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La trama que atrapó a Rita Barberá

La senadora declara como imputada por las irregularidades del PP valenciano

Rita Barberá, en una imagen de archivo.

Rita Barberá había conseguido hasta hace unos meses sortear todos los procesos judiciales, y han sido varios, que han salpicado al Ayuntamiento de Valencia que ella dirigió durante 24 años. Gürtel, Nóos, el supuesto incumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica y algún otro que se llevaron por delante a dirigentes políticos de su entorno más próximo, pero de los que la exalcaldesa del PP, ahora senadora, salió indemne. Su suerte cambió el pasado 13 de septiembre, cuando el Tribunal Supremo decidió abrirle una causa para investigar el presunto blanqueo de capitales del PP en el Ayuntamiento de Valencia durante su etapa como alcaldesa. Dos meses después, la exregidora se enfrenta hoy como imputada por primera vez a un interrogatorio judicial.

Barberá está citada a las 10.30 en el alto tribunal, el órgano destinado a cerrar los procesos judiciales y en el que se ha abierto el de la exalcaldesa por su negativa a dejar el escaño como senadora. La exregidora ha accedido a declarar de forma voluntaria para evitar así, de momento, que el Supremo pida al Senado el suplicatorio necesario para actuar contra los aforados. Barberá acude como investigada (antes imputada), por lo que estará acompañada por su abogado durante el interrogatorio al que le va a someter el instructor de la causa en el alto tribunal, el magistrado de la Sala de lo Penal y exfiscal general del Estado Cándido Conde-Pumpido.

El blanqueo del PP municipal de Valencia se investiga en una pieza separada del caso Taula, en el que indagan las prácticas supuestamente corruptas de decenas de cargos del Partido Popular valenciano e instituciones y entidades controladas por este partido. El juez que instruye el caso en Valencia investiga donaciones de 1.000 euros efectuadas por concejales y asesores del partido, a los que, presuntamente, se les devolvía esta cantidad en dos billetes de 500 euros para blanquear dinero en efectivo de supuesta procedencia ilícita. En la pieza sobre el blanqueo hay ya casi medio centenar de imputados, incluido el PP como persona jurídica y casi todo el equipo de Barberá de su etapa como alcaldesa.

Los documentos y testimonios recabados desde el inicio de la llamada Operación Taula, en enero pasado, señalaban a la exregidora, pero su blindaje como aforada, dado su actual cargo de senadora, le permitió posponer varios meses la imputación. El juez de Valencia fue acumulando indicios y, en abril, envió una exposición razonada al Supremo en el que subrayaba sus sospechas sobre las cuentas del PP municipal y la relación de Barberá con la responsable de finanzas, Mari Carmen García-Fuster, principal imputada en la causa. La fiscalía del alto tribunal apoyó su petición y decidió por fin en septiembre investigarla.

Baja en el partido

La decisión llegó para el PP en plena campaña electoral de las elecciones autonómicas vascas y gallegas y con la formación del Gobierno central bloqueada por falta de acuerdo para la investidura de Mariano Rajoy. Tras 24 horas de presiones de dirigentes del PP a la exalcaldesa para que presentara su dimisión y evitar que su situación afectara a las posibilidades de Rajoy para gobernar, la senadora anunció su baja en el partido, pero se negó a renunciar a su escaño y optó por pasar al Grupo Mixto, lo que le permite seguir blindada judicialmente para que solo el Supremo pueda investigarla.

El alto tribunal, en el auto en el que acordó abrir una causa contra Barberá, destacó que los hechos descritos por el juez pueden ser constitutivos de un delito de blanqueo de capitales. “Resulta, pues, imprescindible continuar la investigación sobre los mismos y sobre la participación en ellos de la persona aforada doña María Rita Barberá”, concluyó el tribunal, que añadió: “Rita Barberá fue una más de las personas que reconocidamente efectuaron la aportación de 1.000 euros. Resultaría incoherente la llamada al resto de los aportantes en estas actuaciones como investigados y no llevar a cabo la presente exposición respecto de la senadora aforada”. La senadora intentará convencer hoy a Conde-Pumpido de que no tuvo ningún papel en la trama por la que están imputados algunos de sus colaboradores más directos.

Desde el caso Gürtel al caso Taula

La exalcaldesa ha salido bien parada de todos los escándalos judiciales que han estallado en Valencia, aunque algunos le han caído cerca. Álvaro Pérez, El Bigotes, presunto cabecilla en la trama de Gürtel en Valencia, contaba en una conversación grabada por la policía que le había regalado un bolso de una marca de lujo. Pero Barberá no resultó implicada, entre otras razones, porque su Ayuntamiento no adjudicó contratos a la trama de Francisco Correa.

El juez de Palma, José Castro, pidió oficialmente imputarla en el caso Nóos junto al expresidente de la Generalitat, Francisco Camps, por las adjudicaciones. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV) consideró insuficientes los indicios presentados contra ella.

La Fiscalía del Tribunal Supremo archivó el pasado mes de junio las actuaciones sobre el llamado caso Ritaleaks— relativo a presuntos “gastos suntuarios” de la exalcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, que ascendían a 278.000 euros en cuatro años— al no apreciar “con el grado de seguridad que una imputación delictiva requiere” que la que fuera primera edil cargara al Ayuntamiento gastos sin relación con la vida municipal

Después de la pérdida de la alcaldía de Valencia, que ocupó de 1991 a 2015, Barberá fue elegida en otoño senadora territorial por el PP junto al expresidente de la Generalitat Alberto Fabra. Y ha sido el caso Taula el que la ha llevado ante un juez por vez primera.

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