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El secreto portugués para mejorar casi 30 puntos desde que existe PISA

El informe en educación corrobora las mejorías detectadas en los informes TIMSS y PIRLS

Nuno Crato inaugura una escuela en su etapa de ministro de Educación.
Nuno Crato inaugura una escuela en su etapa de ministro de Educación.

Mientras países como España se han mantenido en puntuaciones similares desde que empezó a hacerse la prueba PISA, el vecino Portugal ha conseguido aumentos cercanos a los 30 puntos (el equivalente a un curso escolar, según la convención a la que ha llegado la OCDE) después de seis evaluaciones. La espectacular mejora de Portugal no solo en el informe PISA, sino también en el reciente TIMSS (que mide matemáticas y ciencias) se explica por la introducción de objetivos a los profesores y de exámenes externos a los alumnos o por una hornada de chavales portugueses súbitamente talentosos.

Los resultados del PISA llegan una semana después del TIMSS, donde Portugal sobrepasa a países con modélicos programas educativos, como Holanda o Finlandia. En el caso de la enseñanza en Matemáticas que mide TIMSS, en 20 años Portugal ha pasado de ocupar el penúltimo lugar de todos los países analizados a ser el 13º de 49, muy por delante de, por ejemplo, España (31º). Es el país que más ha mejorado en estas dos décadas de controles.

El mismo TIMSS destaca que los alumnos portugueses son los que mejor puntúan a sus profesores y, no menos importante, son los que tienen más horas de clase de matemáticas en 4º año: 275 horas anuales, frente a una media de 157, aunque también hay que puntualizar que Corea del Sur, uno de los tres países más destacados en Matemáticas, solo imparte 100 horas anuales.

El ministro de Educación en el periodo 2011-15, Nuno Crato, se apunta el tanto. Achaca la mejora a su trabajo en el ministerio, concretamente a la introducción de nuevas metas curriculares en el curso 2013/2014 para los alumnos de 1º a 3º, que se extendieron a los de 2º y 4º en el curso siguiente, además de exámenes finales a los alumnos de 4º año, ya el pasado curso.

El nuevo ministro de Educación ha eliminado los exámenes de 4º año

En parte concuerda João Marõco, del Instituto de Evaluación Educativa, quien atribuye la mejora a los exámenes, pero también a la formación pedagógica de los profesores. "Hace 20 años teníamos licenciados en especialidades pero sin formación técnica y pedagógica, les faltaba el maestrazgo. Eso se ha corregido gracias a una fuerte inversión en estos años".

Los cambios se centraron en Matemáticas y Lengua Portuguesa, y no en otras asignaturas como, por ejemplo, en Ciencias, donde Portugal empeora 14 puntos en cuatro años según el TIMSS. Crato es partidario de ampliar a esta asignatura la experiencia de la estimulación del aprendizaje con exámenes y objetivos exigentes de enseñanza. En Ciencias no hay examen final externo.

"Los exámenes", señala el profesor Marõco, "consiguen una doble objetivo: comprometen a los profesores a cumplir el programa y compromete al estudiante porque sabe que va a tener un examen final de todo el año lectivo".

Crato no es contrario a dar libertad a los métodos de los profesores pero marcando objetivos que al final tienen que ser evaluados externamente. Sus cuatro años como ministro durante el Gobierno de centro derecha PSD-CDS -el único que aguantó toda la anterior legislatura- estuvo marcada por una fuerte contestación de los sindicatos de profesores.