tráfico para buena parte de los vehículos —los que tengan matrícula par— porque los niveles de contaminación se han disparado. Es la primera vez que se aplica una medida de este tipo en España, aunque otras ciudades como Barcelona o Valencia han aprobado o están estudiando protocolos similares. Así, entre el entusiasmo de unos y el recelo de muchos conductores que verán trastocados sus hábitos, este jueves se presenta como la prueba de fuego de unas restricciones que ya son habituales en grandes urbes europeas como París o Roma.

Nube de polución sobre Madrid, este miércoles. Ampliar foto
Nube de polución sobre Madrid, este miércoles.

El actual protocolo contra la contaminación, que entró en vigor en la ciudad de Madrid en febrero, contempla varias medidas que se van aplicando en función de la gravedad de los niveles de polución. Arranca con limitaciones de velocidad dentro del perímetro de la vía de circunvalación M-30 (escenario 1), a las que se puede sumar la prohibición de aparcar en la almendra central (escenario 2). Y continúa con la prohibición de circular en esa zona para la mitad de los vehículos (escenario 3) en función de la numeración de su matrícula: si el día de mes es par, solo pueden moverse vehículos con placas pares; si el día es impar, los impares. Esta norma general contempla numerosas excepciones de vehículos que pueden circular. Es el caso del transporte público, los coches menos contaminantes, servicios públicos, vehículos de personas con discapacidad o los que lleven a tres o más personas (alta ocupación).

Desde este jueves a las 6.30 de la mañana y hasta las 21.00 está activo el escenario 3: por primera vez una ciudad española aplica una restricción de este tipo por una alerta debida a la alta contaminación. La noticia ha generado mucha expectación sobre el desarrollo de unas restricciones que trastocarán los hábitos cotidianos de miles de conductores y que, además, puede resultar algo compleja por las excepciones que contempla la norma, así como por la infinidad de imprevistos que se pueden presentarán a lo largo de la jornada.

“Es la primera vez que aplicamos este escenario, pero cuando hemos puesto en marcha otras restricciones [en los últimos meses ha habido picos de contaminación que han obligado a tomar medidas] la ciudad ha funcionado perfectamente”, dice el subdirector de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Corral. A pesar de que es la primera vez que Madrid toma esta decisión, se trata de algo habitual en otras ciudades del mundo —como París, Roma, Atenas, Milán, Bogotá o México—. Aunque existe un gran consenso entre los especialistas sobre la necesidad de medidas de fondo: para luchar contra la contaminación urbana —a la que la Organización Mundial de la Salud atribuye unas 30.000 muertes prematuras al año en España y unas 400.000 en Europa— es imprescindible reducir el número de vehículos y fomentar otro tipo de movilidad como el transporte público, la bicicleta, los coches eléctricos.

El Ayuntamiento de Madrid, liderado por la alcaldesa Manuela Carmena (Ahora Madrid), ha insistido en que la mejor opción para desplazarse este jueves al centro de la ciudad es usar el transporte público. Así, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) refuerza su servicio en 55 líneas. A esto se suman los trenes de apoyo tanto en Metro y Cercanías por la campaña de Navidad: “350.000 plazas extra en el primer caso, y 30.000, en el segundo”, explica un portavoz de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, los usuarios tendrán que pagar por su billete lo mismo que cualquier otro día. Y, precisamente, esa ha sido una de las grandes críticas al protocolo madrileño, pues si se ofrece el transporte público como la mejor y, para muchos, la única opción en jornadas como la de este jueves, debería ser más barato o incluso gratuito, según han reclamado desde la oposición (PSOE y Ciudadanos) tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, los parisinos pueden viajar gratis cuando se activa su plan anticontaminación.

Gratuidad del transporte

El Ayuntamiento apoya esa idea. Pero necesita la complicidad del Gobierno de la Comunidad, con Cristina Cifuentes (PP) al frente, ya que este último es socio mayoritario del Consorcio Regional de Transportes, que gestiona Metro, autobuses y cercanías. La Comunidad ha dicho al Ayuntamiento que si quiere la gratuidad del transporte público lo deberá pagar con dinero municipal. “Cada día de gratuidad costaría unos cuatro millones”, calculó hace unas semanas el consejero de Transportes, Pedro Rollán.

Estas iniciativas “crean problemas a gente que no tiene la culpa” y no dan un gran resultado, ha opinado este miércoles, recogiendo el sentir de los críticos, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha informado EFE. La restricción afecta directamente a un hábito cotidiano de miles de personas que deberán buscar rutas —o medios— alternativas para ir a trabajar, para salir de su barrio. La multa por saltarse la restricción es de 90 euros. El portavoz municipal de los conservadores madrileños, Íñigo Henríquez de Luna, añadió que las medidas que está tomando el Ayuntamiento “son ideológicas”.

“Son medidas que funcionan”, responde el técnico municipal Carlos Corral. “Las ciudades contemporáneas tienen un grave problema con la contaminación. E Independientemente de la ideología del gobierno municipal han aprobado leyes para reducir los vehículos que pasan por ellas”, añade. El Ayuntamiento avisará este jueves antes de mediodía si la alerta continúa. “Mañana [este jueves] será la prueba del millón”, añade Corral.

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