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Un terrorista de los GAL, detenido en Segovia por enrolarse en el ISIS

Fernández Aceña fue condenado a 30 años por un asesinato e Interior dice que preparaba un atentado

FOTO: La Guardia Civil registra una vivienda en La Pradera de Valsaín, en Segovia, tras detener a Fernández Aceña. / VÍDEO: Detención del presunto yihadista.

La Guardia Civil ha detenido este martes en Segovia a un hombre de 57 años, ya condenado por matar a un hombre, por haber manifestado a través de las redes sociales "su determinación de cometer un atentado terrorista" en nombre del autodenominado Estado Islámico (ISIS, en sus siglas inglesas). El detenido, Daniel Fernández Aceña, fue condenado a casi 30 años de cárcel por asesinar en 1984 con los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) al ferroviario francés Jean-Pierre Leiva en Hendaya (Francia).

Daniel Fernández Aceña, en una foto de su Facebook.
Daniel Fernández Aceña, en una foto de su Facebook.

Según ha informado el Ministerio del Interior, el detenido, nacido en Irún (Gipuzkoa), es considerado muy peligroso "y no se descarta que pueda tener acceso a armas de fuego, por lo que se ha activado a la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil para la práctica de la detención del mismo". Fernández Aceña, que estuvo preso 18 años, mantenía contactos a través de su Facebook con numerosas personas de religión islámica y está considerado por los servicios antiterroristas como "un lobo solitario".

Condenado a 30 años por asesinar a un ferroviario francés

Daniel Fernández Aceña y Mariano Moraleda Muñoz fueron condenados en 1985 como miembros del comando Jaizubia de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), a casi 30 años de cárcel por su intervención en el asesinato del trabajador francés Jean-Pierre Leiva, a cuyos herederos deberán indemnizar con 15 millones de pesetas. El presunto cerebro del grupo, el industrial Víctor Manuel Navascués Gil, de 36 años, fue absuelto por falta de pruebas.

La sentencia señala que Moraleda y Aceña formaban parte del grupo "de forma voluntaria, consciente, libre, reflexiva, directa y personal" y que ambos "intervinieron material, voluntaria y directamente en la muerte del súbdito francés".

La sentencia declara probado que Moraleda, natural de Madrid y con antecedentes por robo y hurto, y Fernández Aceña, natural de Irún (Guipúzcoa) se enrolaron a principios de 1984 en el comando Jaizubia con intención de encuadrarlo en los GAL, para llevar a cabo acciones de represalia en contra de ETA y de personas relacionadas con la organización.

Durante la mañana, los investigadores también han interrogado a un vecino de Valsaín (170 habitantes, Segovia) por su supuesta relación con el supuesto yihadista. Varios vecinos de la zona consultados por Efe han explicado que Daniel Fernández visitaba con frecuencia su domicilio en Valsaín e incluso aseguran que mantenía una estrecha relación con este hombre y que creen que llegaron a convivir durante un tiempo. Las mismas fuentes aseguran que el hombre interrogado, de 55 años, es "extraño y poco sociable" y ya había sido detenido en otras ocasiones por tenencia de drogas.

La agentes de la Guardia Civil han realizado registros en el domicilio del arrestado en Segovia y en otra vivienda de la localidad de La Granja (Segovia), donde esperan obtener elementos que ayuden a reconstruir posibles planes para atentar, y si para su ejecución contaba con ayuda de terceras personas, ya sea en España o en otros países. También se investiga si mantenía algún tipo de conexión con personas integradas dentro de la dinámica del ISIS.

El detenido se había autoadoctrinado "en el extremismo religioso de carácter yihadista, que realizaba labores de difusión de propaganda de DAESH [acrónimo en árabe del Estado Islámico extendido por las fuerzas de seguridad] y tenía la determinación de cometer un atentado terrorista". Había viajado a zonas de conflicto en Afganistán, Siria y Palestina, donde dijo haber estado dispuesto a cometer atentados suicidas si hubiera tenido la ocasión.

La investigación de la Guardia Civil permitió detectar la presencia de este individuo radicalizado, muy activo en redes sociales que actuaba en favor de organizaciones yihadistas. Desde el verano de este año había acelerado su proceso de radicalización, manifestando su apoyo a las acciones terroristas cometidas en Europa a lo largo de los últimos meses.

Según Interior, su alto nivel de radicalización le llevó, presuntamente, a intentar conseguir los medios para cometer un atentado terrorista, "estando dispuesto a realizar acciones suicidas de carácter indiscriminado contra medios de transporte".

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