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Ya no basta con elegir entre Ciencias o Letras

Los expertos reunidos en la jornada ‘EL PAÍS con tu futuro’ animan a los jóvenes a buscar formación más allá de una sola especialización

“Si te preguntan qué sabes del genoma humano, ya no vale contestar que eres de letras y que eso no va contigo”. La que habla es Nieves Cubo, una joven que con 25 años ya ha diseñado la primera máquina de impresión 3D de tejidos humanos y que trabaja como investigadora en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Mientras cursaba el grado de Ingeniería Electrónica en la Carlos III, se interesó por la Química y compaginó ambas carreras. “No tenían nada que ver y ahí está la clave; los proyectos interesantes nacen de la fusión. El mundo ya no es como antes, ya no vale con escoger Ciencias o Letras”.

La postura de Cubo se repitió ayer de boca de diferentes expertos en el primer día de las jornadas EL PAÍS con tu futuro, un evento organizado por este periódico en colaboración con la Fundación Santillana en Madrid para orientar a más de 3.800 estudiantes de segundo de Bachillerato y de Formación Profesional (FP) en su camino hacia la Universidad. Esta es la segunda edición de esta cita, que este año se celebró además en México.

“Las profesiones del futuro están cambiando y requieren gente curiosa que no esté encasillada en una sola especialidad, perfiles con capacidad de aprender de forma permanente”, trasladó Cubo a los cerca de mil jóvenes sentados en una sala de los cines Kinépolis de Pozuelo de Alarcón, el lugar escogido para instalar tres grandes escenarios: Ciencias y Tecnología, Humanidades y Empresa y Vocaciones Artísticas.

Una pizca de ‘Googliness’

Ya no basta con elegir entre Ciencias o Letras

Patricia Peiró

Anaïs Pérez dirige a sus 31 años la comunicación en España y Portugal del gigante tecnológico Google. Un trabajo que, como ella misma explica, implica saber de legislación, de ingeniería, de tecnología e interiorizar la idiosincrasia de un país. “Esto no viene con manual de instrucciones, eres tú el que decide cómo arriesgar”, cuenta a un grupo de atentos estudiantes que la escuchan en una de las charlas de El País con tu futuro. ¿Realmente son tan felices en Google como quieren vender al exterior? Pérez se ríe y asegura que sí, pero no por los sofás y los juegos que hay en la oficina –“que los hay”, puntualiza- sino por la “libertad que te dan y lo valorado que es tu trabajo”, explica ya a la salida de su ponencia.

“Para entrar a esta compañía no tienes que tener la carrera de ingeniería, pero sí, cierto interés y que te guste la tecnología y sus productos”. En Google se juntan muchas carreras universitarias: “En Marketing hay muchos que no tienen esos estudios específicos y en el departamento de Ventas hay, por ejemplo, físicos”. Pérez habla de la Goggliness, un término que agrupa las cualidades y actitudes que hacen que un empleado aporte valor en la compañía. “No miramos solo el currículum académico sino también el hecho de que sepa trabajar en equipo, con todo tipo de culturas y también cuáles son sus aficiones e intereses. Es indispensable que hablen inglés”. El proceso de selección para entrar en una empresa de este tipo es largo.

En Google, los candidatos suelen pasar entre cuatro y seis entrevistas y son valorados por distintos departamentos. “Queremos salir de la endogamia de que un solo departamento elija a sus miembros, cuando en realidad ese trabajador va a trabajar con todos”, puntualiza. Una de las misiones del departamento que dirige Pérez es la de involucrar a gran parte de los empleados a la hora de comunicar un proyecto. Su máxima de trabajo es convertir en historias interesantes todo aquello que tiene que comunicar: “El éxito de la comunicación es la forma en la que llega tu mensaje”.

“La línea divisoria entre las carreras técnicas y las de humanidades se está diluyendo”, explicó Teresa Ramos, directora de Innovación y Tecnología de IE University, que este año ha lanzado un nuevo grado en Gestión de Sistemas de Información, uno de los primeros en España que fusiona las ciencias y las humanidades en una carrera de cuatro años. “Ahora la tecnología lo impregna todo y para conseguir que sea útil hay que tener conocimientos de psicología y ciencias sociales; hay que entender las necesidades humanas para poder desarrollar productos”. Las llamadas soft skills (inteligencia emocional, liderazgo, trabajo en equipo o capacidad para hablar en público) también son parte integral de ese programa.

Lo mismo sucede con otras disciplinas al alza como la Inteligencia Artificial. “Todas las empresas quieren subirse al carro del Internet de las Cosas, conectar todos los productos a Internet, y para ello se necesitan perfiles con conocimientos tecnológicos pero también con capacidad de análisis sobre el comportamiento humano”, explicó Juan Antonio Recio, director del departamento de Ingeniería de Software e Inteligencia Artificial de la Universidad Complutense. En definitiva, saber un poco de todo. Y para ello Recio recomendó escoger carreras tecnológicas que se mezclen con otros campos, una formación “muy valiosa para encajar en el mercado laboral”. “¿Queréis un ejemplo de esa fusión? En la Complutense tenemos un equipo de investigadores de Inteligencia Artificial aplicada a la poesía”, explicó a los jóvenes.

Entre los diferentes stands con gafas de realidad virtual, juegos para descubrir vocaciones y salas en las que los estudiantes se reunían en petit comité con los ponentes para bombardearles con sus preguntas, Virginia Toledano, alumna de 17 años de segundo de Bachillerato, cuenta que se quiere dedicar a la embriología y montar su propia empresa. “Me gustaría crear un centro de inseminación y además de estudiar Medicina o Biología, sé que tengo que ponerme las pilas con el mundo del emprendimiento”. Este año en su instituto, un centro público de Talavera, ha escogido una optativa de gestión y administración de empresas. “Con una sola especialización ya no sobrevives. Eso lo tenemos claro”. El PAÍS con tu futuro ofrece además más de 20 talleres enfocados a potenciar sus habilidades de comunicación, liderazgo, trabajo en equipo o pensamiento creativo, entre otros.

Uno de los estands diseñados para que los jóvenes puedan acercarse a diferentes sectores profesionales.
Uno de los estands diseñados para que los jóvenes puedan acercarse a diferentes sectores profesionales.

Otra de las estudiantes se queja de la falta de orientación profesional en los centros de secundaria. “Sentimos mucha presión, parece que nos jugamos nuestro futuro y es muy difícil encontrar información fiable en Internet de la realidad que hay detrás de los trabajos”, cuenta Lina Lin, de 17 años. Una de las charlas le ha reconfortado. Lucía González, responsable de Verne, les habló en su ponencia de la importancia de perder el miedo a equivocarse, de la valentía para cambiar de rumbo. “Si el primer año de carrera estáis arrepentidos, no os sintáis un bicho raro. Es normal que la formación que se da en la Universidad no cumpla vuestras expectativas. Podéis poneros en contacto con algún profesional en vuestro campo y preguntarle cómo se sintió durante ese periodo”. Lo más importante, continuó, es borrar de la mente la idea de que una mala elección es sinónimo de pérdida de tiempo. “Todo suma y nunca sabéis a qué os dedicaréis finalmente y qué conocimientos rescataréis de la mochila”.

Un grupo de estudiantes a las puertas del recinto de EL PAÍS con tu futuro.
Un grupo de estudiantes a las puertas del recinto de EL PAÍS con tu futuro.

Los patrocinadores principales de este evento son el Banco Santander y Telefónica. Además, cuenta con el patrocinio de la Universidad Alfonso X El Sabio, Pulva, Lidl, SunMedia, la Universidad Europea, la escuela TAI, Bayer, Ford, la Comunidad de Madrid, la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, y la Organización Internacional de Juventud. Los partners son IE University y Ray Human Capital.