Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Luz verde para el envío de otros 100 militares españoles a Irak

Una compañía mecanizada con 300 militares se desplegará en Letonia en primavera

El coronel español Julio Salom, a la derecha, con generales iraquíes en Besmayah.

Con casi año y medio de retraso, el Gobierno se dispone a dar luz verde este viernes al aumento en más de 100 efectivos del contingente de 300 militares en Irak, que incluirá guardias civiles dedicados a instruir a la policía iraquí. Además, aprobará antes de fin de año prorrogar la presencia de una batería antimisiles Patriot en Turquía, desplegar por tercer año consecutivo de cuatro cazas en las repúblicas bálticas para vigilar su espacio aéreo y enviar una compañía mecanizada a Letonia dentro del dispositivo disuasorio de la OTAN.

El aumento del contingente español en Irak, aparcado durante el largo periodo del Gobierno en funciones, fue anunciado el pasado día 28 por el presidente Mariano Rajoy y comunicado el pasado martes por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, al secretario de Estado estadounidense, John Kerry, durante la despedida de este último de sus homólogos de la OTAN.

El incremento, que debe ser aprobado por la Comisión de Defensa del Congreso, incluirá unos 25 agentes de la Guardia Civil, con sus correspondientes escoltas, una sección de protección y personal sanitario, de comunicaciones y apoyo logístico. El envío de la Guardia Civil responde a una demanda de Bagdad, que necesita dotarse de una policía disciplinada y capaz de asegurar el orden en las ciudades reconquistadas al autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) para evitar el pillaje y las venganzas. Hasta ahora, los Carabinieri italianos se ocupaban de esta tarea. Además, el traslado a Irak de la misión de instrucción del Ejército iraquí que la OTAN tiene ahora en Jordania (especialmente en lo referido a la neutralización de artefactos explosivos improvisados), obligará a mejorar las instalaciones de Besmayah, a unos 30 kilómetros de Bagdad, bajo el mando de un coronel español.

Con el aumento de 100 militares, el contingente español ascenderá a un máximo de 400, aunque ahora ya cuenta con 374, debido a la presencia temporal de equipos de refuerzo. Las tropas españolas —que incluyen una unidad de instrucción de operaciones especiales en Bagdad y Taji— han formado ya a seis brigadas iraquíes, con más de 6.000 militares. Algunas de estas unidades de élite participan en el cerco de la ciudad de Mosul, donde las milicias yihadistas resisten desde hace semanas la ofensiva del Ejército iraquí, aliado con las tropas kurdas y milicias chiíes.

Prórroga para los Patriot en Turquía

España prorrogará entre seis meses y un año el despliegue de una batería de misiles Patriot en Incirlik (Turquía), con 150 militares. El despliegue, inicialmente previsto para 2015, se prorrogó en 2016, por lo que debería acabar a final de año. Sin embargo, España, que se quedó sola asumiendo la defensa de Turquía ante ataques con misiles balísticos procedentes de Siria tras la retirada de Alemania y EE UU, está dispuesta a quedarse. La operación, en la que también participa Italia, se denomina Active Fence (Valla Activa) y está bajo el mando de la OTAN.

Aunque decenas de miles de turcos han sido purgados o detenidos tras el frustrado golpe de Estado de julio pasado —incluidos militares destinados en la OTAN—, la Alianza se resiste a criticar a Erdogan, a quien considera un aliado clave ante Rusia, Siria o Irán. El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, se reunió el martes con su homólogo turco, Mevlüt Çavusoglu.

Antes de fin de año, el Gobierno deberá dar además luz verde a la participación de las Fuerzas Armadas en misiones de la OTAN, que no tienen que someterse a la aprobación del Parlamento.

300 militares a Letonia. La más novedosa es el despliegue en Letonia la próxima primavera de una compañía mecanizada, con hasta 300 efectivos, que se integrará en el batallón liderado por Canadá. El estacionamiento de cuatro batallones multinacionales de unos 1.000 militares en Polonia y las tres repúblicas bálticas fue una de las medidas aprobadas por la OTAN en la cumbre de Varsovia (Polonia) de julio pasado para disuadir a Rusia y tranquilizar a sus aliados del Este. España no liderará ninguno de los batallones (como EE UU, Reino Unido, Alemania y Canadá), pero sí se integrará en el canadiense, en el que también habrá tropas de Albania, Italia, Polonia y Eslovenia.

Cuatro F-18 a Estonia. La compañía mecanizada no será la única unidad militar española desplegada en 2017 en el norte de Europa. A principios de mayo está previsto que el Ejército del Aire envíe, por tercer año consecutivo, cuatro cazas para proteger el espacio aéreo báltico de las incursiones rusas. El destacamento, que contará por vez primera con cazas F-18, se instalará en Amari (Estonia), donde ya estuvo en 2015, por cuatro meses y con unos 100 militares, entre pilotos y personal de apoyo.

2.235 efectivos. El Consejo de Ministros dará también luz verde antes de fin de mes a la continuación, durante 2017, de las misiones que las Fuerzas Armadas mantienen en el exterior. En Líbano, donde vigilan el alto el fuego entre Israel y la milicia chií Hezbolá; en el océano Índico, donde la misión europea Atalanta lucha contra la piratería; en el Mediterráneo central, donde combaten el tráfico de seres humanos desde las costas de Libia; o en Malí, donde preparan al Ejército local para hacer frente a los yihadistas. En total, 2.235 militares.

Más información